El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, realizó este miércoles una firme demanda dirigida a los rebeldes hutíes en Yemen. La petición oficial exige la excarcelación «inmediata» de más de 70 funcionarios de la organización, de los cuales ocho pertenecen directamente a su despacho, quienes permanecen bajo una situación de «detención arbitraria».
Durante la conmemoración del Día Internacional de Solidaridad con el Personal Detenido y Desaparecido, el representante internacional reiteró su postura frente a las autoridades ‘de facto’ que controlan parte del territorio yemení. Turk fue enfático al solicitar la libertad plena para los 73 integrantes de la Organización de las Naciones Unidas que se encuentran cautivos.
La labor humanitaria bajo asedio
En su declaración oficial, el Alto Comisionado puntualizó que
«bajo ninguna circunstancia se puede detener al personal de la ONU, y mucho menos acusarlo de delitos, por llevar a cabo su vital labor en nombre del pueblo yemení»
. Estas palabras resaltan la preocupación por la seguridad de quienes ejercen tareas de asistencia en la región.
La situación de estos profesionales es crítica, según relató Turk, quien señaló que algunos de sus colaboradores han estado privados de su libertad por un periodo que ya alcanza los cinco años. Al respecto, el funcionario manifestó que
«Cada día se agrava la injusticia de su detención. Su sufrimiento, y el de sus familias, es intolerable»
, evidenciando el impacto humano de esta crisis diplomática.
Finalmente, Volker Turk aprovechó la ocasión para rendir un homenaje público tanto a los detenidos como a otros actores humanitarios que atraviesan circunstancias similares en Yemen. También extendió su reconocimiento a los miles de empleados de la ONU que desempeñan sus funciones en entornos hostiles, marcados por conflictos y crisis profundas, con el objetivo de brindar asistencia esencial a las comunidades que más lo necesitan.
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