El dirigente Miguel Uribe Londoño ha ratificado de manera oficial que entablará una demanda contra el Estado colombiano a raíz del asesinato de su hijo, quien se desempeñaba como senador y era precandidato a la presidencia, Miguel Uribe Turbay.
La declaración se dio en el marco de una comparecencia pública donde el también candidato presidencial argumentó que las instituciones estatales faltaron a su obligación de salvaguardar la vida de su hijo. Según sus declaraciones, esta omisión fue el factor determinante que facilitó la ejecución del magnicidio perpetrado en el año 2025.
“Sí, claro, la tengo ya tomada. Sí, lo voy a hacer. Por la reparación que deben hacer, para que esto sirva de ejemplo”
Con estas palabras, Uribe Londoño enfatizó que el proceso judicial no solo busca una compensación, sino que pretende exponer las graves deficiencias en los esquemas de protección y forzar una reestructuración en la seguridad de los líderes políticos en el país.
El progenitor del legislador fallecido sostuvo que su determinación se fundamenta en la carencia de acciones preventivas y el estado de abandono oficial en el que se encontraba su hijo antes del ataque. “Lo desprotegió totalmente. Entonces, aquí hay que ir dando ejemplo, hay que ir tomando acciones que demuestren que esto no puede ser así y que los colombianos entiendan que esto tiene que cambiar”, manifestó con firmeza.

Asimismo, el político señaló que el panorama actual de inseguridad y la impunidad frente a los actos delictivos crean un entorno de altísimo riesgo para quienes ejercen liderazgos públicos. En sus propias palabras: “Vemos el problema de seguridad y la libertad para delinquir que hay aquí”.
Detalles del atentado y el panorama político
El violento ataque contra Miguel Uribe Turbay se registró el 7 de junio de 2025. Tras semanas de lucha por su vida, el senador y aspirante presidencial falleció el 11 de agosto del mismo año. Investigaciones preliminares apuntan a que los autores intelectuales del asesinato pertenecen a la organización armada conocida como Segunda Marquetalia, una facción disidente de las antiguas Farc implicada en múltiples atentados de esta índole.
Este suceso generó un fuerte impacto en la sociedad civil y ha reactivado el debate nacional sobre las garantías de seguridad para el ejercicio de la política en territorio colombiano.
Al ser consultado sobre los móviles del crimen, Uribe Londoño aseguró que el asesinato fue una respuesta al peligro que su hijo representaba para las estructuras del narcotráfico, sumado a sus altas posibilidades de llegar a la Casa de Nariño.

“Porque él iba a ser el próximo presidente. Y eso no les convenía, porque él estaba claro con que esta fiesta que han tenido durante tres años y medio se iba a acabar y el narcotráfico iba a tener un problema”
Cuestionamientos a las políticas de seguridad actuales
En su intervención, el candidato presidencial criticó severamente la estrategia gubernamental de otorgar el estatus de “gestores de paz” a integrantes de grupos irregulares. Del mismo modo, mostró su desacuerdo con la flexibilidad ante el consumo de sustancias en entornos públicos. “¿Qué tal que para que no maten sean gestores de paz? ¿Que se puede consumir droga en los parques? Eso no puede ser. Hay que atacar el narcotráfico”, aseveró.
El padre del fallecido senador reiteró que la custodia brindada por el Estado fue insuficiente, lo que bajo su óptica, despejó el camino para el atentado. Sus señalamientos exigen una auditoría profunda a los protocolos de protección vigentes y una crítica frontal a la gestión de la criminalidad organizada.

De igual manera, resaltó que la agenda de su hijo estaba marcada por un compromiso innegociable con la justicia y el combate a las mafias. “Con Miguel, como él decía, los malos tienen que estar en la cárcel. No es al revés, no es que los buenos ahora somos víctimas de los malos”, recordó.
Es importante recordar que la familia de Miguel Uribe Turbay ha sido víctima histórica de la violencia vinculada al tráfico de drogas. Su madre, la periodista Diana Turbay, perdió la vida tras ser secuestrada bajo las órdenes de Pablo Escobar.
Uribe Londoño relató que este trágico antecedente fue el motor que impulsó la carrera de su hijo. “Él decía que la resiliencia no es que uno se quede sin hacer nada, la resiliencia es transformar el dolor en una fuerza, como la que él tenía para cambiar a Colombia”, concluyó el candidato.
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