La velada del domingo 10 de noviembre de 2024 en la Quinta de Olivos no se limitó a la música clásica y los encuentros sociales habituales de Javier Milei. En medio de las interpretaciones operísticas, se gestaban planes comerciales de alto nivel. Mauricio Novelli, un influyente lobista del sector criptográfico, impulsaba con entusiasmo la creación y distribución de monedas de oro y plata grabadas con el rostro del mandatario argentino. Aunque la iniciativa contaba con el visto bueno inicial del presidente, el proyecto se detuvo abruptamente tras las repercusiones del caso $Libra.
Las pruebas recabadas por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) tras analizar el dispositivo móvil de Novelli revelaron la existencia de un grupo de mensajería denominado “Proj. Argentina”. En este espacio digital, el lobista coordinaba acciones con Iván Canales Vandewijngaerden, quien encabeza la firma ICV Advisors, y Gregor Beck, integrante de los directorios del Bank von Roll de Suiza y de la prestigiosa distribuidora Degussa Goldhandel.
Las gestiones en el corazón del poder
La reconstrucción de los hechos muestra una serie de gestiones que llegaron hasta la Casa Rosada. Registros oficiales confirman que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantuvo reuniones con los tres implicados entre abril y noviembre de 2024. Toda esta documentación ha sido incorporada al expediente judicial que tramitan el fiscal federal Eduardo Taiano y el magistrado Marcelo Martínez De Giorgi.
El cronograma de planificación se remonta al 5 de abril de 2024, cuando Novelli, Canales y Beck ingresaron a la sede de Gobierno. A este encuentro se sumó August François von Finck, heredero de una dinastía bancaria alemana y figura clave en Degussa. Para esa fecha, el grupo ya tenía diseñado un boceto de la pieza: de un lado, el perfil de Javier Milei con el cabello fundido en la melena de un león bajo el lema
“¡Viva la libertad carajo!”
y, en el reverso, un sol radiante.
Debate entre monedas y medallas
Hacia finales de octubre de 2024, los socios aún debatían la naturaleza legal del producto. Gregor Beck insistía en que la validación oficial era crucial para el éxito comercial, manifestando en el grupo:
“Yo sigo insistiendo que debe ser moneda, validada por el banco central. Al contrario la venta sería muy menor por tema de impuestos en muchos mercados grandes como Alemania, EEUU etc!!!”
El banquero también advirtió sobre la complejidad financiera del proyecto, señalando que
“Hablamos de mucha plata”
y subrayando la necesidad de un plan de cobertura (hedging) para evitar un fracaso en la ejecución.

Un informe confidencial de ICV Advisors identificaba como clientes potenciales a entidades bancarias, empresas e inversores particulares, promocionando la moneda como una herramienta de ahorro y resguardo de valor. Incluso se llegó a realizar una prueba de producción en Alemania durante el mes de junio de 2024, calificada por los involucrados como de calidad superior.
La reunión decisiva en la residencia oficial
El 1 de noviembre, Novelli regresó a la Casa Rosada junto a Jeremías Walsh, cofundador de N&W Professional Traders, para entrevistarse nuevamente con Karina Milei. Ante la lentitud de los procesos, Beck sugirió incluir cláusulas de salida en un eventual contrato
“en caso que el equipo de JM tiene miedo estar clavado con el proveedor equivocado”
.
Mientras tanto, Novelli se preparaba para discutir el asunto directamente con el presidente durante una función de ópera en Olivos. En esa cita también estuvieron presentes figuras como Demian Reidel, Diego Spagnuolo, el escritor Alejandro Rozitchner, el analista Claudio Zuchovicki y el economista Juan Carlos de Pablo. Antes de ingresar, el lobista envió un mensaje de audio advirtiendo sobre las resistencias internas:
“Yo hoy me junto. Al parecer hay varios detractores dentro del equipo, mucha gente que está empujando para que no salga. ‘J’ sí quiere que salga, pero bueno, hoy justamente me voy a reunir literalmente con todos, incluido él, así que voy a tener un panorama mucho más claro”.

Ante la posibilidad de que el proyecto principal fallara, Iván Canales Vandewijngaerden propuso un “plan B” basado en merchandising masivo que incluyera desde indumentaria hasta motosierras decorativas. No obstante, el objetivo seguía siendo la venta de 5.000 medallas de oro y 20.000 de plata.
Cifras y suspensión del negocio
Para garantizar la viabilidad, Beck recomendó a la firma alemana B.H. Mayer’s Kunstprägeanstalt para la acuñación. Los cálculos financieros compartidos el 11 de noviembre estipulaban un precio de 3.150 dólares para la onza de oro y 50 dólares para la de plata (más IVA).

El esquema de ganancias proyectado incluía:
- Un 5% destinado a beneficencia (aproximadamente 154.000 dólares para proyectos educativos).
- Un beneficio neto de 231.000 dólares para el grupo promotor y una cifra igual para la contraparte oficial.
Sin embargo, el 16 de noviembre, Canales notificó que los opositores al proyecto dentro del entorno presidencial habían prevalecido:
“Como sabemos el proyecto queda stand by x ahora. En Febrero retomamos”
.

El consultor lamentó la oportunidad perdida tras el encuentro de Milei con Donald Trump y Elon Musk en la CPAC, sugiriendo incluso una edición especial que incluyera a los tres líderes. Pese a la pausa, Novelli redirigió sus esfuerzos rápidamente, llevando a la Casa Rosada el 21 de noviembre al trader Hayden Mark Davies, quien poco después lanzaría la criptomoneda $Libra.
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