Los integrantes del G7 han manifestado su firme resolución para implementar todas las medidas necesarias para garantizar el suministro global de crudo. Esta postura surge como respuesta directa a las complicaciones generadas en el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital que permanece bloqueada por las acciones del régimen de Irán desde el pasado 28 de febrero. En este contexto de tensión, un grupo adicional de más de 20 naciones se declaró, el reciente sábado, en condiciones de “listos para contribuir” a las labores de desbloqueo de esta zona estratégica.
A través de un pronunciamiento oficial, los titulares de las carteras de Asuntos Exteriores del bloque enfatizaron la importancia de salvaguardar las rutas marítimas y la seguridad de la navegación. El compromiso incluye específicamente al estrecho de Ormuz y todas las conexiones marítimas que dependen de este flujo. Los ministros destacaron que el G7 se encuentra preparado para respaldar la estabilidad energética mundial, considerando acciones de impacto como la liberación de reservas, una estrategia que ya fue avalada por la Agencia Internacional de la Energía el pasado 11 de marzo.
El organismo internacional fue tajante al denunciar los “injustificables e imprudentes ataques” ejecutados por el gobierno de Teherán y sus grupos aliados contra diversos Estados de la región. Repudiaron de forma categórica los bombardeos dirigidos a objetivos civiles y de infraestructura energética en naciones como Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Irak. Ante esta escalada, los diplomáticos demandaron el “cese inmediato e incondicional” de las agresiones.

Respaldo a la seguridad regional y rechazo al armamento nuclear
Frente a la constante caída de proyectiles provenientes de territorio iraní, el G7 reafirmó la legitimidad de los países afectados para ejercer su derecho a la defensa y proteger la integridad de sus habitantes. Los cancilleres de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido manifestaron su rotunda oposición a las operaciones de milicias en Irak. Estos grupos han atacado sedes diplomáticas, infraestructuras del sector energético y efectivos militares tanto de Estados Unidos como de la coalición internacional que lucha contra el Estado Islámico, afectando especialmente la zona del Kurdistán iraquí.
En la misma línea, los representantes internacionales ratificaron su negativa ante la posibilidad de que Irán desarrolle armamento nuclear. En sus demandas, incluyeron la paralización definitiva del programa de misiles balísticos y el fin de sus “actividades de desestabilización por todo el mundo”. Asimismo, elevaron una condena por la “violencia y represión” que el régimen ejerce internamente contra la ciudadanía iraní.
Coalición internacional por el Estrecho de Ormuz
El pasado sábado, una coalición de más de veinte países ratificó su voluntad de cooperar para asegurar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Este grupo denunció las maniobras de Irán que han entorpecido el tránsito en esta arteria económica. En una declaración conjunta, los firmantes —donde destacan potencias europeas junto a Emiratos Árabes Unidos y Bahréin— recordaron el valor estratégico de la zona tras los incidentes sufridos por embarcaciones comerciales.

“Expresamos nuestra disposición a contribuir con los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro a través del Estrecho. Agradecemos el compromiso de las naciones que están participando en la planificación preparatoria”, señaló el comunicado conjunto.
El documento también subraya:
“Condenamos en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo, los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas, y el cierre de facto del Estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas iraníes”.
Entre los firmantes de esta resolución se encuentran los mandatarios y líderes de:
- Emiratos Árabes Unidos
- Reino Unido, Francia, Alemania e Italia
- Países Bajos, Japón y Canadá
- Corea del Sur, Nueva Zelanda y Australia
- Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia y Lituania
- Noruega, Suecia y Finlandia
- Chequia, Rumania y Baréin
Debilitamiento de las capacidades militares iraníes
Por otro lado, las fuerzas armadas de Estados Unidos comunicaron que el potencial de Irán para hostigar el estrecho de Ormuz ha sufrido un revés significativo. Esto ocurrió tras el ataque a una estructura subterránea destinada al almacenamiento de misiles de crucero.
El almirante Brad Cooper, quien lidera el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), informó mediante la plataforma X:
“No solo destruimos la instalación, sino que también acabamos con sitios de apoyo de inteligencia y repetidores de radar de misiles que se utilizaban para monitorear los movimientos de los barcos”.
El jefe militar Cooper sostuvo que la capacidad de Teherán para comprometer la libre navegación ha mermado considerablemente, sentenciando:
“No dejaremos de perseguir estos objetivos”.
Según el reporte oficial, se emplearon múltiples bombas de 5.000 libras (más de dos toneladas cada una) para penetrar la instalación subterránea “fortificada” situada en el litoral iraní.
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