El panorama financiero de España se ha visto severamente afectado tras el cierre de marzo, mes en el cual el Ibex 35 reportó su desplome mensual más significativo de los últimos cuatro años. El recrudecimiento de las tensiones bélicas en Oriente Medio, vinculadas directamente al conflicto en Irán, ha generado una reacción inmediata y adversa en los mercados internacionales, arrastrando al selectivo nacional.
Esta inestabilidad geopolítica ha provocado que el principal índice de la bolsa española pierda una cifra aproximada de 76.000 millones de euros en su capitalización bursátil. Aunque el mercado nacional mostró una leve recuperación durante la última sesión del mes este martes, incrementando su valor en un 0,47% para situarse en los 17.049,6 puntos, este ligero avance no fue suficiente para compensar el balance negativo del periodo.
En términos generales, el balance del mes de marzo deja al Ibex 35 con una caída acumulada del 7,3%. Esta cifra representa el retroceso más drástico registrado desde junio de 2022, un periodo que estuvo fuertemente condicionado en aquel entonces por el inicio de la invasión de Rusia en Ucrania.
Como consecuencia de este desempeño negativo, se han diluido parte de los beneficios que se habían cosechado durante el arranque del ejercicio actual. Al finalizar este ciclo mensual, la variación anual del índice refleja un descenso del 1,49%, evidenciando el impacto directo que la crisis externa ha tenido sobre la economía bursátil del país europeo.
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