Aunque sufrió cuando prevalecieron los nervios y el peso de la situación, Italia le ganó como local a Irlanda del Norte 2-0 y quedó a una victoria de volver a un Mundial después de sus ausencias en 2018 y 2022.
Sandro Tonali y Moise Kean anotaron los goles de la Azzurra en el New Balance Arena de Bérgamo.
A los 7′ de la segunda parte, Retegui se perdió una oportunidad casi inmejorable. Un error de los norirlandeses, en un intento por tocar desde mitad de campo hacia el arquero, dejó la pelota servida para que el ítalo-argentino se escapara en soledad. No obstante, su último control fue demasiado largo y permitió que Charles la controlara jugándose entero.
Poco después, Moise Kean recibió de Tonali y le pegó un furioso derechazo que el arquero visitante alcanzó a desviar al córner. Italia estaba cada vez más cerca.
El cero se rompió con un golazo de Tonali después de un rechazo de cabeza de Isaac Price. A los 10′, el número 8 italiano la tomó como venía, pisando el área grande, y sacudió la red para el delirio del estadio de Bérgamo.
La Azzurra metió una contra filosa a los 20′. Kean partió de mitad de cancha y recibió con espacio para remontar la cancha. Como en la ocasión anterior, su derechazo cruzado se estrelló contra los guantes de un esforzado Charles.
Los británicos se salvaron con lo justo a los 27′. En un córner, Francesco Pio Esposito ganó por arriba en el primer palo, pero el capitán Trai Hume alcanzó a despejar de cabeza casi sobre la línea de gol.
Kean comprobó que la tercera tampoco era la vencida. El número 11 enganchó un centro de chilena, en una acción casi acrobática, y la pelota se fue muy cerca de arco de Charles.
De todos modos, el infatigable Kean lograría su cometido a los 34′. Tonali le metió un pase altísimo y el delantero la controló con derecha dentro del área. Allí hizo una pausa, la movió con el mismo botín y le pegó de zurda, a ras del suelo, para que el balón pagara en el poste derecho y se metiera para dejar el tablero electrónico 2-0.
Poco después, por fin, Italia pudo soltar un grito que mezcló desahogo y alivio por la victoria. Con mucho esfuerzo, la Azzurra había pasado la primera barrera. En pocos días llegará la siguiente, la última: si logra atravesarla volverá a un Mundial después de 12 años de ausencia, algo casi inverosímil para un seleccionado con semejante historia.
Irlanda del Norte tuvo dos de sus mejores chances sobre el final. Exactamente a los 45, Jamie Reid se encontró con la pelota casi en el área chica, entre medio de una maraña de piernas, pero no pudo darle de lleno y su disparo se fue a centímetros del poste derecho.
Fuente: ESPN