La Agencia Internacional de Energía Atómica ha resuelto, mediante un acuerdo unánime, autorizar la utilización de 400 millones de barriles pertenecientes a sus reservas estratégicas. Esta determinación surge como un mecanismo de defensa ante la inestabilidad en el mercado de hidrocarburos provocada por las operaciones bélicas en Irán. El objetivo principal es mitigar la reducción del flujo de crudo que transita por el Estrecho de Hormuz, una afectación proyectada para un periodo de tres semanas. Según informaron portavoces gubernamentales de Guatemala, una intervención de esta magnitud solo se ha visto seis veces en la historia, siendo la más reciente la vinculada a la invasión en Ucrania.
El viceministro Edwin Barrios precisó que la conflictividad en la zona de Irán ha generado un alza en el mercado internacional del 47,28% en el costo de los combustibles hasta mediados de marzo. Durante la pasada crisis en Ucrania, el valor del barril escaló hasta los USD 122, superando los indicadores actuales donde el West Texas Intermediate (WTI) se ha mantenido cerca de los USD 104, manteniendo una tendencia similar al marcador Brent.

Efectos del conflicto en los precios de los carburantes
Las autoridades detallaron que el incremento global ha golpeado de forma distinta a cada derivado. Los registros oficiales presentados por Barrios indican que, a escala mundial, la gasolina superior subió un 40,83%, la regular un 41,15% y el diésel un 58,26%. Este último ha sido el más perjudicado debido a daños estructurales en refinerías de alta relevancia. En contraste, en Estados Unidos los porcentajes de aumento fueron menores, situándose en 16,81% para la superior, 20,53% para la regular y 30,87% para el diésel.
En el contexto local, se confirmó que Guatemala realiza la importación de la totalidad de los combustibles que utiliza. No obstante, los ajustes al alza han sido menos severos que en la mayoría de las naciones de Centroamérica y en el mercado estadounidense. El diésel, insumo crítico para la industria y el transporte pesado, fue el que más se encareció, llegando incluso a superar el precio de la gasolina superior durante la última etapa de febrero.
Comparativa regional y libertad de mercado
Al analizar los precios en la región al 12 de marzo, la gasolina regular en Guatemala presentaba un valor de 33,97 quetzales. Esta cifra se sitúa por debajo de los 37 quetzales en Nicaragua, 36 en Costa Rica y 35 en República Dominicana, aunque por encima de los 25 quetzales de Panamá. Respecto al diésel, el precio local fue de 35 quetzales, mientras que en Costa Rica fue de 31 y en Nicaragua de 34. Se advirtió que estas comparaciones deben considerar las fechas de registro, ya que la crisis se traslada a los precios locales con distintos tiempos de desfase.
«Guatemala se distingue como el único país de la región con completa libertad de mercado en combustibles»
, resaltó el viceministro Barrios, aclarando que no existe una intervención directa del Estado en la determinación de los precios. A pesar de esto, el país ha registrado incrementos porcentuales inferiores a los de naciones con mercados regulados.
Vigilancia estatal frente a la especulación
El Ejecutivo guatemalteco ha desplegado el Plan Centinela, ejecutando 258 inspecciones en departamentos clave como Petén, Quetzaltenango, Huehuetenango, Sololá, Totonicapán y Retalhuleu. Estos operativos tienen la finalidad de constatar que los aumentos sean justificados y no respondan a abusos comerciales.
El ministro de Energía puntualizó que la supervisión abarca toda la operatividad, desde el arribo marítimo hasta el expendio final. Semanalmente se publican precios de referencia para orientar al consumidor. Si un establecimiento presenta variaciones injustificadas, se abre un proceso que es remitido al Ministerio Público para su investigación y posible sanción.

Actualmente, se han formalizado entre 40 y 42 expedientes por alzas que no guardan relación con el comportamiento del mercado internacional. Por otro lado, se informó que el país recibe suministros cada doce días y posee una capacidad de almacenamiento para garantizar veinte días de abastecimiento. El viceministro Barrios enfatizó que en más de cuarenta años el territorio no ha sufrido de desabastecimiento.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para mantener la prudencia en el consumo de energía. Entre las medidas recomendadas figuran el uso de transporte público, compartir desplazamientos en vehículos privados y evitar rutas no esenciales, recordando que la dependencia total de la importación deja al país vulnerable ante la volatilidad del escenario internacional.
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