La reconocida estrella del pop, Britney Spears, ha emprendido acciones legales contra su antiguo escolta, Thomas Bunbury, a quien señala de haber ingresado de manera ilegal a sus dispositivos electrónicos y a su cuenta personal de iCloud. Esta denuncia se hace pública apenas unas semanas después de que la intérprete fuera detenida en California por operar un vehículo bajo la influencia del alcohol y sustancias estupefacientes.
De acuerdo con reportes de prensa internacional, el equipo legal de la artista remitió una misiva de “cese y desistimiento” dirigida al exempleado. En dicha comunicación, la defensa de Spears argumenta que Bunbury habría logrado “acceder a sus dispositivos y a su cuenta de iCloud sin su autorización o consentimiento”, vulnerando la privacidad de la cantante.
Las sospechas de una intrusión cibernética comenzaron a ganar fuerza cuando Britney Spears experimentó múltiples bloqueos en sus plataformas personales. Se presume que el acceso no autorizado se produjo tras la desvinculación laboral de Bunbury en agosto de 2025. En aquel momento, el guardaespaldas fue despedido por haber quebrantado un acuerdo de confidencialidad (NDA) al mantener contacto no permitido con medios de comunicación y seguidores de la celebridad.
A raíz de estos incidentes, la cantante manifestó haber sido “bloqueada de sus cuentas en varias ocasiones”, un hecho que alertó de inmediato a su equipo de seguridad y asesores. Ante la gravedad de la situación y la posible vulneración de su intimidad, la artista optó por formalizar el reclamo legal contra el sospechoso.

En la advertencia enviada por sus representantes jurídicos, se puntualiza que el exguardaespaldas podría haber violado diversas normativas estatales y federales. El equipo de la intérprete ha amenazado con elevar el caso ante las autoridades competentes si Thomas Bunbury no acata las exigencias planteadas de forma inmediata.
Entre los requerimientos exigidos por la voz de «Oops!… I Did It Again», se destaca la solicitud para que el implicado elimine cualquier copia de archivos que haya sustraído de manera ilícita. Asimismo, se le exige informar si ha distribuido fotografías, documentos o archivos personales a terceros, con el fin de cuantificar el impacto de la posible filtración de datos privados.
Detalles sobre el arresto de la artista
Este conflicto legal surge en un contexto complicado para la celebridad, quien recientemente tuvo un encuentro con la justicia estadounidense. El pasado 4 de marzo, Britney Spears fue arrestada en el condado de Ventura bajo la sospecha de conducir “bajo la influencia de una combinación de alcohol y drogas”, según el reporte oficial de la Patrulla de Caminos de California.
La intervención policial se produjo tras la denuncia de un testigo que divisó un vehículo circulando de forma errática por la autopista. La cantante, que viajaba sin acompañantes en un BMW 430i de color negro, fue sometida a pruebas de sobriedad en el sitio. Posteriormente, se la trasladó a un centro médico para realizarle análisis de sangre, siendo procesada y finalmente puesta en libertad al día siguiente.

Aunque la fiscalía aún no ha determinado si presentará cargos formales de manera oficial, se ha confirmado que Britney Spears tiene una cita programada en los tribunales para una audiencia el próximo 4 de mayo.
Respecto a este suceso, su representante emitió una declaración calificando el hecho como
“un incidente desafortunado que es completamente inexcusable”
Además, el portavoz enfatizó que la artista
“va a tomar las medidas correctas y cumplir con la ley”
, manifestando su esperanza de que este sea
“el primer paso en un cambio muy necesario que debe ocurrir en la vida de Britney”
.
Días después de su detención, la artista fue captada por primera vez en espacios públicos. Se reportó que la cantante visitó el centro comercial Malibu Country Mart, donde realizó algunas compras y fue vista en un establecimiento de Starbucks. Las imágenes de este recorrido fueron rápidamente compartidas por círculos de seguidores en plataformas digitales.

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