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Venta de autos eléctricos crece en Ecuador, pero conductores piden más electrolineras para no quedarse varados en carretera

El mercado de los autos eléctricos en Ecuador atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento.

Cada vez más conductores optan por esta tecnología motivados por el ahorro en combustible, los incentivos municipales y la promesa de una movilidad más limpia.

Sin embargo, mientras el número de vehículos eléctricos aumenta en las ciudades, muchos usuarios advierten que la red de electrolineras aún es insuficiente, especialmente fuera de los centros urbanos.

Historias como la de Sandra Velásquez reflejan este desafío.

Durante el último feriado decidió viajar desde Quito hacia la playa junto a su familia en su vehículo eléctrico, convencida de que la experiencia sería sencilla. Pero en plena carretera el panorama cambió.

La batería comenzó a agotarse y en el trayecto no encontró estaciones de carga.

Intentó pedir ayuda en algunas viviendas cercanas para conectarse a la red eléctrica, pero se encontró con varios obstáculos: algunos hogares no tenían el puerto adecuado para cargar el vehículo y en otros casos simplemente no pudieron ayudarla.

Después de varios intentos fallidos, el viaje se canceló. Velásquez tuvo que llamar a una grúa para regresar a Quito.

El atractivo del ahorro energético

Pese a estos inconvenientes, los autos eléctricos continúan ganando terreno entre los consumidores ecuatorianos.

Raúl Encalada, residente en Quito, compró su vehículo eléctrico hace un año y asegura que el ahorro en combustible fue determinante para su decisión.

Antes gastaba alrededor de USD 100 mensuales en gasolina; ahora, su planilla de electricidad aumenta aproximadamente USD 30 al mes.

También señala que la autonomía del vehículo -de unos 380 kilómetros- puede variar según el estilo de conducción.

Carlos Velasteguí, adquirió recientemente el Chevrolet Spark en su versión eléctrica, su primer automóvil.

Explica que lo eligió porque los vehículos eléctricos están exentos de la restricción vehicular Pico y Placa en Quito y porque los costos de matrícula son significativamente menores.

Un mercado que crece con rapidez

Las cifras respaldan la tendencia. Según datos de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), en enero de 2026 se vendieron 620 vehículos eléctricos en el país, lo que representa 439 unidades más que en enero de 2025.

A pesar de ese crecimiento, estos automotores todavía representan apenas el 5,3% del total de ventas del mercado.

El año 2025 marcó un punto de inflexión: Ecuador cerró ese periodo con 4.276 vehículos eléctricos vendidos, más del 200% por encima de las 1.416 unidades registradas en 2024.

El crecimiento responde a varios factores: mayor oferta de modelos, cambios en las preferencias de los consumidores y las políticas energéticas adoptadas por el Gobierno, que desde 2024 comenzó a desmontar los subsidios a los combustibles fósiles.

Actualmente, unas 50 marcas compiten en el mercado ecuatoriano con al menos 119 modelos eléctricos disponibles, una cifra que duplica la oferta que existía apenas cuatro años atrás.

Pichincha lidera las ventas

La mayoría de los vehículos eléctricos se comercializan en la provincia de Pichincha, principalmente en Quito, donde la exención del Pico y Placa se ha convertido en un incentivo clave.

Guayas y Manabí aparecen después entre las provincias con mayor número de ventas.

Si se incluyen también los vehículos híbridos, los automotores electrificados ya representaron el 22,2% del mercado en enero de 2026. De ese total, los eléctricos alcanzaron el 5,4%, mientras que los híbridos representaron el 16,8 %.

El gran desafío: la infraestructura

El principal reto para la expansión de la electromovilidad en Ecuador sigue siendo la infraestructura de carga.

Actualmente existen alrededor de 30 electrolineras de carga rápida en el país, de acuerdo con datos de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae).

El sector espera que esa cifra al menos se duplique durante 2026.

Una nueva resolución del Gobierno, vigente desde febrero de este año, busca facilitar la inversión en estaciones de carga rápida.

Antes, las electrolineras debían pagar un cargo fijo de hasta USD 400 mensuales por cada cargador de 100 kilovatios de potencia, independientemente de si era utilizado o no.

 

El nuevo esquema establece una tabla escalonada según el número de vehículos atendidos.

Si la estación recarga entre 0 y 10 vehículos al mes, no paga el cargo por potencia instalada.

A partir de ahí, el pago aumenta progresivamente hasta llegar al monto completo de 400 dólares cuando se superan las 250 recargas mensuales.

Según el gremio automotriz, esta modificación busca incentivar la instalación de nuevas estaciones de carga rápida en carreteras y ciudades.

Empresas como Condor Energy y Mevo Energy Company ya anunciaron planes de expansión.

Una red que todavía es limitada

Aunque existen más de 200 puntos de carga en Ecuador si se consideran los instalados en domicilios, hoteles, aeropuertos y establecimientos privados, muchos de ellos no están disponibles para todo el público.

En algunos casos pertenecen a marcas específicas o solo pueden ser utilizados por clientes de determinados establecimientos.

Esto explica por qué, a pesar de la existencia de numerosos puntos de carga, los conductores siguen enfrentando dificultades para recargar durante viajes largos.

Para Alberto Buendía, especialista en movilidad, la solución es instalar estaciones rápidas en corredores estratégicos de las principales carreteras del país, donde cualquier vehículo eléctrico -sin importar la marca- pueda conectarse.

Radio Pichincha

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