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Joven de 25 años reside en hogar de ancianos por solo 25 euros al mes

La búsqueda de un primer hogar se ha convertido en una odisea para las nuevas generaciones a nivel global. Ante la falta de ahorros y una trayectoria laboral incipiente, la mayoría opta por alquilar habitaciones compartidas para reducir gastos. Sin embargo, en Suzhou, China, una mujer identificada como Zhang Jin, de 25 años, ha encontrado una solución atípica: convivir con más de 1.500 adultos mayores en una residencia geriátrica.

Un alquiler simbólico a cambio de tiempo

La joven reside actualmente en el centro Yiyang Senior House, donde abona una mensualidad de apenas 200 yuanes, lo que equivale aproximadamente a 25 euros. Esta cifra es notablemente inferior a los costos habituales de la zona, representando un alquiler diez veces inferior al del mercado local. Como contraprestación por este beneficio, Zhang Jin debe brindar acompañamiento y asistencia social a los residentes de la tercera edad.

Este innovador esquema habitacional está diseñado bajo parámetros específicos para captar talento joven y aliviar la presión demográfica:

  • Ser menor de 35 años.
  • No poseer propiedades inmuebles en la ciudad de Suzhou.
  • Contar con un empleo estable de tiempo completo.
  • Cumplir un mínimo de 45 horas de servicio voluntario por temporada.

El proyecto despertó un interés masivo, recibiendo más de cuarenta solicitudes iniciales, de las cuales el centro solo seleccionó a cinco personas, entre ellas la protagonista de esta historia.

Tres años de convivencia intergeneracional

La travesía de Zhang Jin comenzó hace tres años, cuando se trasladó desde Jiangxi a Suzhou por motivos profesionales. Al enfrentarse a un mercado inmobiliario inaccesible, optó por esta alternativa que busca mitigar tanto la presión económica de los migrantes internos como la soledad de una población envejecida que crece de forma acelerada. Al ser admitida con apenas 22 años, la joven celebró el inicio de lo que llamó su

“vida de jubilada a los 22 años”

.

Trabajadora de una residencia de ancianos. (Pexels)

Actualmente, ella es la única de los cinco voluntarios originales que permanece en el centro, puesto que el resto de los participantes abandonaron la residencia tras contraer matrimonio. Durante su estancia, ha participado activamente en tertulias y clases de baile, aunque su vínculo más estrecho es con un residente de 89 años con quien comparte su cotidianidad.

Un hogar lejos de casa

La rutina de Zhang combina la modernidad laboral con la calidez del hogar. De lunes a viernes, se desplaza a una oficina ubicada a 30 minutos del geriátrico. Al finalizar su jornada y durante los fines de semana, dedica su tiempo a los adultos mayores. Su relación con el residente de 89 años ha trascendido el voluntariado; él la cuida como a una nieta, preparándole sopa cuando enferma y esperándola cada noche para confirmar que ha llegado bien.

Para la joven, este entorno ha sido clave para superar el aislamiento de vivir en una ciudad nueva donde, hasta su ingreso al centro, apenas tenía vínculos personales. En diversas declaraciones, ha manifestado con gratitud que la residencia

“se siente como en casa”

, destacando el afecto genuino que recibe de los ancianos. Debido a la singularidad del caso y la vacante de los otros voluntarios, la dirección de Yiyang Senior House prevé iniciar nuevos procesos de selección próximamente.

Fuente: Fuente

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