No data was found

Artemis 2: El colosal cohete SLS y el histórico retorno a la Luna

Las instalaciones del Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, se encuentran en plena fase de preparación para un hito de la exploración espacial: el despegue de la misión Artemis 2. Este ambicioso proyecto marca el primer viaje tripulado hacia el satélite natural desde el año 1972. En el epicentro de esta operación se encuentra el Space Launch System (SLS), reconocido actualmente como el vehículo de lanzamiento más potente en fase operativa, diseñado para trasladar a una tripulación y suministros masivos a una distancia superior a los 384.000 kilómetros.

El SLS se ha posicionado rápidamente entre la élite de la ingeniería aeroespacial. Con una envergadura que supera los 98 metros, esta estructura es más alta que la emblemática Estatua de la Libertad y posee una longitud casi equivalente a la de un terreno de juego de fútbol americano. Dentro de la jerarquía de grandes naves, únicamente el histórico Saturno V (de 110,6 metros) y el prototipo Starship de la firma SpaceX (con cerca de 122 metros) superan sus dimensiones físicas.

La arquitectura técnica del SLS está compuesta por una etapa central que mide 64,6 metros, la cual es propulsada por un conjunto de cuatro motores RS-25 que utilizan una mezcla de oxígeno e hidrógeno líquidos. Adicionalmente, cuenta con dos propulsores laterales de combustible sólido, cada uno con una altura de 54 metros. Estos componentes consolidan al sistema como una de las infraestructuras más sofisticadas jamás desarrolladas para la conquista del espacio profundo.

Con más de 98 metros de altura, el SLS supera a la Estatua de la Libertad y permite transportar hasta 27 toneladas métricas a la órbita lunar. (NASA)

La magnitud del SLS se evidencia en su capacidad de empuje: al momento de abandonar la plataforma, genera una fuerza de 39,1 meganewtons, equivalentes a 8,8 millones de libras. Esta cifra representa un incremento del 15% respecto al poder del Saturno V. Gracias a esta potencia, el cohete puede enviar hasta 27 toneladas métricas hacia territorio lunar, incluyendo la cápsula Orion y el equipamiento necesario para mantener a un equipo de cuatro astronautas. Por el momento, solo el Starship de SpaceX, que sigue en periodo de pruebas, tiene el objetivo de sobrepasar estos niveles de rendimiento.

Ingeniería de vanguardia y sistemas de propulsión

El funcionamiento operativo del Space Launch System es el resultado de fusionar metodologías de vuelo comprobadas con innovaciones contemporáneas. El núcleo del sistema integra dos tanques de dimensiones masivas, destinados a almacenar el hidrógeno y el oxígeno en estado líquido.

Dichos elementos funcionan como el combustible principal que, al entrar en combustión dentro de los motores RS-25, producen una reacción de energía y vapor sometido a presiones extremas. Los gases resultantes son expulsados por las toberas alcanzando velocidades de hasta 16.000 kilómetros por hora, otorgando el impulso indispensable para que la nave escape de la atracción gravitatoria de la Tierra.

Los propulsores sólidos laterales proporcionan el 75% del empuje inicial, facilitando la salida de la nave de la atmósfera terrestre. (NASA)

En los flancos del cohete, los dos propulsores sólidos de 54 metros cumplen una función determinante durante la fase inicial del vuelo. Estas unidades consumen aproximadamente seis toneladas de combustible sólido cada segundo, aportando cerca del 75% del empuje total en el arranque. Esto permite que el vehículo alcance los primeros 65 kilómetros de altitud antes de que estas piezas se separen del cuerpo principal.

Es importante destacar que el diseño de los motores RS-25 capitaliza el legado del programa de transbordadores espaciales de la NASA, puesto que se trata de los mismos impulsores que se utilizaron en las misiones de dichas aeronaves hasta su retiro en el año 2011.

Desafíos y horizonte de las misiones Artemis

El historial operativo del sistema comenzó con la exitosa misión Artemis 1, efectuada el 16 de noviembre de 2022. En aquella ocasión, la nave Orion completó un trayecto orbital alrededor de la Luna sin tripulantes, ratificando la solvencia del equipo. El siguiente hito será Artemis 2, cuyo lanzamiento está proyectado para este 1 de abril. En este viaje, cuatro especialistas rodearán el cuerpo celeste antes de emprender el retorno seguro a nuestro planeta.

Empresas como Boeing y Northrop Grumman han sido socios estratégicos en la fabricación y desarrollo de componentes clave del SLS. (NASA)

La hoja de ruta de la NASA contempla que estas expediciones sienten las bases para la creación de infraestructuras permanentes en el suelo lunar, funcionando además como un campo de entrenamiento previo para futuras misiones tripuladas al planeta Marte.

En la ejecución del SLS ha sido vital la participación de socios industriales como Boeing, encargada de la fabricación de la etapa central, y Northrop Grumman, responsable de los potentes propulsores laterales.

Expertos del sector coinciden en que el SLS constituye una síntesis perfecta entre la tradición técnica de la era Saturno y la audacia de la nueva etapa espacial de los Estados Unidos. Mediante su imponente fuerza y tecnología optimizada, este cohete está destinado a definir una nueva época en la crónica de la exploración del cosmos.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER