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EE. UU. interviene portales de Irán por ciberataques y represión

En una reciente acción de las autoridades federales, el dominio Karmabelow80.org, junto con otros tres sitios en internet, comenzó a mostrar un aviso oficial indicando que «Este sitio web ha sido confiscado». Esta imagen, que incluye los escudos del Departamento de Justicia y del FBI de los Estados Unidos, marca el fin de la operación de plataformas que, según investigaciones oficiales, servían como herramientas para ejecutar ciberataques, difundir desinformación y ejercer presión transnacional bajo el auspicio de Teherán.

De acuerdo con la información proporcionada por el Departamento de Justicia, la intervención se dirigió específicamente contra los dominios justicehomeland.org, Handala-Hack.to, Karmabelow80.org y Handala-Redwanted.to. Las investigaciones determinaron que estos portales eran operados por el Ministerio de Inteligencia y Seguridad de la República Islámica de Irán. Estas plataformas facilitaban supuestamente la ejecución de operaciones psicológicas y acciones represivas fuera de las fronteras iraníes, además de servir como repositorio para publicar información confidencial robada mediante intrusiones informáticas financiadas por el régimen.

Un arsenal digital para la intimidación

Las autoridades estadounidenses señalaron que estos sitios no solo se limitaban al espionaje o la filtración de datos, sino que también eran utilizados para propagar mensajes que incitaban directamente a la violencia. Entre los contenidos detectados se encontraban llamados explícitos al asesinato de periodistas, disidentes políticos y ciudadanos israelíes. Esta red digital formaba parte de una estrategia para silenciar a los críticos y sembrar temor entre quienes se oponen a las políticas de Teherán.

La operación legal y técnica contó con el respaldo fundamental de la División de Seguridad Nacional y la Fiscalía del Distrito de Maryland. En declaraciones oficiales, la fiscal general de los Estados Unidos, Pamela Bondi, validó la importancia de esta intervención al afirmar lo siguiente:

«la propaganda terrorista en línea puede incitar a la violencia en el mundo real»

Bondi enfatizó que, tras esta incautación, estos canales de comunicación dejarán de ser un vehículo para el odio antiestadounidense, una temática que prevalecía en los contenidos analizados por los expertos federales.

Desmantelamiento de la estructura de inteligencia

Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, profundizó en los detalles de la táctica iraní. Según Patel, el uso de estos sitios web permitía a los agentes extranjeros ocultarse tras identidades digitales falsas, facilitando el lanzamiento de amenazas contra sectores de la disidencia y la sociedad civil estadounidense. El funcionario fue contundente al señalar que con esta maniobra

«se han desmantelado cuatro de los pilares de la operación iraní»

, dejando abierta la posibilidad de futuras acciones similares contra infraestructuras hostiles.

El Departamento de Justicia subrayó que los cuatro dominios confiscados funcionaban como plataformas de propaganda donde se reivindicaban ciberataques y se exponía información privada (doxing) de oponentes políticos. Washington sostiene que estos actos de manipulación psicológica estaban diseñados para coartar la libertad de expresión de activistas y profesionales de la comunicación que denuncian las acciones del régimen iraní en el extranjero.

Una estrategia de seguridad nacional a largo plazo

Los informes oficiales indican que la desinformación y la intimidación digital son componentes recurrentes en la agenda de ciberdefensa y ataque de Irán. Al utilizar dominios de alcance internacional, el gobierno iraní busca proyectar su influencia y represión mucho más allá de su territorio geográfico. Por ello, el gobierno estadounidense ha reiterado que estos esfuerzos son parte de una campaña sistemática para neutralizar cualquier infraestructura dedicada a la represión transnacional.

Finalmente, se destacó la estrecha coordinación entre el Departamento de Justicia, el FBI y la Fiscalía del Distrito de Maryland para llevar a cabo esta misión. Las agencias reafirmaron su compromiso de proteger a las víctimas de persecución digital y amenazas externas. El seguimiento de estas redes continuará con el objetivo de prevenir que actores extranjeros utilicen herramientas tecnológicas para promover mensajes peligrosos o silenciar las voces críticas que operan bajo la protección de las leyes estadounidenses.

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