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Crisis real: Jack Brooksbank se distancia de los padres de Eugenia

La princesa Eugenia de York atraviesa uno de los periodos más complejos y difíciles de su existencia. Las repercusiones del escandaloso caso Epstein, que involucra directamente a sus progenitores y presenta acusaciones cada vez más severas contra ellos, están afectando gravemente la estabilidad de sus hijas. Ante este escenario, su cónyuge, Jack Brooksbank, ha adoptado una determinación inamovible con el fin de salvaguardar su núcleo familiar: “proteger a su esposa y a sus dos hijos”, August y Ernest, por encima de cualquier otra consideración.

A pesar de que su ética personal le impide desvincularse totalmente de sus suegros, el empresario ha optado por alejarse de los detalles más escabrosos que rodean la polémica. Según fuentes cercanas, el objetivo es evitar que el fango mediático alcance a su hogar.

“Su lealtad principal debe ser hacia su esposa y sus dos hijos pequeños. Todo este sórdido asunto ya les ha atraído mucha atención inmerecida y él no hará nada para aumentarla”

, señaló un informante sobre la postura del esposo de la princesa.

A sus 39 años, el empresario, quien en el pasado trabajó como camarero y actualmente lidera la compañía AEB Consultants Ltd, ha dedicado su vida profesional a construir un nombre independiente de la corona británica. Sus finanzas reflejan este esfuerzo, habiendo declarado beneficios de 630.000 libras en el año 2022, una cifra significativamente mayor a las 36.428 libras registradas en 2021. Esta autonomía financiera le brinda la libertad de no estar atado a un título o estatus. No obstante, el vínculo con el caso Epstein representa una amenaza latente para su tranquilidad, ya que teme que tanto él como Eugenia terminen “manchados por asociación” y no está dispuesto a permitir que el caos ajeno destruya su paz familiar.

Esta firmeza se ha manifestado claramente en su rechazo total a la posibilidad de que Sarah Ferguson se instale en el domicilio de la pareja. Diversos reportes indican que tanto Eugenia como Jack han vetado cualquier propuesta de convivencia con la madre de la princesa.

“Porque, francamente, Sarah es difícil de convivir y no quieren la responsabilidad de cuidarla en este momento. Eso no significa que no les preocupe su bienestar; simplemente no quieren que viva con ellos, ni siquiera temporalmente

, aseguraron fuentes del entorno cercano.

La princesa Eugenia de Gran Bretaña y Jack Brooksbank saludan en la fiesta del Jubileo de Platino de la BBC en el Palacio para celebrar el Jubileo de Platino de la Reina frente al Palacio de Buckingham, Londres, Gran Bretaña, 4 de junio de 2022. (Chris Jackson/Pool vía REUTERS).

Desde que salieron a la luz correos electrónicos comprometedores que vinculan a Ferguson con Jeffrey Epstein, el matrimonio ha optado por mantener una presencia mediática mínima. Dichos documentos incluso hacían alusión a la esfera privada de Eugenia, detallando viajes y situaciones de su juventud en las que tuvo contacto con el magnate cuando aún era menor de edad. Para Brooksbank, el hermetismo es fundamental para preservar su prestigio empresarial y la seguridad emocional de los suyos.

De acuerdo con testimonios de allegados, Brooksbank siempre ha evitado sacar provecho de su posición en la familia real.

“No es una persona que haya intentado sacar provecho de sus conexiones con la realeza. Ha intentado forjar su propio camino y construir su carrera por mérito propio. Jack se alegra de haberlo hecho y no depende de ninguno de ellos ni es culpable por asociación”

, destacan quienes conocen su trayectoria. Su prioridad absoluta es mantener intacta su reputación y la de su empresa.

Pese a las tensiones, el yerno del príncipe Andrés mantiene un trato cordial con otros miembros de la monarquía en eventos sociales.

“Es muy popular y se lleva bien con los demás miembros de la familia en Sandringham en Navidad, por ejemplo, y también cuando va a Balmoral a cazar con ellos. Pero las repetidas menciones de Eugenia y su hermana en los archivos de Epstein podrían haber cambiado las reglas del juego. Existe una clara preocupación de que Eugenia y Jack se vean perjudicados por asociación debido a sus padres, y es comprensible que en público la familia real mantenga distancia con ellos”

, explican los conocedores del protocolo real.

La princesa Eugenia de Gran Bretaña y Jack Brooksbank asisten al servicio de villancicos navideños

Una relación que resiste al escándalo

La historia de amor entre la princesa y Brooksbank inició en 2010 en Verbier, un encuentro que Eugenia calificó en su momento como un flechazo inmediato. Tras un noviazgo de ocho años, la pareja contrajo matrimonio en 2018 en la Capilla de San Jorge en Windsor, un evento masivo que contó con más de 850 invitados y fue seguido por millones de personas en todo el mundo. Hoy, su vida gira en torno a sus hijos: August, de cinco años, y Ernest, de dos.

Sin embargo, el impacto del escándalo no se limita únicamente a este matrimonio. La constante presión de la opinión pública ha generado grietas emocionales en el círculo familiar extendido. Por ejemplo, se ha reportado que la relación entre su hermana, la princesa Beatriz, y su esposo Edoardo Mapelli, experimentó un notable distanciamiento durante los primeros meses del año 2026, como consecuencia del asedio mediático derivado de los mismos conflictos familiares.

La princesa Eugenia de Gran Bretaña, Jack Brooksbank, la princesa Beatriz y Edoardo Mapelli Mozzi asisten al servicio religioso navideño de la Familia Real en la iglesia de Santa María Magdalena, en la finca de Sandringham, 2023. (REUTERS/Chris Radburn).

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