El protocolo administrativo para que una nación se desvincule del Tribunal Penal Internacional (TPI) no es inmediato; requiere obligatoriamente una comunicación oficial por escrito dirigida a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Según el marco jurídico vigente, dicha retirada solo adquiere validez legal un año después de haberse realizado el anuncio oficial. En este sentido, Hungría mantiene su estatus de miembro pleno hasta abril de este año, conservando todas sus responsabilidades ante el organismo judicial. Bajo este contexto, la organización Human Rights Watch (HRW) ha instado firmemente a las autoridades húngaras a cumplir con la ley y proceder con la detención de Benjamin Netanyahu si decide viajar al país durante esta semana.
De acuerdo con reportes de HRW, el primer ministro israelí podría aterrizar en territorio húngaro este sábado para participar en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Este evento, que tiene sus raíces en los Estados Unidos, ha ganado relevancia a nivel global y actualmente cuenta con Hungría como una de las sedes que lo organizan, conforme a los detalles proporcionados por la entidad supervisora de derechos humanos.
La organización internacional recordó que Netanyahu es objeto de una orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional, mandato que también alcanza al exministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant. Ambos líderes han estado bajo el foco de investigaciones judiciales desde hace meses, enfrentando acusaciones por presuntos crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad ejecutados en el marco de las operaciones militares en la Franja de Gaza.
Alice Autin, investigadora especializada en justicia internacional para HRW, manifestó que la falta de acción por parte de la administración de Viktor Orbán fomentaría la impunidad respecto a las atrocidades cometidas en territorio palestino. Según la experta, esto representaría una nueva afrenta contra las víctimas que han esperado justicia por un largo periodo. Autin fue tajante al declarar lo siguiente:
“Hungría va a enquistar la impunidad ante los graves crímenes que se cometen en Palestina y traicionará una vez más a las víctimas a las que se les lleva negando la justicia desde hace demasiado tiempo”.
Es importante señalar que en abril del año pasado, el gobierno de Hungría hizo pública su intención de abandonar el TPI. Esta decisión coincidió con la primera visita oficial de Netanyahu al país tras el inicio de las hostilidades en Gaza, momento en el que ya se encontraba vigente el requerimiento de captura internacional. Aunque el Ejecutivo de Orbán impulsó esta salida, HRW sostiene que dicha maniobra no libera al Estado húngaro de sus compromisos legales mientras dure el periodo de membresía formal, tal como lo estipula el artículo 127 del Estatuto de Roma.
Obligaciones legales bajo el Estatuto de Roma
La entidad defensora de derechos humanos enfatizó que, mientras Hungría permanezca como Estado parte del TPI, tiene la obligación ineludible de colaborar con las órdenes de aprehensión y los procesos judiciales de la corte, sin que medien dilaciones o excepciones de ningún tipo. La petición pública de HRW resalta que es un deber legal capturar a cualquier individuo buscado por el tribunal si este ingresa a suelo húngaro, incluyendo a figuras de alto rango o jefes de Estado.
La posible presencia de Netanyahu en Hungría significaría un nuevo desafío directo a la justicia internacional y a las disposiciones de la Corte Penal Internacional. Esto ya ocurrió en una oportunidad anterior, cuando el mandatario de Israel visitó Budapest a pesar de las alertas judiciales. Desde ese entonces, la administración de Viktor Orbán ha mantenido una postura de abierta oposición frente a las actuaciones del tribunal internacional.
Organizaciones de derechos humanos y diversos actores de la comunidad internacional estarán vigilando de cerca si el gobierno húngaro acata o no la orden de detención. Se advierte que cualquier tolerancia hacia la estadía de Netanyahu sin que se proceda a su arresto dañaría seriamente los esfuerzos globales por alcanzar la justicia frente a los crímenes perpetrados en los territorios palestinos. HRW insistió en que la lucha contra la impunidad es prioritaria.
La organización recalcó el valor fundamental del Estatuto de Roma para la cooperación judicial en el ámbito penal y recordó que la denuncia formal de la membresía no exime del cumplimiento de las leyes preexistentes hasta que finalice el plazo estipulado. Según el artículo 127, solo una vez que pase el año tras la notificación oficial se hará efectiva la salida de Hungría del organismo.
Para concluir, HRW reiteró que la protección de la justicia global y la responsabilidad por crímenes atroces no deben verse afectadas por intereses de índole política o visiones restrictivas del derecho. Se exhortó a las autoridades húngaras a actuar con determinación y sin excepciones ante el posible arribo de Netanyahu, subrayando que el cumplimiento de los mandatos internacionales es esencial para reparar a las víctimas de conflictos armados.
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