El consejo de administración de Telefónica ha ratificado de manera oficial el reparto de dividendos para sus accionistas, estableciendo un pago de 0,15 euros brutos por acción que se hará efectivo el próximo 18 de junio. Durante la junta general ordinaria, la multinacional también validó la actualización de su política de retribución para los miembros del consejo y formalizó la salida de BBVA de su órgano de gobierno, terminando con casi dos décadas de presencia continua bajo el liderazgo de José María Abril.
En el marco de esta reestructuración, la junta de accionistas confirmó el nombramiento de la ejecutiva australiana Jane Thompson como nueva consejera independiente. Thompson ocupará la vacante de Abril, quien representaba al BBVA en el consejo desde julio de 2007. Con este relevo, la nueva directiva asume uno de los puestos de mayor relevancia, en un órgano donde solo el presidente de CriteriaCaixa, Isidro Fainé, posee una antigüedad superior. El presidente de la operadora, Marc Murtra, agradeció públicamente al consejero saliente por su dedicación y explicó que la salida del banco responde a un ajuste en sus prioridades estratégicas, ya que la entidad financiera ya no considera clave su presencia en la compañía.
Con estos cambios, el núcleo de accionistas estables de Telefónica queda liderado por CriteriaCaixa, holding que actualmente controla el 9,9% del capital social. Isidro Fainé, quien se incorporó al consejo en enero de 1994, mantiene la representación de este grupo inversor tras la retirada del banco español.
Refuerzo del perfil independiente en el consejo
La operadora también aprobó la continuidad de María Luisa García Blanco en su rol de consejera independiente. Además, para fortalecer el perfil profesional de su máximo órgano directivo, la junta ratificó y nombró a los siguientes consejeros bajo la categoría de independientes:
- Anna Martínez Balañá
- César Mascaraque Alonso
- Mónica Rey Amado
A pesar de estas aprobaciones, el debate sobre la política de remuneraciones enfrentó críticas de importantes inversores. Norges Bank Investment Management (NBIM), gestor del Fondo Global de Pensiones de Noruega y dueño del 1,5% de las acciones, votó en contra de este punto. A esta postura se sumaron los fondos estadounidenses Calpers y Calstrs, manifestando su desacuerdo con los términos propuestos.
En la parte técnica de la jornada, se ratificó a la firma PwC como auditora de cuentas hasta el año 2026, extendiendo su contrato para los periodos de 2027, 2028 y 2029. Asimismo, el consejo dio luz verde a las cuentas individuales y consolidadas del ejercicio 2025, además de aprobar los informes de sostenibilidad, gestión y la actuación financiera del año fiscal previo.
Visión estratégica y dividendos futuros
Durante la ronda de preguntas, Marc Murtra defendió la actual política de dividendos como una pieza central de la estrategia global de la empresa. Según el presidente, el enfoque prioritario es:
El objetivo consiste en priorizar la inversión en el crecimiento futuro de la empresa y en mantener la generación de caja, compartiendo los beneficios resultantes con los accionistas una vez asegurada la flexibilidad financiera para afrontar las condiciones del mercado.
La multinacional prevé sostener la remuneración de 0,15 euros por acción como un compromiso firme para el ejercicio 2026. Esta meta busca consolidar la rentabilidad mediante la solidez financiera y la capacidad de crear liquidez efectiva.
Para concluir, Murtra abordó la preocupación por el valor de las acciones en el mercado bursátil. El directivo señaló que la cotización depende de la habilidad para generar ingresos y transformar el beneficio bruto (Ebitda) en flujo de caja real. La prioridad actual de Telefónica es acelerar su transformación para reducir incertidumbres y mejorar los resultados operativos, confiando en que esto se refleje gradualmente en el precio de la acción.
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