En un hecho sin precedentes recientes, la policía israelí restringió este domingo el acceso del Patriarca Latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, a la Iglesia del Santo Sepulcro. El líder religioso se disponía a encabezar la liturgia del Domingo de Ramos, pero las autoridades le impidieron el ingreso al templo. Desde el Patriarcado se denunció que esta es “la primera vez en siglos” que se veta a los jerarcas eclesiásticos de oficiar en el sitio donde la tradición cristiana sitúa la crucifixión de Jesús. Ante la polémica, el primer ministro Benjamin Netanyahu alegó que la acción respondió estrictamente a protocolos de seguridad sin “ninguna mala intención”, mientras que el mandatario Isaac Herzog contactó al cardenal para manifestarle su “profundo pesar”.
De acuerdo con la información oficial del Patriarcado Latino, tanto Pizzaballa como el padre Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa, fueron detenidos por las fuerzas del orden cuando caminaban hacia el santuario “de forma privada, sin ningún tipo de procesión ni acto ceremonial”. Tras la intercepción, se les obligó a retirarse. La institución religiosa advirtió que “este incidente sienta un grave precedente”, criticando que se ignore la fe de millones de personas que mantienen su atención en Jerusalén durante la festividad mayor del cristianismo.

La versión de la policía de Israel sostiene que los recintos sagrados de la ciudad han permanecido bajo cierre preventivo desde el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el estallido de hostilidades derivado de ataques en la región. Actualmente, las normativas vigentes limitan las congregaciones públicas a un máximo de 50 individuos en cualquier centro de culto, sean estos mezquitas, sinagogas o iglesias. Los portavoces policiales aclararon que la petición del Patriarca fue analizada y rechazada con antelación, argumentando que la Ciudad Vieja es una “zona compleja que no permite el acceso de grandes vehículos de emergencia y rescate”, lo que implicaría un peligro latente para los ciudadanos ante un posible suceso masivo.
Justificación del Gobierno de Israel
A través de la red social X, Benjamin Netanyahu defendió la postura de su administración. El primer ministro señaló que Irán ha lanzado misiles balísticos contra lugares sagrados de las tres religiones monoteístas en los últimos días. Relató que restos de un proyectil impactaron a escasa distancia de la Iglesia del Santo Sepulcro. Por esta razón, justificó la petición temporal de evitar los sitios religiosos en el casco antiguo. Sobre la figura de Pizzaballa, reiteró que “no hubo mala intención alguna, solo preocupación por su seguridad y la de su comitiva”. No obstante, adelantó que se está diseñando un esquema para que los líderes de la Iglesia puedan acceder al lugar “en los próximos días”.
The Prime Minister’s Office:
Over the past several days, Iran has repeatedly targeted the holy sites of all three monotheistic religions in Jerusalem with ballistic missiles. In one strike, missile fragments crashed meters from the Church of the Holy Sepulchre.— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM)
I just called the Latin Patriarch of Jerusalem, His Beatitude Cardinal Pierbattista Pizzaballa, to express my great sorrow over this morning’s unfortunate incident in the Old City of Jerusalem, in which Cardinal Pizzaballa and the Custos of the Holy Land, the Most Reverend Fr.…
— יצחק הרצוג Isaac Herzog (@IsaacHerzog)
Durante su prédica, el cardenal lamentó que “la guerra ha interrumpido nuestro camino festivo” y enfatizó que el poder real no se halla en las armas, sino en “una vida entregada libremente”. Cabe destacar que, a pesar de estas restricciones, se reportó que en la Iglesia de San Salvador, ubicada también en la Ciudad Vieja, se desarrolló una misa con más de 100 asistentes sin intervención de las autoridades locales.
Crisis diplomática en Europa
Lo ocurrido trascendió las fronteras y generó una fuerte reacción en Italia y Francia. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, denunció el suceso como una “ofensa no solo a los fieles sino a cualquier comunidad que respete la libertad religiosa”. El canciller de dicha nación, Antonio Tajani, procedió a convocar al embajador de Israel en Roma para pedir explicaciones.
En París, el presidente Emmanuel Macron utilizó sus canales oficiales para rechazar la determinación policial. “Condeno esta decisión”, afirmó el mandatario francés, agregando que es imperativo garantizar la libertad de culto en Jerusalén y alertando sobre lo que considera una serie de transgresiones al estatus especial de los recintos religiosos.
El clima en Jerusalén ha sido de inusual vacío. La tradicional procesión que cada año reúne a miles de personas desde el Monte de los Olivos fue cancelada por el Patriarcado. Residentes locales, como André, de 51 años, expresaron su tristeza por la ausencia de las celebraciones habituales y el cierre de comercios en el sector histórico.
Desde el Vaticano, el papa León XIV aprovechó el rezo del Ángelus para enviar un mensaje de cercanía a los cristianos que habitan en el Oriente Medio, mencionando las dificultades que enfrentan para realizar sus ritos sagrados debido a la intensidad del conflicto bélico en la zona.
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, recordando el ingreso de Jesús a la capital antes de su pasión. La Iglesia del Santo Sepulcro es el epicentro de esta fe, al ser considerada el sitio de la muerte y resurrección de Cristo, lo que habitualmente atrae a peregrinos de todo el planeta para seguir los pasos narrados en los Evangelios.
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