Luego de recibir su sentencia en el proceso judicial iniciado por Thelma Fardín, el actor Juan Darthés ha intentado reconstruir su cotidianidad en Brasil. A casi dos años de aquel veredicto, una reciente aparición del artista en las avenidas de Río de Janeiro ha generado una fuerte repercusión mediática. Según trasciende, el intérprete habría dado un giro drástico a su existencia al refugiarse en la religión.
Juan Darthés, quien fue condenado por abuso sexual en territorio brasileño, habría modificado su camino personal al integrar prácticas de fe en su rutina. Conforme a lo expuesto por el comunicador Gustavo Méndez en el espacio La Posta del Espectáculo, el actor fue captado el pasado martes mientras caminaba por Barra da Tijuca, el sector donde su hermano lidera la administración de un local gastronómico.
Un encuentro inesperado y una nueva vocación
En dicho lugar, el protagonista de diversas telenovelas coincidió con Agostina Páez, la jurista argentina que enfrentó cargos por injuria racial en la ciudad carioca. Durante el breve intercambio, Darthés le habría manifestado una frase que confirma su presente místico:
“Estoy orando por vos”
. Esto se vincula directamente con su reciente rol como pastor dentro de una congregación evangélica.
Sobre este suceso, Gustavo Méndez detalló que Agostina Páez se encontraba cenando con sus progenitores cuando un individuo se identificó como el propietario del establecimiento y hermano del actor. Es importante recordar que el artista se instaló en Brasil, su nación de origen, tras la denuncia por violación presentada por Thelma Fardín. Desde el año 2018, se alejó definitivamente de los escenarios y reside en Río de Janeiro.
El periodista añadió que, tras la intervención del hermano, el propio Darthés se acercó para saludar a la abogada. “Él se convirtió en pastor evangélico. Está pastorando en una iglesia. Agostina lo saludó respetuosamente. No hubo foto”, precisó el conductor durante su relato.
La situación legal de Agostina Páez
La charla entre Juan Darthés y Agostina Páez ocurrió en un marco de resolución para la abogada santiagueña, quien permaneció retenida en el país vecino por más de 60 días. El pasado martes, la justicia de Brasil le otorgó la autorización para retornar a la Argentina, luego de que su equipo de defensa lograra la aprobación de un hábeas corpus y se hiciera efectivo el pago de una fianza de USD 20 mil.
Páez emprendió el regreso a Buenos Aires este miércoles junto a su representante legal, Carla Junqueira. A través de plataformas digitales, la abogada demostró su gratitud hacia sus colegas y destacó el apoyo de Maximiliano Alaniz Rodríguez, vicecónsul argentino en Río de Janeiro, quien le brindó asistencia durante el proceso y el tiempo que debió permanecer aislada por seguridad. Su expediente judicial, iniciado en enero, contempla una posible pena de dos años bajo medidas alternativas, tales como multas o servicios a la comunidad.

El arribo de la letrada a suelo argentino representa el fin de un periodo de gran incertidumbre y resguardo fuera de su país. El deseo de volver a su provincia natal y retomar sus actividades habituales marca el cierre de una noticia que captó el interés público en ambas naciones de la región.
El presente jurídico de Juan Darthés
Pese a sus actividades religiosas, la condición legal de Juan Darthés es monitoreada de cerca por entidades como Amnistía Internacional Argentina. Según reportes de dicha organización emitidos en marzo de 2025, el sentenciado se encuentra bajo un régimen de condena semiabierto como consecuencia de la denuncia de Thelma Fardin.

Este formato penal permite que el condenado abandone el recinto penitenciario durante las horas del día con el objetivo de realizar labores profesionales o estudios. No obstante, Juan Darthés mantiene la obligación estricta de retornar cada noche a la institución carcelaria asignada para pernoctar.
La exposición del actor en espacios públicos y su nueva faceta espiritual han provocado una ola de críticas en redes sociales. Diversos sectores de la sociedad han expresado su rechazo ante la libertad de movimiento de la que goza el artista, a pesar de las restricciones que pesan sobre su libertad por el delito cometido.
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