El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha confirmado que, tras las recientes agresiones registradas en la ciudad de Dimona, no se han detectado niveles de radiación fuera de lo normal. La entidad aseguró que el centro nuclear del Negev, ubicado a unos 12 kilómetros del punto de impacto, no presenta daños estructurales ni evidencias de afectación tras la ofensiva con proyectiles iraníes lanzada contra el territorio sur de Israel. Este ataque dejó un saldo de decenas de ciudadanos heridos y perjuicios materiales de consideración, de acuerdo con los reportes oficiales de la Magen David Adom (Estrella de David Roja).
Los informes de la Magen David Adom, difundidos por medios de comunicación locales, detallan que un misil balístico proveniente de Irán impactó en la localidad de Arad durante la noche del sábado. Este suceso resultó en 42 personas lesionadas y la destrucción de diversos inmuebles, tanto comerciales como residenciales en la zona urbana. El desglose médico indica que cuatro pacientes se encuentran en estado grave, mientras que doce presentan un pronóstico moderado. El resto de las víctimas sufrió heridas leves, vinculadas mayoritariamente a traumatismos ocurridos durante la evacuación de emergencia hacia los refugios habilitados.
Respuesta de emergencia y movilización sanitaria
Ante la magnitud de lo ocurrido en Arad, se activó un despliegue masivo que incluyó ambulancias, unidades móviles de cuidados intensivos y helicópteros médicos para la atención y traslado de los afectados. El Hospital de Soroka, principal centro asistencial de la región, puso en marcha protocolos de urgencia para coordinar la atención médica multidisciplinaria. Las labores de socorro se han extendido durante la madrugada en un esfuerzo conjunto y coordinado de los servicios de salud israelíes.
Simultáneamente, otro proyectil alcanzó la ciudad de Dimona, en el sur del país, provocando al menos 50 heridos, según detallaron los servicios de emergencia. Entre las víctimas se reporta un menor de 12 años con lesiones de gravedad causadas por esquirlas, además de una persona con pronóstico moderado. De igual forma, 29 ciudadanos fueron catalogados con heridas leves y 20 individuos adicionales requirieron asistencia por síntomas asociados al pánico. La Magen David Adom señaló que gran parte de las atenciones se debieron a caídas durante los desplazamientos apresurados y cuadros de ansiedad. En esta localidad también se confirmó el colapso parcial de una estructura producto del impacto.
Investigación militar y fallos defensivos
El medio The Times of Israel informó que las Fuerzas Armadas de Israel han iniciado una investigación para determinar por qué los sistemas de defensa antiaérea no interceptaron el misil balístico que impactó en Dimona. Un portavoz militar citado por dicho medio declaró:
“El incidente será investigado”.
El ejército israelí reconoció que existió una respuesta defensiva pero que esta no tuvo éxito en la neutralización del proyectil, lo que ha incrementado la inquietud en la población local y ha motivado una revisión profunda del sistema de protección aérea.
Seguridad en las instalaciones nucleares
En relación con el ámbito atómico, el OIEA recalcó que las operaciones en el complejo de investigación nuclear del Negev se mantienen seguras. Rafael Grossi, director general del organismo, hizo un llamado urgente a las partes en conflicto:
“debe observarse la máxima contención militar, en particular en las inmediaciones de instalaciones nucleares”.
Dicha recomendación cobra especial importancia dada la cercanía del ataque a una infraestructura considerada estratégica. Aunque Israel nunca ha confirmado oficialmente su papel como potencia atómica, cuenta con una capacidad nuclear consolidada vinculada al enriquecimiento de uranio en Dimona. Este incidente se produce poco después de que la instalación iraní de Shahid Ahmadi Roshan, en Natanz, fuera blanco de un bombardeo el mismo domingo, elevando la tensión regional.
Por otro lado, se reportó también un ataque con misiles cerca de la ciudad de Eilat. En este punto, las sirenas de alarma se activaron de inmediato y el proyectil fue interceptado por las autoridades, sin que se notificaran heridos o daños de gran escala en la infraestructura hasta el momento.
La población civil ha sido la más afectada por esta ola de violencia, experimentando momentos de alarma y desplazamientos masivos hacia los refugios. Gran parte de las lesiones registradas corresponden a incidentes derivados del pánico o accidentes durante la evacuación. Los equipos sanitarios han dedicado atención prioritaria tanto a las heridas físicas como a los episodios de crisis nerviosas detectados durante y después de los ataques.
Según recogen los reportes de la Magen David Adom, la respuesta logística incluyó el refuerzo de personal en centros hospitalarios clave y la movilización de medios terrestres y aéreos. Actualmente, las autoridades mantienen las labores de evaluación de daños en las infraestructuras y revisan la respuesta de los sistemas de alerta temprana.
La secuencia de incidentes en Arad, Dimona y Eilat se inscribe en un contexto de hostilidad extrema entre Irán e Israel. Mientras las evaluaciones militares y del OIEA continúan, el objetivo sigue siendo garantizar la integridad de las instalaciones estratégicas y evitar un mayor deterioro de la seguridad en la región.
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