El reconocido psicólogo clínico y autoridad global en medicina del sueño, el doctor Michael Breus, ha compartido una serie de recomendaciones fundamentales para optimizar el descanso nocturno. A través de un análisis profundo sobre los hábitos cotidianos, el especialista desmitificó prácticas comunes y subrayó cómo ajustes mínimos en la rutina diaria tienen el poder de elevar significativamente la calidad de vida de las personas.
Las sugerencias del Dr. Breus para alcanzar un sueño reparador abarcan desde la comprensión biológica de cada individuo hasta consejos prácticos de aplicación inmediata.
La ciencia de los cronotipos y el ritmo biológico

De acuerdo con el especialista, el primer paso para mejorar el descanso es identificar la predisposición genética de cada persona.
“Cuando cambias el sueño de una persona, cambias su vida”
, afirmó Breus, quien detalló que la genética, específicamente en la región PER3 del genoma, define cuatro cronotipos principales:
- León: Perfil netamente matutino.
- Oso: Un perfil intermedio.
- Lobo: Con tendencias vespertinas o nocturnas.
- Delfín: Personas con sueño ligero o tendencia al insomnio.
El doctor enfatizó que este cronotipo es el encargado de dictar los momentos en que el cerebro realiza la liberación de hormonas cruciales como el cortisol y la melatonina. Por ello, sincronizar las actividades diarias con este ritmo biológico no solo favorece la productividad, sino que también optimiza las relaciones personales. Según explicó, el descanso se fundamenta en dos ejes: el impulso de sueño (vinculado a la adenosina acumulada) y el ritmo circadiano que gestiona los niveles de alerta.
Realidades y peligros del uso de melatonina

Uno de los puntos más críticos abordados por el Dr. Breus fue el uso indiscriminado de suplementos. Fue enfático al declarar que
“La melatonina no es la pastilla mágica que la gente cree. Solo está indicada en casos muy específicos”
. Advirtió que, fuera de los Estados Unidos, esta sustancia suele requerir prescripción médica debido a su capacidad para influir en múltiples procesos corporales.
El experto mostró especial preocupación por el consumo en menores de edad:
“El error más grave es administrar melatonina a menores. La mayoría produce hasta cuatro veces más de la necesaria de manera natural”
. Entre los riesgos mencionados por el uso inadecuado se encuentran las pesadillas recurrentes y, en cantidades excesivas, un potencial efecto anticonceptivo.
Asimismo, Breus denunció la falta de control en estos suplementos, señalando hallazgos de productos que varían entre el 0% y el 667% de la dosis publicitada, además de posibles contaminantes. Su uso debería restringirse a situaciones puntuales como el jet lag, turnos laborales nocturnos, el déficit hormonal tras los 50 años o condiciones neurológicas diagnosticadas. Alertó también sobre interacciones riesgosas con fármacos para la diabetes, hipertensión, antidepresivos y anticonceptivos.

Sincronía en las relaciones y el sexo
La desalineación de los cronotipos puede ser una fuente constante de fricción en las parejas. El doctor Breus lanzó una advertencia sobre la vida íntima:
“El peor momento para tener relaciones sexuales, según el perfil hormonal, es a las 23:30, pero la mayoría lo hace en ese horario”
. En ese punto de la noche, los niveles de melatonina son muy altos, mientras que el resto de las hormonas necesarias para el desempeño están en su punto más bajo.
En contraste, la biología sugiere que el periodo matutino es mucho más propicio para la conexión y el rendimiento sexual, citando como evidencia procesos naturales como la erección al despertar. Por otro lado, recomendó evitar las discusiones sentimentales antes de dormir, ya que el incremento de la frecuencia cardiaca resultante arruina tanto el descanso como el vínculo afectivo.

El especialista propuso que tanto en el hogar como en el trabajo se reconozcan los cronotipos para mejorar la eficiencia, mencionando que los estudiantes demuestran un mejor desempeño cuando sus horarios escolares respetan su biología natural.
Higiene del sueño y pautas de conducta
Para establecer un ciclo saludable, la recomendación principal de Breus es despertar siempre a la misma hora, sin excepciones los fines de semana. Otras pautas esenciales incluyen:
- Hidratación previa: Beber agua antes de consumir cualquier bebida con cafeína.
- Límite de cafeína: Evitar el café después de las 14:00 horas.
- Entorno ideal: Dormir en una habitación fresca, oscura, sin ruidos y, preferiblemente, desnudo para mejorar la termorregulación.
- Regla de alimentación: Cenar al menos tres horas antes de acostarse.
- Desconexión: Reducir el uso de pantallas y aplicar la técnica respiratoria 4-7-8.

Si se produce un despertar a mitad de la noche, el consejo es no ver el reloj ni el teléfono móvil y permanecer en la cama realizando ejercicios de relajación muscular. Si el sueño no regresa, se puede optar por el yoga nidra o descanso profundo consciente.
En cuanto a suplementación, sugirió enfocarse únicamente en corregir carencias de magnesio, hierro o vitamina D mediante análisis clínicos previos. Una alternativa natural propuesta es la infusión de cáscara de banano, rica en magnesio. Por el contrario, rechazó el uso frecuente de antihistamínicos para dormir, vinculándolos con riesgos de deterioro cognitivo a largo plazo.

Finalmente, las estadísticas presentadas por el doctor son alarmantes: el 80% de los adolescentes y uno de cada tres adultos padecen de privación de sueño crónica. Además, se estima que uno de cada siete adultos sufre apnea del sueño, y un 80% de ellos no lo sabe. El Dr. Michael Breus concluyó que mejorar la calidad del descanso, incluso por una sola noche, genera beneficios inmediatos en el bienestar general y la convivencia social.
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