El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), bajo la denominación Ing. Ovigildo Herrera Marcucci, ha emitido un reporte sobre la alta probabilidad del 72% de que el fenómeno climático El Niño–Oscilación del Sur (ENOS) se desarrolle plenamente durante el trimestre de mayo, junio y julio. Pese a este pronóstico, los expertos aclararon que, hasta el momento, la atmósfera se encuentra en una fase neutral.
Esta condición de neutralidad implica que ni El Niño ni La Niña están activos actualmente, por lo que no existe una influencia directa sobre el comportamiento del clima en Panamá en este instante preciso.
Vigilancia en las costas de Ecuador y Perú
En declaraciones ofrecidas en rueda de prensa, la institución detalló que durante las semanas recientes se ha detectado el surgimiento paulatino de masas de agua con temperaturas superiores a los niveles habituales en el océano Pacífico ecuatorial. Este calentamiento es especialmente notorio frente a las costas de Ecuador y Perú.
Debido a esta situación técnica, las autoridades de Perú han procedido a emitir una alerta nacional vinculada al El Niño costero. Este evento regional se manifiesta de forma específica en el litoral peruano y ecuatoriano, provocando un incremento drástico en las precipitaciones, lo que conlleva riesgos de inundaciones y diversos daños estructurales y sociales en esos países.
Históricamente, el nombre de este fenómeno fue otorgado por los pescadores de la zona costera de Perú y Ecuador. La denominación responde a que la corriente cálida solía manifestarse en fechas próximas a la Navidad, relacionándola así con el nacimiento del Niño Jesús.

Diferencia entre el evento costero y el global
El IMHPA enfatizó que el Niño costero es un fenómeno de escala regional y, por lo tanto, no afecta directamente las condiciones climáticas de Panamá. Sin embargo, la entidad advirtió que su presencia es una señal prematura de condiciones en el océano que facilitan la gestación de un evento de El Niño a escala global, motivo por el cual los científicos internacionales mantienen una vigilancia rigurosa.
A pesar del calentamiento registrado en las costas sudamericanas, las anomalías de temperatura todavía no se han distribuido por toda la zona de monitoreo del Pacífico ecuatorial. No obstante, Luz Graciela de Calzadilla, quien se desempeña como directora general del IMHPA, fue enfática al señalar que:
“estamos advirtiendo a los diferentes sectores socioeconómicos sobre el inminente desarrollo del Fenómeno El Niño, con una probabilidad de 72% durante el trimestre mayo, junio y julio”.
Es importante señalar que las etapas del ENSO se catalogan en cuatro niveles de intensidad: débil, moderada, fuerte y muy fuerte. Estas categorías se determinan tras analizar el nivel de calentamiento o enfriamiento del Pacífico tropical y el tiempo de duración del fenómeno.

Consecuencias previstas para el territorio panameño
La directora del IMHPA advirtió que la llegada de El Niño a Panamá suele generar una reducción de las lluvias en las zonas pertenecientes a la vertiente del océano Pacífico. Esto se traduce en una mayor cantidad de días consecutivos sin agua, aunque no se descarta que ocurran lluvias muy intensas pero de corta duración.
Otros efectos detallados por De Calzadilla incluyen:
- Incremento de precipitaciones en sectores específicos de la vertiente del mar Caribe.
- Reducción de la nubosidad y un aumento proporcional en la radiación solar.
- Extensión de la estación seca y elevación de la temperatura del aire.
- Caída en la humedad relativa y posible aparición de escenarios de sequía.
- Disminución de las reservas hídricas y un peligro latente de incendios de vegetación.
Finalmente, el Instituto de Meteorología e Hidrología reiteró que mantendrá un seguimiento constante del ENOS para suministrar datos confiables a las autoridades y la población. Se recordó que el último registro de El Niño en Panamá data del año 2023, cuando se experimentaron fuertes sequías y temperaturas sumamente elevadas en diversas regiones del país.
Fuente: Fuente