No data was found

Petróleo a 108 dólares: Crisis en Qatar por ataques a plantas de gas

El panorama energético internacional enfrenta una crisis de proporciones significativas. El ministro de Energía de Qatar y principal autoridad de la estatal QatarEnergy, Sad bin Sherida al Kabi, informó que la capacidad de despacho de gas natural licuado (GNL) desde Doha experimentó una caída del 17%. Esta disminución es consecuencia directa de las agresiones sufridas en el complejo industrial de Ras Lafan. Las proyecciones de la compañía estiman afectaciones financieras que ascienden a los 20.000 millones de dólares (aproximadamente 17.308 millones de euros) por año, mientras que las labores de reconstrucción podrían extenderse en un periodo de entre tres y cinco años.

Debido a la magnitud de los daños, QatarEnergy se verá en la obligación de invocar cláusulas de fuerza mayor en diversos contratos de suministro de GNL a largo plazo durante un lustro. Esta medida impactará directamente a socios comerciales estratégicos como China, Corea del Sur, Italia y Bélgica. La situación se enmarca en un contexto de creciente hostilidad en el Medio Oriente, donde los activos energéticos se han convertido en blancos de ataques militares.

Impacto en los precios del crudo y el gas

En la apertura de las plazas europeas, el precio del barril de Brent, referencia para el mercado de la región, se ubicó ligeramente por encima de los 108 dólares, lo que representa un descenso marginal del 0,3% en comparación con la jornada previa. No obstante, el valor se mantiene considerablemente alto si se compara con los 72 dólares que promediaba antes de las acciones bélicas entre Estados Unidos, Israel e Irán. Simultáneamente, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, se cotizó en 94,48 dólares tras un retroceso del 1,1%.

El sector del gas también mostró fluctuaciones. En el mercado TFF de los Países Bajos, el precio bajó un 1,6% para situarse en 60,85 euros por megavatio/hora. Cabe destacar que, tras los bombardeos a refinerías en la zona de conflicto, el Brent llegó a superar la barrera de los 119 dólares, evidenciando la volatilidad del sector.

La reciente ola de ataques incluyó una incursión de Irán contra las instalaciones de GNL en Ras Lafan, en suelo qatarí. Esta acción fue una respuesta al bombardeo ejecutado por Israel contra South Pars, uno de los yacimientos de gas más grandes de Irán, el cual comparte frontera con Qatar. Estos incidentes han alterado la oferta global y mantienen en vilo al comercio a través del estrecho de Ormuz, un paso vital para el tránsito de hidrocarburos a nivel mundial.

Diplomacia y seguridad internacional

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ratificó haber mantenido un diálogo con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras el incidente en el campo gasífero iraní. Desde el Despacho Oval y en compañía de la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, Trump manifestó su intención de frenar la escalada de violencia contra la infraestructura de energía. Respecto a futuros ataques, el mandatario fue enfático al declarar:

«No vamos a hacerlo nunca más»

Asimismo, el gobernante norteamericano sostuvo que su nación posee independencia energética y no requiere del flujo a través del estrecho de Ormuz, aunque enfatizó la importancia de proteger esta ruta para el resto del mundo. En este sentido, hizo un llamado directo a la OTAN para que se involucre más en la seguridad del corredor marítimo, argumentando que los países de Europa son los principales beneficiarios de ese comercio.

«Nosotros no usamos el estrecho. Estamos defendiendo el estrecho para todos los demás. Y en el caso de la OTAN, no quieren ayudarnos a defenderlo, y son ellos quienes lo necesitan»

Según las declaraciones de Trump, existe ahora una mayor disposición de los países aliados para colaborar con las peticiones de Washington relacionadas con la seguridad en esta zona estratégica.

Consecuencias financieras y comerciales

El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico donde transita cerca de la quinta parte del petróleo mundial, además de grandes cargamentos de fertilizantes y GNL. La inestabilidad en este punto ha provocado recortes en la producción de los países del Golfo, lo que ha impulsado los precios al alza. Ante esta realidad, los líderes de la Unión Europea y los Veintisiete han dado luz verde para que sus Estados miembros participen en misiones internacionales que garanticen la libre navegación.

En los mercados financieros, la incertidumbre se tradujo en números rojos. Tras el anuncio de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés, el Dow Jones bajó un 0,4% y el Nasdaq cedió un 0,2%. En el continente asiático, el Kospi surcoreano subió un 0,3%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong cayó más del 1% y la Bolsa de Shanghái descendió un 1,2%. Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) también optó por la estabilidad en los tipos de interés, lo que derivó en aperturas variables en las bolsas europeas, registrando caídas puntuales superiores al 1%.

Finalmente, la suma de estos factores —daños estructurales estratégicos, la oscilación de precios y las decisiones de política monetaria— ha instaurado un clima de duda en los mercados globales, mientras se aguardan posibles medidas de estabilización en el corto plazo.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER