En una nueva decisión que refuerza su actual política exterior, Argentina se posicionó como uno de los tres únicos países que rechazaron una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Dicho documento buscaba reconocer la trata y esclavitud de personas africanas bajo la categoría del “crimen más grave contra la humanidad”. La iniciativa, que contó con el impulso de Ghana y el bloque de naciones africanas, logró un respaldo mayoritario a pesar de las abstenciones de diversos países europeos como España, Portugal, Reino Unido, Países Bajos y Alemania.
La postura oficial de la delegación argentina
Desde la Cancillería argentina, se justificó la postura negativa de la delegación que encabeza Francisco Tropepi. Según explicaron las fuentes diplomáticas, el rechazo se fundamentó en que el documento no admitía alteraciones externas. La posición oficial señala lo siguiente:
“El texto no estuvo abierto a ninguna modificación, aporte o sugerencia. Había que votar a libro cerrado. Y la Argentina está en contra de calificar a la esclavitud como el delito de lesa humanidad más grave de la historia, dejando otros por fuera. La resolución tiene muchas subjetividades a las que no nos adherimos”.
El proyecto finalmente fue ratificado con 123 votos favorables, 52 abstenciones y apenas 3 votos en contra. Más allá de la designación jerárquica del crimen, el texto reconoce formalmente que las consecuencias de la esclavitud, tales como el trauma, la discriminación y la explotación económica, continúan golpeando a las poblaciones africanas y afrodescendientes en todo el planeta.
Demandas de restitución y justicia histórica
Un punto fundamental del documento aprobado es la exigencia de devolución inmediata y gratuita de bienes culturales, documentos históricos y piezas de arte que pertenecen a los países de origen en África. Esta medida representa una de las peticiones más firmes de los países que exigen justicia por el expolio colonial.
Sobre la relevancia de esta votación, Amnistía Internacional consideró que este es un avance decisivo para el reconocimiento legal y la reparación histórica. La organización enfatizó que esta resolución debe servir para:
“inicie el camino hacia la justicia para los africanos y las personas de ascendencia africana, y marque un avance positivo para el mundo en un momento en que el derecho internacional está siendo atacado”.
El análisis de la ONU subraya que las secuelas de la trata transatlántica no han desaparecido, sino que se manifiestan hoy en el racismo estructural, las brechas socioeconómicas y la exclusión de millones de personas que aún sufren los efectos de los sistemas coloniales pasados.

El debate sobre la reparación económica
El texto advierte que, a diferencia de otras violaciones masivas a los derechos humanos ocurridas en la historia que sí han recibido marcos de indemnización, las víctimas de la esclavitud africana y sus herederos carecen de un sistema de reparación integral. El presidente de Ghana, John Dramani Mahama, ha sido una de las voces principales en exigir que el mundo pase de los gestos simbólicos a la responsabilidad jurídica internacional y acciones concretas.
Antecedentes del giro diplomático de Argentina
Bajo la administración del presidente Javier Milei, la Argentina ha modificado drásticamente su comportamiento en los organismos internacionales. Este reciente voto se suma a otros eventos significativos de 2024 y 2025:
- El 12 de septiembre de 2025, el país votó en contra de la resolución sobre la solución de dos Estados para Israel y Palestina.
- El 29 de octubre de 2025, se opuso a levantar el embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba.
- El 14 de noviembre de 2024, Argentina fue la única nación del mundo en rechazar una resolución para intensificar los esfuerzos contra la violencia hacia mujeres y niñas.
Estas posiciones han consolidado un eje diplomático estrecho con Estados Unidos e Israel, alejando al país de los consensos multilaterales que históricamente había mantenido en diversas materias de derechos humanos.
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