Un cambio significativo se registra en los patrones de movilidad de los ciudadanos provenientes de Cuba. Según el análisis de la Matriz de Seguimiento de Desplazamiento (DTM) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la región ha dejado de ser vista meramente como un «corredor migratorio» para transformarse en el lugar de residencia definitiva de miles de personas que buscan estabilidad.
María Moita, quien se desempeña como directora Regional de la OIM para América Latina y el Caribe, destacó la relevancia de este hallazgo al señalar el cambio de paradigma en el movimiento migratorio de la isla:
“Estas tendencias muestran que América Latina ya no es un corredor para migrantes de Cuba, sino que cada vez se convierte más en el hogar que anhelan”
La funcionaria profundizó señalando que, tras estas métricas, existen individuos enfrentando determinaciones complejas sobre el lugar idóneo para reconstruir su futuro. Asimismo, enfatizó que la recolección diaria de datos en el terreno permite a los diversos Estados estructurar políticas migratorias fundamentadas en evidencias reales que reflejan el contexto actual.
El informe abarca datos estadísticos recolectados entre enero de 2025 y febrero de 2026. El estudio integra encuestas sistemáticas de la DTM en puntos estratégicos de tránsito y destino, junto con cifras oficiales de migración irregular proporcionadas por Honduras y Guatemala, además de registros de flujos regulares en Brasil y Uruguay.
Preferencia por Centroamérica
En el caso específico de Costa Rica, un sondeo realizado a ciudadanos cubanos en el citado periodo determinó que el 94% tiene la intención de establecerse permanentemente en dicho país. Los motivos principales citados por los encuestados incluyen las “mejores condiciones económicas, estabilidad política y acceso a protección internacional”.

En contraste con este arraigo regional, el interés por llegar a Norteamérica cruzando el istmo centroamericano ha mostrado una marcada reducción. En Honduras, los registros de ingresos irregulares de cubanos provenientes de Nicaragua cayeron aproximadamente un 75%, pasando de 64.000 personas contabilizadas en 2024 a apenas 17.000 durante el año 2025.
La tendencia a la baja persiste en el inicio de 2026: durante enero y febrero se reportaron solo 1.500 ingresos, cifra que representa menos de una cuarta parte de lo visto en el mismo lapso del año anterior, según los reportes de la OIM. Por otro lado, en Guatemala, la totalidad de los migrantes cubanos encuestados señaló a los factores económicos como el detonante principal de su salida de la isla.
Cifras en aumento en el Cono Sur
El fenómeno de asentamiento se extiende con fuerza hacia Sudamérica. En Brasil, la migración regular de ciudadanos cubanos prácticamente se triplicó, escalando de 2.100 en 2024 a 6.400 durante 2025, sin que se registrara ningún mes con un balance migratorio negativo. Las rutas usuales implican el paso por Venezuela o Guyana (territorios que exigen visado) antes de ingresar formalmente por el estado brasileño de Roraima.
Finalmente, Uruguay presenta un escenario equivalente de consolidación. El promedio de migración neta mensual se incrementó a más del doble, subiendo de 500 cubanos en 2024 a superar los 1.200 en 2025. Con estos indicadores, la OIM reitera que América Latina ha dejado de ser una ruta de paso para convertirse en un destino prioritario de vida.
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