La agrupación extremista Hezbollah ha capturado el poblado cristiano de Qawzah, ubicado en la zona sur del Líbano. De acuerdo con información compartida este martes por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la plataforma social X, la organización está empleando este enclave para la ejecución de ataques con cohetes, misiles y proyectiles antitanque dirigidos hacia el territorio israelí.
La comandancia militar de Israel ha denunciado que la milicia está explotando de forma deliberada a la población civil como escudos humanos. Esta maniobra táctica, señalada como una práctica recurrente por las FDI, representa una amenaza directa tanto para la integridad de los habitantes locales como para el equilibrio de seguridad en la región.
El reporte oficial indica que Hezbollah se infiltra sistemáticamente en sectores residenciales, incluyendo recintos religiosos como iglesias, con la finalidad de blindar sus infraestructuras militares. Las autoridades israelíes recalcaron que estas acciones han forzado al Líbano a involucrarse en un conflicto armado en beneficio del régimen de Irán, subrayando que la presencia de operativos en zonas habitadas incrementa la vulnerabilidad de los residentes de Qawzah y dificulta las respuestas defensivas.
Para respaldar estas afirmaciones, las FDI publicaron un material audiovisual que permite observar el ingreso de combatientes de Hezbollah a diversas instalaciones civiles, las cuales son adaptadas para orquestar agresiones contra los ciudadanos y el Estado de Israel.
Control territorial y objetivos estratégicos
En el plano político y estratégico, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó hoy que su nación mantendrá la presencia militar en el sur del Líbano hasta alcanzar la línea del río Litani. Este control abarcaría aproximadamente el 8 % del territorio libanés. Según detalló Katz, tras concluir la fase actual de la ofensiva, las FDI establecerán una zona de seguridad exclusiva para neutralizar cualquier intento de ataque con misiles antitanque.
Asimismo, el funcionario precisó que los cientos de miles de personas desplazadas en el sur de la nación vecina no podrán volver a sus localidades hasta que el gobierno israelí logre garantizar la protección total de sus ciudadanos en el norte del país. Katz también informó que se procederá a la demolición de viviendas situadas en pueblos próximos a la frontera, aplicando un esquema operativo similar al ejecutado en las ciudades de Rafah y Beit Hanún.

Israel tiene la determinación de «separar al Líbano de la influencia iraní, erradicar la amenaza de Hezbollah y modificar de manera permanente la situación de seguridad en el país», sentenció el ministro de Defensa, alineando esta meta con las operaciones que se desarrollan en Siria y la Franja de Gaza.
Respecto a los avances en el terreno de combate, las autoridades informaron que «en las últimas 24 horas, decenas de terroristas identificados durante intentos de emboscada en la zona fueron neutralizados«.
En el marco de estas incursiones, las fuerzas israelíes reportaron que «las fuerzas destruyeron almacenes donde se encontraban numerosos depósitos de armas, cuarteles generales, pozos subterráneos y un lanzador para disparar hacia el territorio del país. Entre las armas encontradas había chalecos militares, cascos y lanzagranadas RPG cargados«.
Finalmente, el mando de las FDI aseguró que «continuarán actuando con firmeza contra la organización terrorista Hezbollah, que ha decidido unirse a la campaña y operar bajo los auspicios del régimen iraní, y no permitirán que se cause daño a los ciudadanos del Estado de Israel«.
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