No data was found

Hallan alcohol en el néctar de flores y así lo procesan las aves

Un equipo de investigadores en Estados Unidos ha revelado un hallazgo fascinante sobre la dieta de la fauna silvestre: una parte considerable de las flores que frecuentan los animales nectívoros poseen trazas de alcohol. Este fenómeno ocurre de manera natural debido a que las levaduras se encargan de fermentar los azúcares presentes en el néctar.

Tras un exhaustivo análisis de 29 especies vegetales distintas, los científicos identificaron que en 26 de ellas existía al menos una flor con presencia de etanol. En un caso particular, se registró una concentración de hasta el 0,056% por peso. Para los expertos, este dato es sumamente relevante para la supervivencia de pequeñas criaturas que dependen casi exclusivamente de este alimento para subsistir.

El estudio profundizó en el caso del colibrí de Anna, una especie que habita habitualmente en la costa del Pacífico. Se calculó que esta ave puede llegar a ingerir cerca de 0,2 gramos de etanol por cada kilo de su peso corporal al día. En términos proporcionales, esta cantidad es comparable al consumo de una bebida alcohólica diaria en un ser humano. Estos resultados, difundidos por la publicación científica Royal Society Open Science, indican que las aves nectívoras consumen alcohol en niveles similares a mamíferos conocidos por su alta tolerancia, como el chimpancé frugívoro y la musaraña arborícola.

El etanol hallado en el néctar se origina por la fermentación de azúcares realizada por levaduras presentes en las flores. (Ammon Corl/UC Berkeley)

Resistencia a la ebriedad y metabolismo acelerado

La investigación, encabezada por los especialistas Aleksey Maro y Ammon Corl de la Universidad de California en Berkeley, aclara que los ejemplares expuestos a estas dosis de etanol no muestran comportamientos erráticos o signos de intoxicación. Según explicó Maro, los colibríes poseen un metabolismo tan acelerado que procesan la energía con rapidez, impidiendo que el alcohol se acumule de forma peligrosa en su torrente sanguíneo.

Pese a estos avances, la ciencia aún no determina con exactitud cómo influye el alcohol en el comportamiento o la salud general de las aves, más allá de las comparaciones con los efectos conocidos en las personas.

Investigaciones muestran que aves como el colibrí y otros animales nectívoros ingieren alcohol en cantidades similares a mamíferos con alta tolerancia al etanol. Archivo REUTERS/Carlos Jasso

Observaciones sobre el comportamiento y la ingesta

A través de pruebas de campo, el profesor Robert Dudley detectó que los colibríes de Anna son capaces de autorregular su consumo. Según sus observaciones, estas aves evitan el alcohol en los bebederos artificiales de agua azucarada si la concentración supera el 1%. Al respecto, Dudley señaló:

“visitan el bebedero la mitad de veces cuando el alcohol llega al 2%. De alguna forma, regulan su propia ingesta, así que es posible que entre 0 y 1% sea el rango común que encuentran en el ambiente”.

Por otra parte, un análisis liderado por Cynthia Wang-Claypool sobre el plumaje de estas aves permitió hallar etil glucurónido, un metabolito que sirve como evidencia científica de que los colibríes efectivamente procesan el alcohol en su organismo.

Los colibríes no presentan signos de embriaguez porque metabolizan el alcohol rápidamente debido a su alta demanda de energía (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este descubrimiento sugiere que el cuerpo de estas aves elimina el etanol de forma análoga a los mamíferos, lo que sustenta la teoría de que han desarrollado adaptaciones evolutivas para gestionar esta ingesta diaria. Los investigadores también compararon la cantidad de etanol consumido por diversas especies:

  • Musarañito arborícola: consume aproximadamente 1,4 g/kg/día.
  • Abeja europea: registra apenas 0,05 g/kg/día.
  • Colibríes americanos y azucareros africanos: mantienen un rango entre 0,19 y 0,27 g/kg/día.
  • Bebederos artificiales: en estos casos, la cifra puede subir a 0,30 g/kg/día debido a la concentración de azúcares fermentados.

Futuras líneas de investigación

Análisis de plumas confirman que los colibríes procesan el alcohol y lo eliminan de forma similar a los mamíferos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para el profesor Dudley, estas conclusiones señalan la existencia de adaptaciones fisiológicas variadas frente a la presencia recurrente de alcohol en la dieta de especies que consumen néctar y frutas.

“Quizá existan otras formas de desintoxicación, o que el etanol aporte efectos nutricionales para quienes lo incluyen en su menú diario”,

añadió el experto.

El objetivo final de este grupo de científicos es determinar todas las adaptaciones genéticas presentes en colibríes y azucareros, considerando su dieta rica en azúcares y elementos fermentados. Por ahora, el estudio deja claro que la exposición constante al etanol en la fauna es un área de investigación con muchas preguntas por resolver.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER