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Venezuela tilda de «sesgo inmoral» reportes de la oficina de DDHH de la ONU

El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, ha manifestado que resulta inviable sostener una colaboración técnica de carácter serio con la oficina de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta postura surge debido a que Caracas considera que el organismo mantiene percepciones tendenciosas que afectan directamente su objetividad. Gil subrayó que solo se facilitará la cooperación internacional con aquellos actores que se acerquen «con respeto» y sin sesgos en sus evaluaciones sobre el territorio venezolano, puntualizando que el objetivo primordial del Estado es garantizar la convivencia y la paz.

Reacción ante las demandas de Volker Turk

Estas declaraciones del canciller se dieron como respuesta directa a un pronunciamiento emitido por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk. En dicha jornada, Turk instó a las autoridades venezolanas a proceder con la liberación de la totalidad de los individuos que permanecen recluidos en los centros penitenciarios del país. Ante esto, el ministro Yván Gil cuestionó lo que denominó como una

«narrativa parcializada»

por parte de la entidad internacional sobre el contexto actual en Venezuela.

A través de un mensaje en plataformas digitales, Gil aseveró que Volker Turk recurre a «acusaciones infundadas» y que, de forma deliberada, omite las consecuencias que las medidas coercitivas unilaterales —conocidas como sanciones— provocan en los derechos económicos y sociales de los ciudadanos. Según el diplomático, estas omisiones invalidan la imparcialidad del análisis internacional.

Críticas a la gestión de la oficina internacional

El canciller venezolano fue más allá al calificar las intervenciones del Alto Comisionado como una

«caja de resonancia de falsedades»

, lo cual, desde la perspectiva del Gobierno venezolano, obstruye cualquier posibilidad de establecer una relación institucional que sea significativa. Gil denunció la existencia de un «sesgo inmoral» hacia el país por parte de Turk, insistiendo en que las observaciones externas no toman en cuenta los efectos reales de las restricciones económicas impuestas sobre la nación.

Por otro lado, la participación de Volker Turk ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU incluyó la petición de hacer pública la lista detallada de las personas que han recuperado su libertad tras la implementación de la Ley de Amnistía, la cual fue promovida por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. De acuerdo con las cifras presentadas por el Alto Comisionado, se ha podido verificar la liberación de 950 personas hasta la fecha; no obstante, persiste la falta de transparencia sobre el número exacto de presos políticos que continúan bajo custodia estatal.

Denuncias sobre condiciones estructurales

En sus informes, Turk señaló la existencia de «preocupaciones sistemáticas y estructurales» en materia de derechos fundamentales dentro de Venezuela. Entre los puntos más críticos citados se encuentran:

  • Reportes sobre torturas y tratos crueles contra los detenidos.
  • Precariedad en las condiciones de vida de la población general.
  • Salarios insuficientes que no logran cubrir la canasta básica.

Este escenario mantiene la vigilancia constante de la comunidad internacional sobre la nación caribeña, según lo expuesto durante las sesiones de la ONU. Asimismo, el organismo exhortó al Estado a que las reformas económicas proyectadas, especialmente en áreas estratégicas como el petróleo, el gas y la minería, se realicen respetando la soberanía nacional en la administración de sus recursos naturales.

Contexto político y judicial

Estas tensiones diplomáticas se producen en un entorno complejo, marcado por los sucesos del 3 de enero, fecha en la que se llevó a cabo una operación dirigida por el Ejército de Estados Unidos en Caracas. Dicha acción resultó en la captura y detención de Nicolás Maduro, quien para ese momento ejercía la presidencia. Este evento ha intensificado el escrutinio global sobre la situación política y judicial de Venezuela.

Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha reiterado que cualquier diálogo o acercamiento con organismos internacionales debe basarse en la colaboración genuina. El Gobierno rechaza tajantemente cualquier observación que considere fundamentada en perspectivas «infundadas». Mientras el intercambio de acusaciones continúa, temas como el estado de los centros penitenciarios y la transparencia en las amnistías siguen ocupando el eje central del debate entre Caracas y la oficina de Volker Turk.

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