El próximo equinoccio de primavera de 2026 marcará el retorno de uno de los eventos visuales más impactantes de Estados Unidos: el Chicagohenge. Este fenómeno astronómico y urbanístico convierte anualmente el centro de Chicago en un escenario donde la naturaleza y la arquitectura convergen de manera perfecta.
La alineación exacta del sol con el trazado de la ciudad está programada para ocurrir entre el 20 y el 23 de marzo de 2026. Durante estas jornadas, tanto habitantes como turistas tendrán la oportunidad de presenciar cómo la luz solar se encuadra con precisión entre los edificios emblemáticos, recorriendo las avenidas principales de este a oeste.
Este evento se distingue de otras manifestaciones solares por la estrecha relación entre el movimiento de los astros y la planificación urbana. Mientras que estructuras milenarias como Stonehenge en Wiltshire, Reino Unido, fueron diseñadas para filtrar los rayos solares durante el solsticio entre rocas prehistóricas, la metrópoli de Chicago ofrece una exhibición moderna equivalente durante los equinoccios.
El término Chicagohenge se ha popularizado para describir este instante específico donde las calles perpendiculares de la ciudad actúan como un observatorio astronómico. De acuerdo con información del Planetario Adler de Chicago, la disposición de las arterias viales es la clave para este espectáculo visual.
La planificación de Chicago y el equinoccio

La base de este suceso radica en el diseño geométrico de la urbe. Chicago posee una estructura de cuadrícula alineada estrictamente con los puntos cardinales, lo que implica que sus calles principales se extienden de norte a sur y de este a oeste de forma rigurosa.
Informes del Planetario Adler señalan que esta organización permite que, en los días cercanos a los equinoccios de primavera y otoño, el sol se ubique en el horizonte justo sobre el eje central de las vías, tanto al salir como al ocultarse. En 2026, el equinoccio de primavera tendrá lugar el 20 de marzo, fecha en que el eje terrestre permite que el sol cruce el ecuador, equilibrando la duración de la luz y la oscuridad en todo el planeta.
Cronograma detallado del Chicagohenge 2026

Para quienes deseen planificar su observación, el Planetario Adler ha definido que el periodo óptimo para ver el Chicagohenge abarca del 20 al 23 de marzo de 2026. Las variaciones en los horarios de salida y puesta del sol responden al movimiento orbital de la Tierra. A continuación, se detallan las horas exactas para estos días:
- 20 de marzo: Salida del sol a las 6:53 y puesta a las 19:02.
- 21 de marzo: Salida del sol a las 6:51 y puesta a las 19:03.
- 22 de marzo: Salida del sol a las 6:50 y puesta a las 19:05.
- 23 de marzo: Salida del sol a las 6:48 y puesta a las 19:06.
En este lapso, el astro recorre longitudinalmente las calles, atrayendo a una multitud de fotógrafos y observadores que buscan capturar la simetría perfecta entre el cielo y el acero.
Diferencias científicas: Equinoccio frente a Solsticio
Es fundamental diferenciar entre los dos eventos astronómicos principales mencionados por los expertos del Planetario Adler. El equinoccio ocurre dos veces al año y se caracteriza porque el día y la noche duran casi lo mismo. Etimológicamente, proviene del latín «noche igual», representando el equilibrio de luz entre ambos hemisferios.
Por el contrario, el solsticio define el inicio del verano o el invierno, momento en el cual el sol alcanza su posición más alta o más baja respecto al horizonte. Para el año 2026, los solsticios están previstos de la siguiente manera:
- Solsticio de verano: 21 de junio de 2026.
- Solsticio de invierno: 21 de diciembre de 2026.
Guía de ubicación para la observación
Para disfrutar plenamente del Chicagohenge, es necesario situarse en calles que tengan una orientación de este a oeste y que posean un horizonte despejado. Los especialistas sugieren puntos estratégicos con gran visibilidad como las calles Kinzie, Madison y E. Randolph, particularmente en el tramo comprendido entre N. State St. y N. Michigan Avenue.
«El fenómeno es visible desde cualquier calle de Chicago que vaya de este a oeste, siempre que se mantenga el horizonte despejado al amanecer o al atardecer».
Otro lugar privilegiado es la calle Washington, cerca del Millennium Park. En estos puntos, miles de ciudadanos se congregan con sus cámaras para capturar el efecto luminoso donde los rascacielos enmarcan perfectamente el sol. Este fenómeno no es solo una curiosidad fotográfica, sino un recordatorio de cómo la ingeniería humana y los ciclos cósmicos pueden alinearse en una experiencia colectiva única en el mundo.
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