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Salud en las uñas: señales de alerta tras manchas y fragilidad

Vigilar detenidamente las alteraciones en las uñas puede proporcionar datos fundamentales sobre el bienestar integral de una persona. De acuerdo con dermatólogos de prestigio, la aparición de manchas blancas, líneas oscuras o una textura quebradiza son fenómenos habituales; no obstante, aprender a diferenciar entre una señal inofensiva y una patología latente es crucial para determinar si se requiere asistencia médica especializada.

Las estructuras ungueales actúan como un espejo de los procesos internos y externos del cuerpo humano. La Academia Americana de Dermatología señala que las variaciones en la coloración, la resistencia o la superficie pueden derivar tanto de costumbres diarias —tales como el uso de sustancias químicas o tratamientos de manicura invasivos— como de enfermedades de carácter sistémico. Por ello, es vital discernir si estos cambios son temporales o si persisten en el tiempo.

Cada modificación específica posee una causa y un trasfondo médico distinto. Mientras que las pigmentaciones blancas suelen vincularse a golpes accidentales, la doctora Dana Stern, experta en dermatología, advierte que las franjas oscuras o la debilidad constante podrían ser indicadores de trastornos más complejos que demandan un diagnóstico profesional.

Leuconiquia: El mito del calcio y las manchas blancas

Existe una creencia popular muy extendida que relaciona las manchas blanquecinas, técnicamente llamadas leuconiquia, con la deficiencia de calcio. Sin embargo, la doctora Dana Stern, quien ejerce como profesora adjunta de dermatología en la Universidad Mount Sinai de Nueva York, aclara que esta relación es totalmente falsa. Estas marcas, que se presentan con frecuencia en pacientes de todas las edades, surgen generalmente por pequeños traumatismos en la matriz de la uña y carecen de peligro para la integridad del paciente.

Las manchas blancas en las uñas, conocidas como leuconiquia, no están relacionadas con la falta de calcio como se suele creer (Freepik)

Este tipo de lesiones menores pueden ser provocadas por acciones tan comunes como morderse las uñas, empujar las cutículas con fuerza o someterse a manicuras agresivas. Al igual que sucede con un moretón en la piel, estas manchas tienden a desaparecer de forma natural conforme la uña completa su ciclo de crecimiento.

Asimismo, el uso ininterrumpido de esmaltes y su eliminación sin las debidas precauciones puede causar deshidratación, generando zonas blanquecinas. En este sentido, Stern sugiere permitir que la uña respire y reducir la frecuencia de uso de solventes y barnices para facilitar la recuperación del equilibrio natural de la queratina. Solo en contextos muy puntuales, estas marcas podrían asociarse a fallos sistémicos.

Melanoniquia: Cuándo las líneas oscuras son una advertencia

La presencia de bandas verticales de pigmento oscuro, condición conocida como melanoniquia, responde en un 73% de los casos a una activación benigna de los melanocitos. Según las investigaciones de Stern, factores externos como golpes repetitivos o el hábito de morderse las uñas suelen ser los detonantes de estas líneas.

A pesar de su origen mayoritariamente benigno, la aparición de una única banda pigmentada debe ser motivo de vigilancia. La doctora Shari Lipner, profesora asociada de dermatología en Weill Cornell Medicine, subraya que la mayoría de las personas no cuentan con la capacidad técnica para distinguir una mancha inofensiva de un melanoma (un tipo agresivo de cáncer de piel). Ante esta incertidumbre, la recomendación clínica es acudir de inmediato a un especialista.

La aparición de una única banda oscura persistente en la uña puede indicar la presencia de melanoma y requiere evaluación profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque la melanoniquia múltiple suele ser inocua, si una franja oscura se manifiesta de forma aislada, persiste o presenta cambios en su grosor o coloración, es imperativo realizar una evaluación médica para descartar riesgos oncológicos significativos.

Fragilidad ungueal y onicosquisis: Causas y prevención

Las uñas quebradizas o la onicosquisis es una afección común que se intensifica con el envejecimiento, influenciada por la genética y la disminución de la eficiencia en la circulación sanguínea. Para combatir esto, la doctora Stern recomienda realizar masajes en las yemas con aceites especializados o practicar ejercicio aeróbico con el fin de estimular el flujo de sangre hacia las extremidades.

Es importante notar que si una persona con uñas históricamente fuertes experimenta un debilitamiento repentino, esto podría estar ligado a patologías tiroideas. La doctora Lipner indica que estos casos suelen presentarse junto a otros síntomas como estreñimiento o una sensibilidad inusual al frío.

La fragilidad de las uñas, también llamada onicosquisis, suele intensificarse con la edad y puede asociarse a problemas circulatorios o genéticos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El contacto recurrente con agentes irritantes, como la acetona, lavar platos sin protección o arrancar el esmalte de forma manual, compromete seriamente la estructura de la uña. Las especialistas Orit Markowitz, profesora clínica en la Universidad Mount Sinai, y Dana Stern coinciden en las siguientes recomendaciones profesionales:

  • Utilizar siempre quitaesmaltes libres de acetona.
  • Emplear guantes de protección durante las labores del hogar.
  • Restringir la exposición prolongada al agua, dado que la uña tiene la capacidad de absorber mil veces más agua que la piel, lo que favorece su ruptura.

Finalmente, para quienes poseen una estructura ungueal especialmente delicada, se aconseja el uso de limas de vidrio. Este instrumento permite un desgaste más sutil y uniforme, previniendo la formación de fisuras. Según las expertas, esta alternativa no solo es más eficaz para la salud de la uña, sino que resulta más duradera y sostenible a largo plazo.

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