No data was found

Alerta por la vida de la Nobel Narges Mohammadi en prisión de Irán

Una coalición de organismos internacionales lanzó una advertencia crítica este martes sobre el delicado estado de salud de Narges Mohammadi. La Premio Nobel de la Paz iraní enfrenta un riesgo de muerte inminente en el centro penitenciario de Zanjan, situado al noroeste de Irán, debido a que las autoridades del régimen le han denegado el traslado a un centro hospitalario especializado.

Esta alarma se produce tras un grave incidente el pasado 24 de marzo, cuando la activista fue encontrada inconsciente por más de una hora, presentando síntomas que coinciden con un infarto. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han emitido ninguna respuesta pública ante las denuncias presentadas por su entorno.

La red de apoyo, conformada por la Fundación Narges, Reporteros Sin Fronteras, PEN America y Front Line Defenders, difundió un comunicado oficial desde París. El reporte surge después de que su equipo legal lograra realizar una visita a la prisión el 29 de marzo. Según el testimonio de los abogados, Mohammadi lucía pálida, extremadamente debilitada y con una pérdida de peso significativa, teniendo que ser escoltada por una enfermera para llegar a la sala de visitas.

Historial médico y denegación de auxilio

De acuerdo con testimonios de sus compañeras de celda, el 24 de marzo Mohammadi fue hallada con los ojos en blanco y sin conocimiento. Aunque recibió primeros auxilios básicos en la enfermería de la cárcel, los responsables del recinto impidieron su traslado a un hospital o la evaluación por un cardiólogo especialista. No es la primera vez que atraviesa una crisis de este tipo: según reportes de sus allegados y fuentes de AP, la defensora de derechos humanos ha sufrido varios infartos en detenciones previas y fue sometida a una cirugía cardiaca de urgencia en 2022.

FOTO DE ARCHIVO: Ali Rahmani, hijo de Narges Mohammadi, activista iraní de derechos humanos encarcelada, quien recibió el Premio Nobel de la Paz 2023, habla después de recibir el premio en nombre de su madre en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, el 10 de diciembre de 2023
NTB/Fredrik Varfjell vía REUTERS /Foto de archivo

El cuadro clínico actual descrito por sus representantes legales incluye náuseas, visión doble, fuertes dolores de cabeza, fluctuaciones severas en su presión arterial y hematomas visibles. La coalición atribuye estas marcas físicas a la violenta detención efectuada el 12 de diciembre de 2025 en Mashhad, donde agentes la capturaron durante el sepelio de un abogado. Mostafa Nili, su defensor en Irán, denunció en febrero que los golpes recibidos en la cabeza durante el arresto y los interrogatorios le han provocado mareos y problemas visuales persistentes.

Vigilancia extrema y entorno de conflicto

En febrero, la situación de la Nobel empeoró cuando fue trasladada de forma irregular desde Mashhad hasta la prisión general de Zanjan, ignorando la ley de procedimiento penal iraní. En este nuevo destino, Mohammadi permanece recluida junto a delincuentes condenados por crímenes violentos y bajo un régimen de vigilancia reforzada que limita su comunicación. Además, las tensiones bélicas vinculadas al conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán han afectado las comunicaciones regionales, sumando una amenaza directa sobre la seguridad de los reclusos.

“Alojar a Mohammadi con delincuentes violentos a pesar de su grave enfermedad cardiaca y sus recientes traumatismos, sumado a las condiciones de guerra y las explosiones que amenazan la vida de los prisioneros, agrava esta amenaza”

Ante esta coyuntura, el comité directivo de la coalición exigió a Teherán la concesión de un permiso médico de salida inmediato, garantizando el acceso a especialistas, asesoría jurídica y el contacto directo con sus familiares.

Trayectoria y condenas acumuladas

A sus 53 años, Narges Mohammadi ha sido arrestada en trece ocasiones y condenada en diez, enfrentando cargos que van desde conspiración contra la seguridad nacional hasta propaganda contra el Estado. En 2023, el Comité Nobel Noruego le otorgó el galardón por su incansable lucha contra la opresión de las mujeres y la defensa de las libertades en Irán. Su marido, Taghi Rahmani, y sus dos hijos residen exiliados en París y no han podido verla desde 2015.

Actualmente, Mohammadi purga penas que suman 18 años de prisión. El 7 de febrero de 2026, un tribunal de Mashhad le impuso seis años adicionales por conspiración y 18 meses por propaganda. Su caso continúa siendo un símbolo de cómo el sistema carcelario es utilizado como un instrumento de represión prolongada contra las voces críticas en Irán.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER