En el marco de la conmemoración por el 34º aniversario del atentado terrorista contra la Embajada de Israel en la ciudad de Buenos Aires, el primer mandatario Javier Milei ratificó la postura internacional de su administración. El presidente argentino aseguró que su gestión mantiene una alineación irrestricta con Estados Unidos e Israel, sumándose a la ofensiva global impulsada contra los regímenes señalados por promover el terrorismo, con un énfasis particular en el gobierno de Irán. Durante su intervención, Milei calificó al Estado israelí como un “aliado estratégico” para la nación sudamericana y renovó su firme compromiso de combatir el incremento de actos antisemitas a escala mundial.
Un contexto de hostilidad internacional
A lo largo de una comparecencia ante los medios, Javier Milei vinculó la actual inestabilidad geopolítica con un repunte en las agresiones hacia las comunidades judías. El jefe de Estado advirtió que Israel se encuentra librando “una guerra en siete frentes” para garantizar su propia supervivencia. En este sentido, puntualizó que “el antisemitismo y los ataques a las comunidades judías en el mundo no han hecho más que intensificarse”. Estas declaraciones se dieron mientras se recordaba a las víctimas del ataque perpetrado en 1992, acción que Milei tachó de ser “un cobarde ataque producto del terrorismo iraní que se cobró la vida de 29 personas y dejó un saldo de 242 heridos”. De acuerdo a sus palabras, este hecho causó “una herida imborrable sobre el suelo argentino y la comunidad judía”.
Lucha contra el odio y memoria histórica
Para el gobierno de Argentina, la erradicación del antisemitismo se ha vuelto un pilar fundamental de su agenda política. El mandatario destacó que el país se prepara para asumir la presidencia de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto, un paso que fortalece la labor educativa y el respeto por la historia. Sobre la naturaleza de estos prejuicios, Milei fue tajante:
“tenemos más que claro que el virus del antisemitismo es el extremo opuesto de los principios que defendemos porque está fundado en los peores valores que pueden inundar a una sociedad: la envidia, el resentimiento y el odio al diferente”.
Postura frente al régimen de Irán
La jornada también sirvió para consolidar la dirección de la política exterior argentina ante las tensiones en Medio Oriente, especialmente tras las acciones conjuntas de fuerzas estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero contra objetivos iraníes. Javier Milei manifestó su apoyo total al objetivo de Washington y Tel Aviv de “poner fin al régimen iraní”, describiéndolo como una tiranía que “no solo mantiene cautiva a su propia población sino que se ha dedicado a sembrar el terror durante décadas alrededor del mundo”.
Vigilancia eterna por la libertad
Hacia el cierre de su discurso, el presidente instó a la sociedad a mantenerse en un estado de alerta constante frente a las manifestaciones de odio. Citando principios fundamentales, Milei concluyó afirmando que “el precio de la libertad es la eterna vigilancia, y en este contexto de lucha entre la luz y las tinieblas, las víctimas del odio antisemita nos lo reclaman más que nunca”. La ceremonia no solo se enfocó en el pedido de justicia por lo ocurrido hace más de tres décadas, sino que posicionó a Argentina como un actor decidido en el tablero internacional ante el terrorismo y los desafíos motivados por el odio.
Finalmente, desde la Casa Rosada se insistió en la importancia de mantener la memoria colectiva activa sobre el atentado a la sede diplomática. Esta postura busca alertar sobre el peligro de los discursos de odio en un panorama global complejo, reforzando la cooperación en seguridad y diplomacia con Israel y Estados Unidos, consolidando así un frente común ante el conflicto regional y su determinación de robustecer la lucha contra el antisemitismo a nivel global.
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