A casi dos meses del inicio de la disputa comercial entre Ecuador y Colombia, las cancillerías de ambos países evidencian voluntad de diálogo, pero persisten diferencias de fondo sobre cómo encarar la negociación.
Este 26 de marzo de 2026, la ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, y su par colombiana, Rosa Villavicencio, fijaron posiciones tras una reunión virtual entre sus delegaciones, que dejó avances en el tono diplomático, pero no en los puntos más sensibles.
El encuentro, que contó con la vocería de Gonzalo Gutiérrez, secretario general de la Comunidad Andina (CAN), fue descrito por Sommerfeld como “fraterno y transparente”. La cita, aseguró Sommerfeld, permitió retomar los temas abordados previamente en Quito y reafirmar la disposición política de ambas partes para continuar las conversaciones, ahora con una próxima fase técnica aún sin fecha definida.
Pese al tono conciliador, la principal divergencia radica en la relación que Ecuador establece entre seguridad y medidas comerciales, un enfoque que Colombia rechaza abiertamente. Sommerfeld calificó la seguridad como un eje “vital” dentro del diálogo, lo que sugiere que Ecuador busca integrar este componente en la negociación bilateral.
No obstante, desde Colombia, la respuesta es distinta. En entrevista con RTVC, Villavicencio insistió en que ambos temas deben tratarse por separado. “Nada tiene que ver el tema de la seguridad con el intercambio comercial”, sostuvo. En ese sentido, planteó la necesidad de eliminar las restricciones arancelarias de forma recíproca mientras se discuten otros asuntos.
Asimismo, la canciller colombiana cuestionó el argumento ecuatoriano sobre los costos en seguridad. Según explicó, Colombia no puede asumir responsabilidades derivadas de ese gasto, pese a que —aseguró— su gobierno mantiene acciones firmes contra el narcotráfico y está dispuesto a fortalecer la cooperación mediante intercambio de inteligencia. Aun así, subrayó que cualquier avance requiere planificación conjunta:
Diálogo en fases y medidas unilaterales en la frontera
Desde la perspectiva ecuatoriana, el proceso debe avanzar de manera gradual. Sommerfeld defendió una estrategia “paso a paso”. Primero el entendimiento político, luego la negociación técnica y, finalmente, un encuentro de alto nivel que permita formalizar acuerdos vinculantes entre ambos países.
Mientras ese esquema toma forma, Colombia ya comenzó a adoptar medidas internas para amortiguar el impacto de la crisis. Villavicencio anunció que su gobierno trabaja en un decreto orientado a reducir impuestos y aplicar alivios económicos en las zonas fronterizas, particularmente afectadas por las restricciones arancelarias impuestas por Ecuador.
En otras palabras, Ecuador condiciona la discusión comercial a otros temas estratégicos, mientras Colombia presiona por una desescalada inmediata de las medidas económicas.