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Ataques hutíes contra Israel: riesgo inminente para la economía mundial

Tensión en el Mar Rojo: Un nuevo frente de guerra

Dentro de un escenario bélico donde se han contabilizado decenas de miles de detonaciones en todo el territorio de Medio Oriente, provocando la pérdida de miles de vidas civiles, el suceso más reciente podría interpretarse como menor: un proyectil solitario que, tras ser neutralizado en el aire, no dejó rastro de destrucción. No obstante, el ataque perpetrado el 28 de marzo por la milicia hutí de Yemen, disparando los primeros misiles contra el sur de Israel desde que inició la hostilidad con Irán, “podría anunciar la apertura de un nuevo frente”. Este movimiento conlleva riesgos profundos para las finanzas internacionales. Si los hutíes atacan el tráfico marítimo en el Mar Rojo mientras el estrecho de Ormuz permanece cerrado, los precios del petróleo podrían dispararse aún más. La presión financiera de este conflicto podría alcanzar magnitudes tales que obligarían a Estados Unidos a reconsiderar su permanencia en el teatro de operaciones.

Advertencias de intervención directa

La ofensiva tuvo lugar apenas unas horas después de que el grupo hutí —organización chií vinculada a Irán que mantiene la hegemonía en el norte yemení— difundiera una proclama el 27 de marzo. En dicho documento, alertaron sobre su disposición para integrarse plenamente en el conflicto. Según el comunicado, las operaciones militares constantes de fuerzas israelíes y estadounidenses contra objetivos iraníes desencadenarían una “intervención militar directa”. Esta advertencia también incluyó a cualquier otra potencia que colabore en los esfuerzos bélicos de Estados Unidos e Israel, en lo que parece una clara alusión a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), naciones que históricamente han sido rivales de los hutíes.

Hasta el momento, los hutíes no han llegado a utilizar su arma más potente: su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo en el mar Rojo. Tras la clausura del estrecho de Ormuz, el reino saudí ha movilizado hacia su puerto de Yanbu en el Mar Rojo cerca de 1,8 millones de barriles diarios de crudo. En caso de que la milicia yemení decida bloquear esta ruta vital, ya sea atacando embarcaciones o saboteando oleoductos en Yanbu, especialistas advierten que el valor del petróleo podría saltar de sus actuales 113 dólares por barril hasta un máximo cercano a los 200 dólares.

Preparativos para una ofensiva naval

Diversos analistas que monitorean la situación en Yemen sostienen que este panorama es hoy más factible que al inicio de las hostilidades. Los combatientes hutíes han blindado sus posiciones en el litoral del Mar Rojo, específicamente entre Hajja y Hodeida, además de reforzar la frontera con Arabia Saudí. Informes de inteligencia señalan que han establecido infraestructuras complejas que incluyen:

  • Baterías de misiles antibuque de largo alcance.
  • Equipos de sabotaje naval especializados.
  • Lanchas explosivas y minas marinas.
  • Bases para el despliegue de drones marítimos de alta tecnología.

“La estructura de mando hutí ya no se encuentra en una postura disuasoria”, señaló Nawaf Obaid, experto saudí del King’s College de Londres. Según su análisis, el grupo “se está moviendo hacia una configuración lista para el ataque”.

El papel del ‘Eje de la Resistencia’

A pesar de integrar el denominado “eje de la resistencia” liderado por Teherán —junto a Hezbollah y milicias iraquíes—, los hutíes mantuvieron un perfil bajo durante las primeras cuatro semanas de la guerra contra Irán. Esta conducta difiere de su activismo durante la crisis de Gaza, cuando hostigaron activamente a embarcaciones que se dirigían al Canal de Suez. Pese a las presiones de Irán para actuar, la milicia había respetado una tregua tras la intensa campaña aérea estadounidense de 52 días ocurrida en la primavera de 2025.

Inicialmente, la organización consideró que la prudencia era su mejor estrategia. Los asesinatos de Hassan Nasrallah, figura clave de Hezbollah en 2024, y del Líder Supremo Ali Khamenei al inicio del actual conflicto, parecían haber debilitado el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) sobre sus aliados. En ese periodo, una comitiva liderada por Muhammad Abdulsalam, principal negociador hutí, visitó Riad con el fin de obtener financiamiento para sueldos públicos y el reconocimiento formal de su gobierno en Saná.

Cambio de estrategia y movilizaciones militares

Tres elementos fundamentales han alterado la postura de los hutíes:

  • Ataques iraníes contra infraestructura crítica y centros comerciales en el Golfo.
  • El anuncio de los EAU el 27 de marzo sobre la formación de una fuerza naval internacional para custodiar el estrecho de Ormuz.
  • La presencia de oficiales del IRGC en Saná para coordinar acciones bélicas directas.

Por otro lado, la actividad militar de Washington ha incrementado la percepción de amenaza. Estados Unidos está enviando más tropas a la región, quizá como preparación para un ataque anfibio contra las islas iraníes del Golfo. Actualmente, el portaaviones USS Abraham Lincoln patrulla cerca de la frontera yemení, en aguas de Omán, mientras se refuerza la base en Yibuti y se asegura el acceso a instalaciones aéreas como la de Taif en suelo saudí.

Crisis humanitaria y económica en Yemen

No obstante, el motor principal de esta escalada podría ser interno. La economía en las zonas controladas por los hutíes está colapsada; 18 millones de ciudadanos yemeníes enfrentan una hambruna severa y los empleados públicos no han recibido sus salarios por meses. Los fondos provenientes de Arabia Saudí han mermado drásticamente, con un último pago de apenas 1.000 millones de dólares. Durante un discurso el 26 de marzo, el líder Abdul-Malik al-Houthi criticó duramente la falta de apoyo financiero saudí.

“Con recursos menguantes y una nueva ventaja, los hutíes podrían aún decidir reanudar los ataques contra el transporte marítimo. Si lo hacen, las consecuencias se extenderán mucho más allá de Yemen”.

Aunque debilitados por ataques previos de Israel y Estados Unidos contra su liderazgo y armamento el año pasado, los hutíes conservan la capacidad de generar caos económico. Pocos ataques certeros bastarían para que las aseguradoras eleven sus costos a niveles inalcanzables, forzando al comercio mundial a abandonar la ruta del Mar Rojo.

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