Las estructuras disidentes de las Farc, bajo el mando de Iván Mordisco, han convertido al departamento del Cauca en su núcleo operativo primordial. Desde este punto estratégico, coordinan múltiples ofensivas criminales que impactan diversas zonas de Colombia. Aprovechando la escasa presencia de las instituciones estatales en ciertas áreas, el grupo diseña planes minuciosos para extender su radio de influencia delictiva.
La organización al margen de la ley ha perfeccionado un sistema que prioriza la formación de menores de edad, a quienes posteriormente desplazan hacia distintos frentes para ejecutar acciones terroristas. Este esquema revela una estructura jerárquica y logística robusta que busca garantizar el dominio territorial absoluto mediante la violencia sistemática.
El engranaje delictivo comprende etapas de captación, adiestramiento y distribución de efectivos hacia puntos clave de la geografía colombiana. Gracias a esta metodología, las disidencias han logrado cimentar su poder en variadas regiones a través de maniobras tácticas permanentes.

Reclutamiento y formación táctica en el Cauca
Un integrante de la inteligencia militar detalló la operatividad de estas células. Según sus declaraciones, el ciclo delictivo se inicia de forma alarmante:
“El proceso comienza con el reclutamiento de menores de edad, quienes son trasladados a zonas específicas de entrenamiento”
, señaló el oficial al explicar cómo se alimenta esta maquinaria de guerra.
En enclaves como el Naya, situado entre el Valle del Cauca y el Cauca, los infantes son instruidos en el manejo de armamento pesado, aeronaves no tripuladas (drones) y dispositivos explosivos. Sobre la gravedad de la situación en este sector, el uniformado fue enfático:
“Lo que hay en esta zona (Naya) es impresionante, porque allí se concentran menores de edad junto con jóvenes que son obligados a ingresar a sus filas”
.
El mando militar añadió que los grupos ilegales aplican un riguroso sistema de selección.
“Todo está milimétricamente cuadrado porque hacen un perfilamiento detallado”
, puntualizó, aclarando que cada nuevo recluta recibe un rol específico basado en sus destrezas particulares dentro de la organización criminal.

Expansión del dominio territorial y ofensivas
Tras finalizar la fase de instrucción, tanto menores como jóvenes son despachados a cumplir mandatos violentos en todo el país. El oficial reveló el tipo de coacción que sufren los integrantes:
“Les ponen pruebas reales… instalar explosivos en ciudades como Cali o en zonas del Valle y Nariño”
, lo que demuestra la exposición extrema al peligro de estas personas.
Quienes logran superar estas exigencias delictivas son movilizados hacia corredores estratégicos para el tráfico de drogas y el crecimiento del grupo. Desde localidades como El Plateado, en el Cauca, se emiten directrices para incursionar en territorios como Antioquia, Chocó y el Catatumbo, donde las disidencias pretenden afianzar su hegemonía.
La relevancia del departamento caucano fue resaltada nuevamente por la fuente de inteligencia:
“El Cauca es el epicentro. Allí no solo entrenan combatientes, también forman especialistas en explosivos y en el manejo de drones”
. Esto confirma que la zona funciona como una academia del crimen tecnificada para las estructuras de Iván Mordisco.

Esta compleja red ha sido confirmada mediante recientes operativos de la fuerza pública, tales como la Operación Malaquías. En dicha intervención, fueron neutralizados miembros de estas facciones, entre ellos un sujeto identificado como un enlace esencial de comunicación entre el Cauca y el resto del territorio nacional, lo cual evidencia la interconexión de estas bandas en el país.
Fuente: Fuente