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Backrooms: A24 lleva el horror de los laberintos virales al cine

En una propuesta que amalgama el pánico colectivo nacido en las redes con el prestigio cinematográfico contemporáneo, A24 presenta Backrooms. Esta nueva producción cinematográfica cuenta con el protagonismo de figuras de alto calibre como Chiwetel Ejiofor y la nominada al Oscar, Renate Reinsve, quienes se adentran en un entorno que rompe con todas las reglas de la lógica espacial. La película, ambientada en perturbadores pasillos amarillos y estancias desoladas tras un establecimiento comercial, da vida a uno de los mitos digitales más impactantes de la última década y se encuentra disponible en las salas de cine desde este 29 de mayo.

Del fenómeno digital a la producción cinematográfica

La génesis de Backrooms no sigue los canales tradicionales de la industria, ya que tiene su origen en una creepypasta, un relato de terror colaborativo gestado por internautas en plataformas como 4chan. Esta leyenda urbana, que apareció por primera vez en el año 2019, narra la existencia de un plano alternativo compuesto por oficinas infinitas y abandonadas, iluminadas de forma monótona por tubos fluorescentes y cubiertas de alfombras viejas. Según el mito, cualquier persona que logre salir accidentalmente de los límites de la realidad física puede quedar atrapada en este lugar para siempre. Esta narrativa alcanzó la fama mundial bajo el formato de found footage (metraje encontrado) gracias a los videos de Kane Parsons, el joven cineasta que ahora se encarga de dirigir la versión para cine bajo el sello de A24.

El desafío de convertir un miedo abstracto de internet en una estructura cinematográfica sólida recae en un reparto que incluye, además de Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve, a Mark Duplass, Finn Bennett y Lukita Maxwell. En esta trama, los personajes principales se topan con un complejo arquitectónico interminable y peligroso que permanece oculto detrás de una pared convencional dentro de una tienda.

Estética visual y una atmósfera de inquietud

La puesta en escena de Backrooms utiliza una estética que remite directamente a la nostalgia de la década de los noventa, aprovechando el diseño repetitivo de las oficinas de los suburbios de aquella época. Los escenarios dominados por el color amarillo, las alfombras deterioradas y el parpadeo constante de la iluminación buscan generar en el espectador una sensación de desorientación onírica y claustrofobia. El avance de la cinta subraya este pánico al extravío eterno, destacando una frase que resume el conflicto psicológico de la historia:

“a veces tengo miedo de no encontrar la salida”

El guion, desarrollado por Will Soodik, toma las bases del material original y expande su mitología. Mientras que en los videos de YouTube el foco estaba en un joven realizador, la película amplía este universo para profundizar en las experiencias de diversos exploradores que caen por error en este sitio imposible. El relato no solo explora los riesgos físicos de la arquitectura del lugar, sino también la amenaza latente de entidades no humanas que acechan en las sombras del laberinto.

Un equipo de producción de alto nivel

Este proyecto es el resultado de una alianza estratégica entre cineastas de renombre y estudios especializados. En el equipo de producción destacan nombres como James Wan, creador de la exitosa saga El Conjuro, y Shawn Levy, productor ejecutivo de Stranger Things. A ellos se suman Dan Cohen, Dan Levine y Roberto Patino, conformando un grupo con vasta experiencia en los géneros de ciencia ficción y terror. Esta colaboración combina el instinto comercial de sus productores con la visión artística innovadora que caracteriza a A24.

La promoción de la cinta utiliza el lema “Everything Must Go” (Todo debe irse), un juego de palabras que alude tanto a las liquidaciones de mercancía en tiendas como al carácter efímero de las personas y los objetos. En el contexto de la película, esta expresión adquiere un matiz aterrador al sugerir que nada, ni siquiera los seres humanos, está destinado a permanecer fuera de esas paredes una vez que entran en el ciclo de olvido del laberinto.

Impacto cultural y proyecciones del estreno

El concepto de Backrooms ha generado un eco masivo entre los millennials y la Generación Z, quienes interpretan esta metáfora de pasillos infinitos como un reflejo de la alienación y la soledad en la sociedad contemporánea. Lo que comenzó como un video de apenas ocho minutos en YouTube ha evolucionado en un fenómeno cultural que abarca memes, relatos derivados y discusiones en foros como Reddit y TikTok, garantizando una audiencia base muy activa para el estreno.

Al elegir este tipo de historias nacidas en la red, A24 reafirma la importancia de las narrativas digitales en la cultura popular actual. Backrooms se posiciona como una obra que apela tanto a la melancolía por los años noventa como a los temores modernos sobre la desaparición y lo inexplicable dentro de la cotidianidad. Desde el punto de vista técnico, el film apuesta por una fotografía fría y una atmósfera cargada de tensión, priorizando el suspenso psicológico y la sugestión por encima de los efectos visuales de gran escala, una decisión que ha generado expectativas positivas tras la publicación de su tráiler oficial.

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