El reconocido escritor y presentador peruano Jaime Bayly ha generado revuelo al compartir detalles íntimos sobre su dinámica familiar en una de sus columnas más recientes. En el texto, el comunicador describió cómo financió la totalidad de la boda de su hija Paola Bayly, llevada a cabo en Lima, y su tajante reacción cuando se le solicitó un desembolso adicional apenas terminó la celebración.
Fiel a su estilo irónico y transparente, el autor de “No se lo digas a nadie” explicó que, al ser el responsable financiero del evento, decidió no seguir estrictamente el código de vestimenta impuesto. Aunque la invitación exigía esmoquin y pajarita, Bayly prefirió asistir con un traje negro confeccionado a medida y una corbata del mismo color.
“Cuando (mi mamás) me preguntó si iría vestido de esmoquin y pajarita, como me había pedido mi hija en la invitación, le dije que no quería vestirme así y que, como yo había pagado la fiesta, me vestiría a mi conveniencia, con un traje negro, hecho a medida, y una corbata negra, la misma ropa que había usado en la primera boda de mi hija, celebrada meses atrás”
A pesar de que la fiesta transcurrió con aparente normalidad y los asistentes disfrutaron del agasajo en la capital peruana, el conflicto económico surgió el día posterior a la ceremonia religiosa y la recepción.

El inesperado pedido de Paola Bayly
Según el relato del presentador, su hija se puso en contacto con él a través de un correo electrónico para informarle sobre ciertos montos que aún no habían sido liquidados. Jaime Bayly, quien consideraba que su compromiso económico ya estaba cumplido, se mostró sorprendido y decidió declinar la solicitud de manera frontal.
“Al día siguiente, ella (mi hija) me escribió un correo, informándome de que había algunas cuentas adicionales por pagar. Le respondí que por favor se las enviase a mi madre. Me he quedado seco de fondos, me disculpé”
Para enfatizar su situación financiera actual tras los gastos del matrimonio, el escritor utilizó una expresión coloquial muy común en el Perú. “Estoy aguja, añadí, que es como los jóvenes en esa ciudad, también llamados flacos, se describen a sí mismos cuando están cortos de dinero”, precisó en su columna publicada originalmente en El Comercio.

Anécdotas con su exsuegro y un incidente físico
Además de la controversia por el dinero, el artículo detalló un encuentro inusual entre el escritor y el padre de su expareja, un exitoso empresario hotelero. A pesar de que históricamente han mantenido una relación distante, Bayly destacó la cortesía del hombre, quien lo acompañó hasta su asiento en la primera fila del evento.
Sin embargo, la solemnidad del momento se rompió debido a un accidente físico que terminó en risas. El propio autor confesó que su peso actual le jugó una mala pasada durante la ceremonia cuando intentó sentarse junto a su progenitora.
“Yo estaba tan subido de peso que el banco metálico cedió, el cojín que acogía mis posaderas se deslizó y terminé cayendo de culo en el jardín, lo que provocó las risas de mi madre y mi exsuegro, quien me dijo, celebrando la caída: Eso te pasa por estar tan gordo”
El episodio ha puesto bajo el escrutinio público la relación entre Paola Bayly y su padre. Aunque ambos gestionaron conjuntamente los preparativos, la negativa del escritor a cubrir los costos extras marca un límite claro en su apoyo financiero. Como es habitual en su carrera, el presentador no ha dudado en exponer estos aspectos de su privacidad, transformando una vivencia familiar en una crónica de interés general.

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