Durante la jornada del viernes, una ofensiva ejecutada con misiles de origen iraní dejó un saldo de al menos 12 militares estadounidenses heridos en la base aérea Príncipe Sultán, situada en Arabia Saudita. El reporte indica además que varias aeronaves sufrieron daños materiales de consideración, mientras que dos de los uniformados se encuentran en estado de gravedad.
Fuentes oficiales del gobierno de los Estados Unidos confirmaron que el ataque fue perpetrado mediante el uso combinado de un misil y drones iraníes. Estos proyectiles impactaron directamente contra aviones destinados al reabastecimiento de combustible de las fuerzas norteamericanas desplegadas en la zona.
Es importante destacar que la base aérea Príncipe Sultán ha sido un blanco recurrente de hostilidades recientemente. En un incidente previo ocurrido el pasado 1 de marzo, el sargento Benjamin N. Pennington, de apenas 26 años, resultó herido y falleció pocos días después a causa de las lesiones. Pennington figura en la lista de los 13 militares estadounidenses que han perdido la vida en lo que va del conflicto bélico.
A través de plataformas digitales se han difundido imágenes satelitales que evidencian la magnitud de los destrozos en las unidades aéreas. Aunque el suceso ha sido reportado por importantes agencias de noticias internacionales, se mantiene la expectativa ante una confirmación oficial detallada por parte de la administración en Washington.
Balance de bajas y situación médica
Cifras proporcionadas por el Comando Central de Estados Unidos revelan que la cifra de efectivos heridos supera los 300 militares desde que las hostilidades iniciaron hace un mes. De este total, la gran mayoría ha logrado retomar sus funciones; sin embargo, un grupo de 30 permanecen fuera de combate y 10 se encuentran en condición crítica.

De manera paralela, se informó que la central nuclear de Bushehr, ubicada en la región sur de Irán, fue blanco de un ataque este viernes. Esta representa la tercera incursión contra dichas instalaciones en un periodo menor a dos semanas, en lo que se describe como una operación conjunta ejecutada por Israel y Estados Unidos.
Ante este escenario, Rafael Grossi, quien se desempeña como director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), manifestó su profunda preocupación por el desarrollo de maniobras militares en las cercanías del complejo nuclear. Grossi alertó sobre la posibilidad inminente de un accidente radiológico de proporciones catastróficas si la estructura del reactor resultara comprometida, haciendo un llamado urgente a la moderación militar en la región.
Diplomacia y presión económica
En el ámbito diplomático, la administración de Donald Trump ha planteado una propuesta de cese al fuego que consta de 15 puntos, utilizando a Pakistán como canal de intermediación. No obstante, las autoridades de Irán han negado la existencia de tales conversaciones. Mientras tanto, el régimen mantiene el bloqueo operativo en el estrecho de Ormuz, provocando un alza significativa en los precios de los combustibles y desestabilizando los mercados globales.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, tras sostener encuentros con los cancilleres del G7 en territorio francés, aseguró que la nación norteamericana cuenta con la capacidad de alcanzar sus metas estratégicas sin la necesidad de desplegar tropas en el terreno.
Sobre los recientes movimientos de fuerzas en el Medio Oriente, Rubio enfatizó:
“Siempre estaremos preparados para darle al presidente (Donald Trump) la máxima flexibilidad y la máxima oportunidad para adaptarse a las contingencias que puedan surgir”.

Referente a la posibilidad de entablar un diálogo para pacificar la zona, el jefe de la diplomacia de EE. UU. señaló sobre la respuesta de Irán:
“Todavía no la hemos recibido”
. No obstante, mencionó que han existido intercambios de mensajes que sugieren cierta apertura por parte de Teherán para discutir temas específicos.
Amenazas de la Guardia Revolucionaria
La tensión aumentó tras los ataques sufridos por las siderúrgicas de Mobarakeh y Juzestán, infraestructuras clave de Irán, en operaciones atribuidas a la coalición israelí-estadounidense. En respuesta, la Guardia Revolucionaria emitió una advertencia contundente a través del comandante de la Fuerza Aeroespacial, Mayid Musavi.
A través de la red social X, Musavi declaró de forma desafiante:
“Ustedes mismos iniciaron el juego con fuego y los ataques contra infraestructuras. Esta vez la ecuación ya no será ‘ojo por ojo’; ¡Esperen!”.
El mando militar iraní instó a los trabajadores de complejos industriales vinculados a intereses de Israel o Estados Unidos a desalojar sus puestos de trabajo para preservar su integridad, lo cual es interpretado por analistas como una amenaza directa de represalias contra centros de producción regionales.
Finalmente, los reportes oficiales de Irán sobre los ataques a las plantas de Mobarakeh y Juzestán confirman la existencia de daños materiales, aunque no se han contabilizado víctimas fatales. Este tipo de ofensivas marca un giro estratégico al enfocarse en infraestructura crítica, mientras Irán continúa con su despliegue de drones y misiles contra diversos objetivos en el Medio Oriente e Israel.
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