No data was found

El cierre de ‘Love Story’ y el estigma de la maldición Kennedy

La producción dramática Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, desarrollada por Connor Hines y producida por el reconocido Ryan Murphy, decidió no esquivar uno de los aspectos más oscuros y debatidos que rodean a la emblemática dinastía política de los Estados Unidos.

El relato se sumerge en la denominada “maldición Kennedy”, un concepto forjado tras décadas de infortunios, fallecimientos prematuros y accidentes fatales que han perseguido a los integrantes de esta familia. El capítulo final de esta entrega, disponible para el público a través de Disney+ en Latinoamérica y Hulu en suelo estadounidense, trata esta temática de forma frontal, evitando no obstante el uso explícito del término “maldición”.

A lo largo de la historia, este linaje ha enfrentado sucesos devastadores que incluyen los magnicidios del presidente John F. Kennedy y el senador Robert F. Kennedy, además de episodios vinculados a sobredosis, muertes de infantes y enfermedades crónicas. Se recuerda también el deceso de Michael LeMoyne Kennedy en el año 1997, tras un choque contra un árbol en una jornada de esquí.

Los siniestros aéreos han sido un patrón trágico para los Kennedy: Joseph P. Kennedy Jr. falleció en 1944, Kathleen Kennedy en 1948, y los padres de Ethel Kennedy en 1955. El propio JFK Jr. perdió la vida en un vuelo en 1999, mientras que el senador Ted Kennedy fue el único que logró sobrevivir a un accidente de aviación en 1964, evento en el que murieron otros dos pasajeros.

El peso de la supervivencia en la pantalla

En el desenlace de la serie, el peso narrativo recae en el personaje de Caroline Kennedy, interpretado por la actriz Grace Gummer, quien encara la historia familiar de forma directa.

El accidente aéreo del 16 de julio de 1999, en el que murieron JFK Jr., Carolyn Bessette y Lauren Bessette, es reconstruido en la serie (Zuma Press/The Grosby Group)

Durante un intercambio con Ann Marie Messina —madre de Carolyn y Lauren Bessette, encarnada por Constance Zimmer—, Caroline rememora un suceso real ocurrido en 1975. En aquel entonces, con apenas 17 años, estuvo a punto de ser víctima de un atentado con bomba en la casa de un parlamentario británico, logrando salvarse solo por un retraso al subir al vehículo afectado.

“Me atormenté por eso durante muchos años. No podía entender por qué tantas cosas malas les habían pasado a las personas de mi familia, pero por alguna razón yo me salvé ese día en que explotó una bomba”, relata el personaje en la ficción.

En su reflexión, Caroline concluye que no existe una lógica sobre el tiempo de vida de cada persona: “Lo único que realmente saqué de esa experiencia fue que no hay rima ni razón para por qué algunos de nosotros podemos quedarnos un poco más. Todo lo que sabemos es que el tiempo no nos pertenece. Nada está prometido”.

Asimismo, la serie presenta un diálogo entre Caroline y Ethel Kennedy (interpretada por Jessica Harper), quien ofrece una perspectiva sobre la carga de vivir bajo el escrutinio público tras tantas pérdidas.

La serie enfatiza los riesgos asumidos por los Kennedy, según expertos y testimonios, como un factor clave detrás de sus frecuentes tragedias (FX)

“No es suficiente con que tengamos que sobrevivir a todas estas pérdidas. Tenemos que asegurarnos de no ser definidas por ellas. Es agotador”, afirma Ethel en la escena, añadiendo: “La privacidad no siempre garantiza la paz. Si fuera así, yo habría desaparecido hace mucho tiempo. Somos mujeres Kennedy, y seguimos aquí. Y eso no puede ser para nada”.

Visiones reales frente al mito de la tragedia

Lejos de la dramatización televisiva, los miembros de la familia Kennedy han mantenido una postura escéptica ante el concepto de una maldición. En 2009, durante el programa Larry King Live, Ted Jr. y Patrick Kennedy desestimaron esta idea tras la muerte de su padre debido a un tumor cerebral.

Ted Jr. sostuvo que su familia simplemente ha debido enfrentar situaciones difíciles de forma muy pública, asemejándose en muchos aspectos a cualquier otra familia estadounidense. Por su parte, el historiador Steve Gillon, en su obra JFK Jr.: An Intimate Oral Biography citada por People, fue contundente al negar el fenómeno sobrenatural.

No existe tal cosa como la maldición Kennedy. Asumen riesgos que la mayoría de las personas no asumiría”, explicó Gillon.

Respecto al fatídico vuelo de 1999, el historiador señaló la responsabilidad personal de John F. Kennedy Jr. en el suceso: “John es el único responsable de la muerte de su esposa y su cuñada. Él carga con la responsabilidad de su imprudencia esa noche; fue su mal juicio”.

El episodio concluye con la emotiva ceremonia de dispersión de cenizas en el mar, reflejando el cierre de un capítulo doloroso para la familia Kennedy (Shutterstock/FX)

La recreación del último vuelo

El noveno episodio de la serie reconstruye con detalle el 16 de julio de 1999, fecha en que JFK Jr. piloteaba su avioneta desde Nueva Jersey hacia Martha’s Vineyard junto a Carolyn y su hermana Lauren.

La narrativa visual muestra a los protagonistas enfrentando una densa niebla. Sarah Pidgeon, en el papel de Carolyn, intenta tranquilizar a Paul Anthony Kelly (JFK Jr.) en medio de la tensión del descenso con la frase: “Solo respira”. La producción elige la sutileza, terminando la escena con un fundido a negro sin mostrar ni emitir el sonido del impacto.

Posteriormente, se relata el inicio de las labores de búsqueda por parte del Guardacostas en la madrugada del 17 de julio, culminando con la ceremonia marítima donde los familiares esparcen las cenizas de los tres fallecidos desde un navío de la Marina.

El drama biográfico llegó a su fin el pasado 27 de marzo con su noveno episodio (Disney+)

El cierre de esta temporada de Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette se encuentra disponible para la audiencia latinoamericana en Disney+ desde el pasado 27 de marzo.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER