Este martes, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Mohamed bin Zayed al Nahyan, mantuvieron una conversación telefónica centrada en la alarmante crisis que atraviesa Oriente Próximo. Este contacto diplomático ocurre cuando se cumple un mes del inicio de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto armado que ya ha provocado el fallecimiento de más de 2.000 personas en territorio iraní.
Preocupación por la devastación civil e industrial
A través de un reporte oficial emitido por el Kremlin, se informó que ambos mandatarios
«expresaron su profunda preocupación por el continuo deterioro de la situación político militar en Oriente Próximo, la pérdida de vidas civiles y la destrucción de infraestructuras energéticas, industriales y de otro tipo de carácter civil»
. El diálogo subrayó el impacto humanitario y material que está dejando el enfrentamiento en la región.
De acuerdo con la información compartida, Putin y Al Nahyan manifestaron una postura común sobre la urgencia de detener las hostilidades. Ambos coincidieron en que es imperativo establecer un cese inmediato de los ataques para dar paso a mecanismos políticos y diplomáticos que permitan una resolución pacífica. Según el comunicado, este proceso debe realizarse «respetando los intereses legítimos de todos los Estados de la región», haciendo mención explícita a la soberanía de Irán.
Finalmente, la administración de Rusia reafirmó su postura histórica de mantener «relaciones amistosas y mutuamente beneficiosas» con las naciones de la zona. En este sentido, se destacó el alto nivel de cooperación estratégica que vincula actualmente a Rusia con los Emiratos Árabes Unidos, un punto que fue validado y resaltado por el propio presidente emiratí durante la charla telefónica.
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