El Gobierno de Daniel Noboa suma un nuevo aval en su relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque el respaldo técnico aún depende de una aprobación política definitiva. El equipo del organismo confirmó el cumplimiento de metas dentro del acuerdo vigente, lo que abre la puerta a un nuevo desembolso.
Quinta revisión aprobada, pero con validación pendiente
El 31 de marzo de 2026, el equipo técnico del FMI informó que Ecuador superó la quinta revisión del programa crediticio suscrito con el organismo por USD 5.000 millones. Este acuerdo, estructurado bajo el esquema del Servicio Ampliado del FMI (SAF) y con una duración de 48 meses, fue firmado durante la primera etapa del mandato de Noboa y se extiende hasta 2028.
Con este visto bueno técnico, el país quedaría habilitado para recibir un nuevo desembolso por USD 394 millones, que sería el primero correspondiente a 2026. Sin embargo, la entrega de estos recursos aún no es automática. El desembolso requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, instancia que podría pronunciarse en las próximas semanas de abril.
Desde la entrada en vigencia del acuerdo, en mayo de 2024, Ecuador recibió ya USD 3.330 millones, consolidando su dependencia de este financiamiento multilateral.
Evaluación económica: crecimiento, pero con ajustes
El análisis del FMI se basa en una serie de reuniones sostenidas entre el 26 de febrero y el 6 de marzo de 2026 en Quito. Y, posteriormente entre el 16 y el 27 de marzo en Washington. En su evaluación, el organismo destaca que el Producto Interno Bruto (PIB) real registró una recuperación significativa en 2025, impulsada principalmente por la reactivación de la demanda interna y el dinamismo de las exportaciones no petroleras.
A este escenario se suma el incremento reciente de los precios internacionales del petróleo, que, según el FMI, podría fortalecer tanto la situación fiscal como la posición externa del país.
No obstante, este desempeño económico viene acompañado de medidas de ajuste. El organismo resalta que el Gobierno avanzó en la reducción de gastos tributarios —especialmente exenciones—, el fortalecimiento de los ingresos fiscales y una mayor eficiencia en el gasto público.
El FMI también subraya el cumplimiento de dos compromisos considerados clave dentro del programa:
- La implementación de cambios en el régimen fiscal del sector minero.
- El fortalecimiento del marco normativo para combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo.
Estos avances son parte de las condiciones estructurales que acompañan el crédito y que, más allá del flujo de recursos, configuran la hoja de ruta económica con impactos de mediano plazo. En este contexto, la aprobación técnica de la quinta revisión representa la continuidad de un modelo de política económica dependiente del financiamiento externo.
Radio Pichincha