El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó este martes 31 de marzo sobre la implementación de una zona de seguridad estratégica en el territorio sur del Líbano. Según el alto funcionario, el Estado hebreo mantendrá la vigilancia y el dominio total de la región extendiéndose hasta el río Litani, una medida que se consolidará una vez que concluyan las hostilidades contra los milicianos de Hezbollah.
Control territorial y eliminación de amenazas
“Al finalizar la operación, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) controlarán la zona hasta el río Litani, incluidos los puentes que aún se conservan sobre él, eliminando a las fuerzas de Radwan que se infiltraron en la zona y destruyendo todas las armas encontradas”
Así lo señaló Katz a través de un comunicado oficial emitido tras una sesión de evaluación de seguridad nacional, donde definió este perímetro bajo el concepto técnico de «zona de seguridad». Es importante destacar que las denominadas fuerzas de Radwan constituyen el brazo militar de élite de la organización chií Hezbollah.
Respecto a la situación humanitaria y el desplazamiento de civiles, el ministro Katz precisó que los más de 600.000 ciudadanos libaneses que fueron evacuados hacia sectores del norte no tendrán autorización para retornar a las zonas ubicadas al sur del Litani. Esta restricción se mantendrá vigente hasta que se logre garantizar plenamente la integridad y tranquilidad de los habitantes del norte de Israel.
La aplicación del modelo de Gaza en territorio libanés
Con el objetivo de neutralizar cualquier riesgo fronterizo, el funcionario adelantó que se procederá con la destrucción de estructuras civiles en el área de conflicto.
“todas las viviendas en los pueblos cercanos a la frontera en Líbano serían destruidas, siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun en Gaza, para eliminar permanentemente las amenazas cerca de la frontera para los residentes del norte”
De acuerdo con lo expuesto por el titular de Defensa, el modus operandi militar replicará las tácticas aplicadas en las ciudades de Rafah y Beit Hanún, situadas en los extremos sur y norte de la Franja de Gaza, respectivamente. Ambas localidades han sido devastadas por la ofensiva israelí durante los últimos dos años y actualmente permanecen bajo su control militar absoluto.
“Estamos decididos a separar al Líbano de la influencia iraní, a erradicar la amenaza que representa Hezbollah y a cambiar definitivamente la situación en el Líbano con una presencia de seguridad”
Añadió el ministro, comparando la proyección de seguridad en suelo libanés con las operaciones que ya ejecutan en Siria y Gaza.
Escalada de ataques y avance terrestre
Por otro lado, el Ejército israelí informó este viernes sobre el inicio de una nueva fase de bombardeos en Beirut. Estas operaciones aéreas están dirigidas específicamente contra la infraestructura considerada “terrorista” por el mando militar hebreo.

Aunque los reportes oficiales no ofrecen detalles exhaustivos sobre estas incursiones, se conoce que los suburbios localizados al sur de la capital de Líbano, baluartes históricos de Hezbollah, han sido el blanco principal de los proyectiles en las últimas semanas.
A pesar de la actividad en la capital, el área meridional de Líbano se mantiene como la zona más castigada por el conflicto. Esta región no solo enfrenta bombardeos sistemáticos, sino también el avance progresivo de las tropas terrestres israelíes, que buscan consolidar su dominio sobre todo el territorio que comprende el sur del río Litani.
Finalmente, Israel Katz ha sido enfático en reiteradas intervenciones al señalar que el retorno de los cientos de miles de desplazados libaneses está condicionado estrictamente a la recuperación de la sensación de seguridad de los civiles israelíes en la zona fronteriza.
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