Un suceso de alta peligrosidad aérea sacudió las operaciones en el aeropuerto El Dorado de Bogotá durante la noche del pasado 20 de febrero. Un avión de la aerolínea Latam Airlines, que transportaba a 157 pasajeros y seis miembros de la tripulación, se vio obligado a suspender su despegue de manera abrupta. La causa fue la aparición inesperada de un helicóptero perteneciente a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), el cual atravesó la ruta que ya había sido concedida a la aeronave comercial.
Las grabaciones de los diálogos internos en la cabina de mando han salido a la luz, permitiendo reconstruir los momentos de angustia vividos por los pilotos. Estos audios exponen la destreza y la inmediata respuesta técnica empleada para eludir lo que pudo transformarse en una catástrofe aérea de gran magnitud.
El vuelo comercial de Latam Airlines se encontraba en la fase inicial de carrera de despegue cuando los oficiales al mando divisaron la aeronave militar cruzando la pista frente a ellos. Los pilotos interrumpieron la maniobra de potencia y pusieron en marcha los protocolos de emergencia. Esta acción coordinada con los controladores de tránsito aéreo resultó fundamental para salvaguardar la integridad de las 163 personas que viajaban a bordo.
En los registros de voz, se percibe cómo la rutina de despegue fue quebrada por la advertencia del comandante:
“Estamos atentos a ese helicóptero ¿listo?”
a lo cual el copiloto confirmó con un seco:
“Sí”
.

En cuestión de segundos, la vigilancia se transformó en una maniobra de frenado crítico.
“Stop…”
exclamó el comandante con firmeza. El copiloto, siguiendo los procedimientos de seguridad, reportó la entrada en funcionamiento de los sistemas:
“Reverse green, decel”
. Acto seguido, se confirmó que el freno de estacionamiento estaba activado. Fue en ese instante cuando el piloto lanzó la alerta general por el sistema de altavoces:
“Atención tripulación, atención tripulación”
.
La magnitud de la situación quedó reflejada en las expresiones de asombro una vez que el avión logró detenerse.
“¡Uy mano!”
soltó el piloto, evidenciando el impacto emocional del incidente. Debido a la fricción y la alta velocidad, el copiloto anunció la activación de los ventiladores del sistema de frenado para evitar incendios:
“Brake fan ON”
, ante el evidente sobrecalentamiento de las ruedas.
La precisión de la tripulación fue la clave para estabilizar la nave en la pista. Con la situación bajo control, el comandante procedió a la verificación de seguridad interna:
“¿Está todo normal? ¿Todo en control? ¿Los frenos? bien!”
. Su compañero respondió con tranquilidad técnica:
“Todo está muy bien, con freno de estacionamiento, ventiladores de frenos activados, estamos bien en este lado”
.
Cronología de la emergencia y ruta de las aeronaves
Según la reconstrucción de los hechos, el evento inició a las 10:04 p. m., momento en que el avión de Latam Airlines obtuvo el permiso para el remolque e inicio de motores con destino a la pista 14 derecha. Simultáneamente, el helicóptero identificado como FAC4021 realizaba labores de inteligencia partiendo desde la Base Aérea Catam, habiendo validado previamente sus planes de vuelo.
Durante aproximadamente media hora, el control de tráfico supervisó ambas naves. A las 10:35 p. m., el avión comercial esperaba en posición de salida mientras el helicóptero se desplazaba por sectores cercanos. Sin embargo, a las 10:36:15 p. m., la tripulación de Latam aplicó la potencia máxima para iniciar su ascenso.
Justo en ese momento, el controlador autorizó al helicóptero a cruzar la trayectoria de la pista 14 derecha. Apenas siete segundos después, los pilotos de Latam fueron notificados nuevamente sobre la presencia de la aeronave militar. El avión ya se desplazaba a una velocidad de 93 nudos y se encontraba a una elevación de 8.400 pies cuando comenzó el frenado de emergencia.
La tripulación de Latam actuó con firmeza, aplicando la máxima potencia de frenado y notificando a la torre:
“Torre, LAN Colombia 4278, aborta despegue, pista 14 derecha”
. Debido a la energía térmica generada, las ruedas del tren de aterrizaje alcanzaron temperaturas críticas superiores a los 925 °C.
Tras la inspección de los equipos de tierra, se constató que las cuatro ruedas del tren principal terminaron desinfladas por el calor, aunque no se reportó presencia de fuego ni humo. Los pasajeros fueron evacuados mediante escaleras portátiles bajo la vigilancia del Servicio de Extinción de Incendios, sin que se registraran heridos.
Reacciones y diálogos tras evitar la tragedia
Los audios también capturaron el alivio posterior. Nuevamente se escucha al comandante exclamar:
“¡Uy mano!”
. El copiloto, aún procesando lo ocurrido, comentó:
“No groseria Yo lo vi y dije, esto no está nada seguro”
.
En un intercambio de palabras más técnico, los aviadores discutieron la inusual situación. El comandante consultó a su compañero:
“¿Primer despegue abortado?”
, a lo que el copiloto confirmó haber realizado todos los call outs o llamados reglamentarios.
Finalmente, la frustración por el error de coordinación externa fue evidente.
“Yo vi ese helicóptero y dije groseria no puede ser que nos estén autorizando y este man por ahí”
manifestó el piloto. El copiloto cerró la conversación analizando la incursión del helicóptero:
“Se les metió, fue que se les metió”
. A pesar de la tensión, los pilotos recalcaron que su entrenamiento permitió aplicar los protocolos de seguridad con éxito.
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