Este domingo, las autoridades de Irán comunicaron de manera oficial la destrucción de una aeronave centinela E-3 perteneciente a Estados Unidos. El suceso tuvo lugar en las instalaciones de la base militar Príncipe Salmán, ubicada en Arabia Saudita, representando un evento sin precedentes desde que se intensificaron las hostilidades hace ya un mes. Diversas agencias de noticias occidentales han validado la veracidad de este reporte.
Detalles de la operación militar
La Guardia Revolucionaria de Irán, a través de su brazo aeroespacial, detalló que la acción se ejecutó mediante una estrategia combinada que involucró el uso de proyectiles y naves no tripuladas. Según el comunicado oficial de este cuerpo militar:
«En respuesta a las acciones hostiles del ejército terrorista estadounidense, una operación conjunta de misiles y drones llevada a cabo por la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, gracias a Dios, destruyó por completo al menos un avión E-3, conocido como AWACS, capaz de identificar, comandar y controlar aeronaves en vuelo y otras aeronaves cercanas también sufrieron graves daños»
.
Fuentes vinculadas a Bloomberg corroboraron que el sistema de vigilancia fue neutralizado en una incursión reciente contra dicha base. Este emplazamiento ha sido catalogado como un objetivo central para las Fuerzas Armadas de Irán dentro de su cronograma de represalias, iniciado tras los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Capacidades y valor estratégico del E-3 AWACS
El avión AWACS es una de las piezas tecnológicas más costosas y sofisticadas del arsenal norteamericano, con un valor estimado en 250 millones de euros. Su diseño es fácilmente reconocible por el prominente disco de radar giratorio situado sobre su estructura. Su función primordial radica en la coordinación de combates aéreos, la gestión de mando y la detección temprana de amenazas en perímetros de larga distancia.
Reacciones y reportes de daños adicionales
Hasta el momento, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha optado por no emitir declaraciones oficiales sobre este incidente, una postura similar ante las revelaciones previas de la publicación Air & Space Forces Magazine. Por otro lado, informes del Wall Street Journal han respaldado la información del bombardeo, precisando que el ataque ocurrió el viernes anterior y dejó un saldo de aproximadamente diez militares estadounidenses heridos.
A pesar de estas informaciones, el ejército de Estados Unidos sostiene que no ha perdido aviones tripulados por fuego directo en combate aéreo durante este conflicto. No obstante, se reconoce que más de una decena de drones MQ-9 Reaper han sido derribados. Según los datos manejados por Bloomberg, varias naves de combate adicionales presentaron afectaciones considerables durante el ataque a la base en territorio saudí.
En el marco de la escalada bélica, los bombarderos estratégicos B-52 y B-1B de Estados Unidos siguen empleando misiles de crucero de largo alcance para golpear posiciones en territorio iraní. En contraparte, Irán ha desplegado una ofensiva masiva que supera los 1.200 misiles balísticos y el uso de al menos 3.300 drones de ataque Shahed contra diversos puntos estratégicos en la región.
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