La seguridad en el mundo del gaming se ha visto comprometida tras la reciente expulsión del título PirateFi de la plataforma Steam en febrero de 2025. Esta medida se tomó luego de confirmar que el videojuego contenía el software malicioso Vidar, un tipo de infostealer diseñado para el robo de información. El programa estuvo disponible durante casi una semana, tiempo en el que registró entre 800 y 1.500 descargas por parte de usuarios desprevenidos.
Pesquisa federal sobre ciberdelincuencia
Este suceso ha escalado hasta instancias federales, siendo la división de Seattle del FBI la encargada de liderar una investigación para neutralizar el código dañino incrustado en diversos juegos. Según las indagaciones, un delincuente informático logró distribuir múltiples producciones con contenido malicioso en un periodo comprendido entre mayo de 2024 y enero de 2026, lo que ha puesto en alerta a la comunidad de jugadores y a los responsables de Valve.
Las autoridades han identificado una lista de títulos específicos que habrían servido como vehículos para estas infecciones:
- BlockBlasters
- Chemia
- Dashverse/DashFPS
- Lampy
- Lunara
- PirateFi
- Tokenova
Canal de reporte para víctimas
Con el fin de recopilar evidencia y avanzar en el proceso judicial, el FBI ha lanzado una campaña de localización de afectados. El organismo habilitó una sección especial en su sitio web oficial donde los jugadores que descargaron o ejecutaron estos programas pueden completar un formulario digital. Esta herramienta busca recolectar testimonios técnicos y datos relevantes que ayuden a determinar el origen exacto y la magnitud de los ataques cibernéticos.
El riesgo asociado a estos incidentes es elevado, ya que el ‘malware’ Vidar se especializa en la sustracción de datos personales y credenciales de acceso almacenadas en los ordenadores. Este tipo de programas representa una amenaza directa contra la privacidad y la estabilidad financiera de los usuarios, quienes ven vulnerada su información sensible al ejecutar estos productos contaminados.
La investigación busca no solo identificar al responsable, sino también entender los métodos de propagación empleados dentro de Steam durante los casi dos años que duró la operación. Por su parte, la empresa Valve ha mostrado su disposición para colaborar con las autoridades, reafirmando sus protocolos para depurar de su catálogo cualquier contenido que vulnere las normativas de seguridad vigentes.
Finalmente, las autoridades estadounidenses subrayan que la colaboración ciudadana es vital para detectar estos patrones de conducta delictiva. La exposición de datos sensibles a lo largo de este extenso ciclo de descarga ha motivado una respuesta contundente por parte de las agencias de seguridad, manteniendo la investigación abierta a nuevos aportes de la comunidad afectada.
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