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NASA abandona estación Gateway: Prioridad total a base en la Luna

En el marco de los preparativos para el lanzamiento de la misión tripulada Artemis II, la NASA ha confirmado un cambio radical en su hoja de ruta: la cancelación definitiva del proyecto Gateway. Esta decisión busca concentrar la totalidad de los recursos técnicos y financieros en el desarrollo de una infraestructura permanente directamente sobre la superficie del satélite natural.

El anuncio oficial tuvo lugar en la sede central de la organización en Washington. Allí, el administrador Jared Isaacman detalló que este nuevo enfoque representa una reestructuración sin precedentes en la política de exploración espacial de los Estados Unidos.

El nuevo plan lunar prevé tres fases con módulos habitables infraestructura robótica y cooperación internacional para sostener la base
(AP Foto/Martin Meissner)

Con este giro estratégico, la estación orbital que durante años fue promocionada como el núcleo de la arquitectura lunar y un baluarte de la cooperación internacional, pierde su estatus de prioridad. Ahora, el objetivo principal es el despliegue de tecnología e instalaciones sobre el suelo lunar. La NASA ha dejado claro que su meta ya no es satisfacer a todos los sectores políticos e industriales, sino cumplir objetivos estratégicos urgentes impulsados por la competencia global en el espacio.

La NASA está comprometida a lograr lo casi imposible una vez más: regresar a la Luna antes de que finalice el mandato del presidente Trump, construir una base lunar, establecer una presencia permanente y llevar a cabo las demás acciones necesarias para garantizar el liderazgo estadounidense en el espacio”

Este nuevo esquema de trabajo, bautizado como plan Ignition, tiene como meta eliminar la fragmentación en proyectos secundarios. De esta manera, se busca agilizar el progreso en áreas vitales como la habitabilidad, los sistemas de movilidad y la generación de energía en el entorno lunar.

Respecto a esta transición, el astrónomo y especialista en misiones espaciales Diego Bagú señaló que las ventajas de enfocarse en una base terrestre superan a las de una estación en órbita como Gateway. Según el experto, la operatividad directa en el suelo lunar permite un avance tecnológico y científico que no se puede replicar desde la órbita.

El cambio estratégico implica que la NASA realizará al menos un alunizaje anual a partir de 2028 con el objetivo de aumentar la frecuencia
 (foto: NASA)

La Luna, al tener menor gravedad y carecer de atmósfera, facilita lanzamientos hacia otros destinos del sistema solar como Marte, haciendo los despegues mucho más sencillos que desde la Tierra”

Bagú sostuvo que el proyecto Gateway carecía de una justificación sólida, ya que no presentaba ventajas determinantes. Explicó que para realizar un descenso lunar no es estrictamente necesario acoplarse a una estación intermedia, pues las naves pueden ingresar a la órbita y bajar directamente al terreno. Para el especialista, la prioridad absoluta debe ser la actividad en la superficie.

Asimismo, el astrónomo vaticina que esta suspensión de Gateway no será algo transitorio. Bagú considera que el proyecto será cancelado de forma permanente una vez que los esfuerzos estadounidenses se consoliden en la superficie. Aunque esto podría alterar la cooperación con aliados como la Agencia Espacial Europea (ESA), la agencia canadiense y la JAXA de Japón, el experto confía en la capacidad de negociación de EE. UU.

El módulo I-Hab de la ESA ofrecerá cerca de 10 metros cúbicos de espacio presurizado y sistemas avanzados de soporte vital para los astronautas

En lugar de retrasar los cronogramas, Bagú cree que prescindir de la estación orbital agilizará el retorno de seres humanos a la Luna.

Si Estados Unidos se concentraba en la estación orbital Gateway se iba a demorar, que fue lo que pasó. Se iba a demorar en el regreso del ser humano a la superficie lunar. Así que me parece que Isaacman hace bien en cancelar, al menos temporalmente, y para mí va a ser definitivamente la Estación Espacial Gateway”

En cuanto al futuro institucional, la NASA planea delegar la órbita baja terrestre al sector comercial, permitiendo que la agencia se enfoque exclusivamente en el espacio profundo, incluyendo Marte. Según el análisis de Bagú, la aparición de estaciones privadas para el turismo y la investigación comercial es una tendencia que ya está en marcha, dejando a la NASA como un ente supervisor y colaborador en esa zona, pero sin infraestructura propia.

La barcaza Pegasus de la NASA, que contiene la etapa central completamente ensamblada para el cohete del Sistema de lanzamiento espacial de la NASA, llega al Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, EE.UU.. EFE/Cristóbal Herrera-Ulashkevich

Bajo el liderazgo de Isaacman, la agencia se encamina hacia una presencia sostenida en la superficie lunar para usarla como trampolín hacia el resto del sistema solar, incluyendo las lunas de planetas distantes en un futuro a largo plazo.

Las tres etapas del plan Ignition

Jared Isaacman afirmó que la prioridad es regresar a la Luna construir una base permanente y asegurar el liderazgo de Estados Unidos en el espacio

La estrategia para convertir a la Luna en un centro logístico e industrial se divide en tres fases fundamentales:

  • Fase 1: Se incrementará la frecuencia de los lanzamientos, pasando de misiones aisladas a un flujo constante. Se planean 25 misiones robóticas con vehículos como el VIPER y drones MoonFall para explorar el polo sur en busca de agua y definir la ubicación de la base.
  • Fase 2 (2029-2033): Se instalarán módulos habitables, redes de comunicación y sistemas de energía. En esta etapa, la JAXA aportará un rover presurizado y la Agencia Espacial Canadiense (CSA) el sistema Canadarm3. Europa (ESA) e Italia (ASI) contribuirán con hábitats y soporte vital, mientras que empresas como Northrop Grumman y Blue Origin proveerán módulos y generadores.
  • Fase 3 (2033 en adelante): Se consolidarán laboratorios y sistemas de utilización de recursos in situ (ISRU) para extraer oxígeno y agua. Se espera recibir tripulaciones cada seis meses y haber transportado unas 150 toneladas de suministros para el año 2036.

El programa Artemis, bajo este nuevo diseño, contempla una inversión aproximada de 20.000 millones de dólares en los próximos siete años. Este presupuesto también incluye el desarrollo de una nave específica para viajar a Marte, buscando mantener la ventaja competitiva frente a potencias como China.

El cohete del programa Artemis se alza majestuosamente bajo una luna llena, preparándose para futuras misiones tripuladas como Artemis II, marcando el regreso de la humanidad a la exploración lunar. (Reuters)

Con el fin de Gateway, los módulos que ya estaban en proceso de construcción, como el HALO y el I-Hab, serán adaptados para su uso en la base lunar. El módulo I-Hab, desarrollado por Thales Alenia Space para la ESA, contará con 10 metros cúbicos de espacio presurizado, sistemas de reciclaje de agua y baterías provistas por JAXA.

El plan también incluye el despliegue de propulsión nuclear y sistemas de navegación avanzados, además de experimentos para estudiar el clima espacial y la radiación, factores críticos para la supervivencia de los astronautas.

Carlos García-Galán coordina el desarrollo de la base lunar y lidera la transición desde el proyecto Gateway hacia una infraestructura escalable. EFE/Salvador Ruiz

La dirección de esta transición está a cargo del ingeniero Carlos García-Galán, quien cuenta con una trayectoria de 27 años en la NASA. Su labor será coordinar a los socios internacionales y privados para escalar la infraestructura lunar de forma eficiente.

“Estados Unidos nunca volverá a renunciar a la Luna”

Finalmente, la NASA busca fomentar un ecosistema de transporte comercial donde al menos dos empresas privadas realicen vuelos tripulados frecuentes. El programa Ignition no solo redefine la exploración, sino que busca fortalecer la capacidad industrial y tecnológica de los aliados occidentales.

Los miembros de la tripulación de Artemis 2, de izquierda a derecha, el especialista de misión Jeremy Hansen, de Canada, la especialista de misión Christina Koch, el comandante Reid Wiseman, y el piloto Victor Glover, posan para una foto tras su llegada al Centro espacial Kennedy el viernes 27 de marzo de 2026, en Cabo Cañaveral, Florida. (AP Foto/Chris O'Meara)

Este cambio de dirección establece a la Luna como el laboratorio y puerto de salida hacia el espacio profundo, marcando el inicio de una era de industrialización y autosuficiencia en la exploración planetaria.

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