En un diálogo especializado con el médico clínico Daniel López Rosetti, se abordó la acidez gástrica como un tema central de salud pública, profundizando en sus detonantes, sintomatología y los riesgos latentes de medicarse sin supervisión.
Durante su intervención en un espacio informativo junto a los periodistas Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, el doctor López Rosetti fue enfático al definir esta condición:
“Es uno de los problemas más frecuentes. Casi todos, todos diría, en algún momento sintieron acidez gástrica.”
El experto subrayó la importancia de este fenómeno, haciendo hincapié en cómo la sociedad ha normalizado el uso de fármacos sin control profesional, advirtiendo sobre las posibles complicaciones derivadas de la automedicación constante.
La diferencia entre venta libre y consumo responsable
López Rosetti marcó una distinción fundamental sobre el acceso a los medicamentos:
“Venta libre no es consumo libre.”
Según explicó el especialista, la facilidad para adquirir un fármaco no anula la necesidad de un diagnóstico médico previo.
Sobre este punto, detalló:
“Son dos cosas diferentes. Es venta libre, está bien, punto. Pero no es consumo libre, sobre todo porque se te va un síntoma que produce una enfermedad, vos no la buscás la enfermedad y después aparecen las complicaciones.”
El peligro principal, según el médico, radica en que al suprimir el síntoma por cuenta propia, se puede estar enmascarando una patología mucho más severa.
Mecánica del reflujo gastroesofágico

Apoyándose en un modelo anatómico, el doctor describió el proceso digestivo y aseguró que “la primera causa de la acidez es el reflujo gastroesofágico”. Explicó que el estómago posee una entrada denominada válvula esófago gástrica, cuya función es impedir que el contenido estomacal regrese hacia arriba.
Cuando dicha válvula presenta fallas, el ácido clorhídrico del estómago sube hacia el esófago, provocando el reflujo. El especialista aclaró que esta sensación puede ser tan intensa que el paciente llega a experimentar un dolor similar al de un infarto. Por ello, es común que en las salas de urgencias se realicen electrocardiogramas a pacientes con gastritis aguda para descartar problemas cardíacos.
Riesgos a largo plazo y diagnóstico especializado

El doctor López Rosetti alertó sobre las consecuencias del reflujo crónico, indicando que el esófago no tiene la protección necesaria para resistir el ácido. Esta exposición constante puede derivar en una alteración de la mucosa conocida como metaplasia, que posteriormente puede transformarse en el denominado esófago de Barrett.
Aunque aclaró que no todos los casos terminan en gravedad, mencionó que el esófago de Barrett es un factor de riesgo para el cáncer de esófago. Su recomendación fue clara y directa:
“No asustar a nadie, pero si tiene reflujo, hágase ver.”
En cuanto a la detección, el estándar de oro es la esófago video gastroduodenoscopia. En este procedimiento, el gastroenterólogo introduce un dispositivo para observar detalladamente el estado de la mucosa. De encontrarse alguna irregularidad, se procede a realizar una biopsia para su posterior análisis clínico.
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