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Viktor Orbán bloquea ayuda a Ucrania y genera crisis en Bruselas

La cumbre de Bruselas se vio marcada por la inquebrantable postura de Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, quien se presentó al encuentro sin ánimo de negociar. El mandatario húngaro persistió en su bloqueo al préstamo de 90.000 millones de euros destinado a sustentar la economía y el aparato militar de Ucrania, una medida que ya había sido consensuada por los otros 27 estados miembros de la Unión Europea desde el pasado mes de diciembre. Orbán se retiró de la cita sin modificar un solo ápice su posición inicial.

Esta actitud provocó una visible indignación entre sus homólogos europeos. En un gesto de desaprobación poco común entre socios comunitarios, diversos jefes de Gobierno señalaron que Orbán está instrumentalizando el conflicto ucraniano con el fin de fortalecer su posición electoral interna.

Al respecto, Petteri Orpo, primer ministro de Finlandia, fue enfático al señalar:

“Está usando a Ucrania como arma en su campaña electoral, y eso no está bien. Teníamos un acuerdo y creo que nos traicionó”

. Por su parte, el canciller alemán Friedrich Merz se sumó a las críticas, acusando al líder húngaro de orquestar esta parálisis política en Europa por intereses partidistas y motivos de campaña.

El malestar también fue compartido por el primer ministro belga, Bart De Wever, quien tildó de “inaceptable” que un mandatario respalde decisiones colectivas para luego boicotear su implementación. Paralelamente, el canciller austriaco Christian Stocker desestimó las justificaciones energéticas dadas por Budapest, considerándolas una mera excusa frente a la grave situación humanitaria que atraviesa el territorio ucraniano.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, observa desde fuera de la mesa principal mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se dirige a los líderes de la UE por videoconferencia durante una mesa redonda en la cumbre de la UE en Bruselas, Bélgica, el 19 de marzo de 2026
Geert Vanden Wijngaert/Pool vía REUTERS

El trasfondo de esta negativa se vincula a una disputa energética con Kiev que escaló a finales de enero. En ese periodo, ataques rusos con drones dañaron tramos del oleoducto Druzhba en la zona de Leópolis, lo que provocó el cese del flujo de crudo hacia Hungría y Eslovaquia. Mientras que Budapest acusa a las autoridades ucranianas de impedir las reparaciones de forma deliberada, Ucrania sostiene que los daños fueron causados por Rusia y que la situación bélica complica las labores técnicas.

Viktor Orbán, quien ostenta el poder desde el año 2010 y busca un quinto periodo de gobierno, fue tajante al condicionar su voto:

“Si hay petróleo, habrá dinero. Si no hay petróleo, no hay dinero”

La infraestructura del Druzhba —cuyo nombre se traduce como “amistad”— ha servido históricamente como la principal vía de suministro de petróleo ruso hacia Europa Central. Cabe recordar que tanto Hungría como Eslovaquia gozan de exenciones en las sanciones europeas contra el crudo ruso debido a que no cuentan con salida al mar. Según detalló el primer ministro croata, Andrej Plenković, esta situación permite que Budapest y Bratislava obtengan el hidrocarburo con un descuento cercano al 30% respecto a los precios internacionales del mercado, sumando un fuerte interés económico a la controversia.

En un intento por resolver el conflicto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, plantearon financiar los arreglos del oleoducto. Volodímir Zelensky, quien intervino mediante videoconferencia, aceptó la propuesta y aseguró que las reparaciones podrían estar listas en seis semanas, siempre que no ocurran nuevos ataques. No obstante, Orbán se negó a levantar el veto mientras el suministro no sea restablecido, afirmando en sus redes sociales haber soportado una intensa presión internacional.

Imagen de archivo del oleoducto Druzhba en la refinería del Grupo MOL húngaro en Szazhalombatta, Hungría. 18 mayo 2022
REUTERS/Bernadett Szabo

El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, se alineó con la postura húngara y retiró su apoyo a la declaración final de la cumbre por omitir el tema del oleoducto. El documento fue ratificado finalmente por los otros 25 líderes, proyectando que el primer desembolso para Ucrania se realice a inicios de abril. Esta situación ha puesto en evidencia una vulnerabilidad en el Consejo Europeo, donde una nación de 10 millones de habitantes como Hungría puede frenar resoluciones que afectan a toda la alianza gracias a la regla de unanimidad.

Panorama electoral incierto en Hungría

La coyuntura política interna de Hungría es un factor determinante en este bloqueo. Sondeos realizados por el instituto Medián indican que Orbán se encuentra en desventaja frente a Péter Magyar, líder de la agrupación opositora Tisza (Respeto y Libertad). Según estos datos, el candidato de la oposición alcanzaría el 55% de los sufragios, frente a un 35% del partido oficialista Fidesz, de cara a los comicios del 12 de abril.

De acuerdo con estimaciones de la Comisión Europea, Ucrania cuenta con recursos para cubrir sus gastos esenciales únicamente hasta finales de abril o principios de mayo. Dado que las elecciones húngaras se celebrarán el 12 de ese mes, los diplomáticos en Bruselas prevén que el estancamiento continuará hasta conocerse el veredicto de las urnas. El futuro de la ayuda dependerá de si el actual primer ministro retiene el mando o si Hungría inaugura un gobierno diferente por primera vez desde hace más de una década.

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