La amenaza de un fallo estructural inminente en la represa de Wahiawa, una edificación que data de 1906 situada en la región norte de la isla de Oahu, en Hawái, ha desencadenado la evacuación urgente de más de cuatro mil habitantes. La medida se tomó tras un periodo de precipitaciones extremas que han generado inundaciones severas, afectando múltiples viviendas y destruyendo rutas de comunicación terrestre.
Los organismos de socorro locales han señalado que el embalse, catalogado bajo la categoría de “alto potencial de peligro”, se encuentra en una situación crítica de colapso. Esta vulnerabilidad se debe principalmente a la saturación extrema de los suelos y a los pronósticos que anticipan la continuidad de las tormentas, lo cual constituye un riesgo directo para las poblaciones asentadas en las zonas bajas.
La crisis escaló durante las primeras horas de la jornada, cuando tormentas de gran intensidad dejaron acumulaciones de entre veinte y treinta centímetros de agua en diversos puntos de Oahu. Este fenómeno climático ha provocado que sectores enteros queden aislados y que algunas residencias fueran arrancadas de sus bases estructurales.
Desde el departamento de bomberos de Honolulu, el vocero Ian Scheuring informó que se han movilizado unidades de rescate y especialistas en salvamento mediante el uso de motos acuáticas para asistir a ciudadanos bloqueados por el agua. Hasta el reporte actual, no se han confirmado víctimas fatales ni ciudadanos heridos, aunque las autoridades enfatizan que la alerta sigue siendo máxima.
Las acciones preventivas incluyeron la activación de las sirenas de emergencia en el litoral de Oahu a partir de las 5:35 de la mañana. De manera simultánea, se emitió una orden de evacuación obligatoria para todos los ciudadanos residentes en el cauce inferior de la represa de Wahiawa.
Molly Pierce, quien se desempeña como portavoz del departamento de Gestión de Emergencias de Honolulu, detalló la gravedad del escenario actual al señalar que:
“El agua corre activamente sobre el aliviadero en este momento”
, lo que evidencia la presión hidrodinámica sin precedentes sobre la estructura centenaria.
El operativo de evacuación masiva, que involucra a más de cuatro mil personas, fue ratificado por las autoridades de gestión de emergencias tras una noche de lluvias incesantes. El gobierno local mantiene un monitoreo constante, pues la clasificación de la infraestructura advierte que una falla pondría en peligro la integridad de miles de personas si el terreno no logra drenar el exceso de agua.
Desafíos técnicos en las infraestructuras hidráulicas de Hawái

El estado de conservación de las represas en el archipiélago ha vuelto al centro del debate público. Se ha revelado que la represa de Wahiawa tuvo su última reconstrucción integral en 1921, motivada por un derrumbe previo, y no ha implementado las mejoras técnicas sugeridas por las auditorías estatales desde el año 2009.
Originalmente, este embalse fue concebido para el riego de los campos de la Waialua Agricultural Company, entidad que precedió a la actual Dole Food Company. Pese a que esta última empresa mostró voluntad de ceder la titularidad de la represa al Estado de Hawái, el proceso administrativo aún no concluye. Este estancamiento burocrático ha frenado inversiones que superan los USD 20 millones, fondos considerados vitales para modernizar la seguridad y mitigar el riesgo de inundaciones catastróficas.
Ante la magnitud de la crisis, el gobernador de Hawái, Josh Green, informó que se ha dispuesto el despliegue de la Guardia Nacional de Hawái en los puntos más críticos, especialmente en el norte de la isla. El mandatario relató que el nivel del agua ha superado la altura del pecho de varios residentes en las zonas más golpeadas.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene activas las advertencias por inundaciones repentinas en gran parte del territorio estatal. Se hace especial hincapié en localidades como Haleiwa y Waialua, donde el retiro de la población es estrictamente necesario para salvaguardar vidas.
Los registros oficiales indican que la represa de Wahiawa posee uno de los índices de riesgo de pérdida de vidas más altos en caso de rotura. La carga hídrica ha sido excepcional: en la cima de Ka’ala, la elevación máxima de Oahu, se contabilizaron 40 centímetros de lluvia en solo 24 horas, sumándose a un acumulado previo de 67,6 centímetros registrado entre el 10 y el 16 de marzo.
Aislamiento comunitario y logística de refugio

Durante el transcurso del viernes, fue necesario el traslado de 185 personas y 50 mascotas desde un centro educativo en Waialua hacia refugios más seguros, debido al avance de las aguas. Molly Pierce reiteró que la orden de desalojo es de carácter general para más de cuatro mil habitantes de la isla.
La angustia de la población quedó reflejada en las palabras de Kathleen Pahinui, una vecina de Waialua, quien manifestó:
“Recen por nosotros. Sabemos que se espera más lluvia”
.
La emergencia no se limita a Oahu; en la isla de Maui, sectores de Lahaina han recibido notificaciones de evacuación preventiva por el llenado crítico de los tanques de retención. Esta zona es particularmente frágil tras haber sufrido incendios devastadores durante el año 2023.
Los expertos atribuyen este fenómeno meteorológico al sistema denominado “Kona low”, una configuración de tormentas que arrastra vientos húmedos desde el sur y suroeste, provocando en las últimas semanas episodios de granizo, lluvias torrenciales e inundaciones recurrentes en todo el archipiélago.
Historial de advertencias y seguridad pública
En el estado de Hawái existen 132 represas reguladas, muchas de las cuales son herencia del auge agrícola azucarero de siglos pasados. El riesgo actual evoca la tragedia de la represa Ka Loko en 2006, ocurrida en la isla de Kauai, donde el colapso de la estructura resultó en la muerte de siete personas.
Las entidades gubernamentales han insistido a Dole Food Company durante más de una década y media sobre la urgencia de actualizar la infraestructura en Wahiawa. Al respecto, la compañía emitió un comunicado asegurando que están
“trabajando en estrecha colaboración con las autoridades para monitorear la represa”
. Asimismo, la firma defendió que:
“La represa continúa operando según lo diseñado, sin señales de daños”
.
El senador estatal Brenton Awa, quien representa al sector norte de Oahu, calificó la situación de esta zona turística y de surf como un estado de confinamiento forzoso: “Ahora mismo, es una comunidad en aislamiento. Están cortados”, subrayó.
Las proyecciones del clima indican que un nuevo sistema de tormentas, aunque de menor fuerza, podría impactar la región durante el fin de semana, manteniendo en vilo a una población vulnerable y a una infraestructura que requiere intervención inmediata.
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