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EE.UU. permite paso de crudo iraní por Ormuz para estabilizar mercados

El Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, ha revelado que la administración estadounidense está permitiendo de manera deliberada el tránsito de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, incluyendo aquellos con origen en Irán. Esta estrategia busca mitigar las posibles crisis en el mercado energético global en medio de las persistentes tensiones geopolíticas. Según el funcionario, países como la India mantienen una dependencia crítica del crudo proveniente del Golfo Pérsico, por lo que garantizar este acceso es vital para el abastecimiento de las naciones asiáticas y la fluidez comercial en el escenario internacional.

Durante su intervención, Bessent aclaró que la decisión de dejar pasar a los tanqueros iraníes es un movimiento consciente para priorizar la distribución de suministros hacia Asia ante la volatilidad del sector. Se ha observado un incremento en la cantidad de embarcaciones que utilizan esta ruta marítima. El titular del Tesoro sugirió que esta dinámica podría intensificarse antes de que se considere el uso de flotillas o protección militar en la zona. Por el momento, la postura de Washington no presenta objeciones a la apertura de este tránsito por parte de Irán, situando la estabilidad de los suministros internacionales como la máxima prioridad.

En relación con el crudo proveniente de Rusia, el secretario ofreció detalles sobre la exención temporal de treinta días otorgada recientemente. Scott Bessent explicó que este permiso busca aliviar la escasez actual de petróleo, dirigiendo el volumen liberado principalmente a China, aunque también podría beneficiar a mercados en Malasia, Singapur e India. El funcionario descartó un impacto significativo de esta medida en la economía rusa, subrayando que la política de sanciones volverá a su estado original una vez que el conflicto en Oriente Próximo finalice y el suministro mundial se consolide.

Contexto diplomático y reuniones de alto nivel

Respecto a la agenda internacional, el secretario se refirió a la futura cumbre entre el mandatario estadounidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping. Bessent precisó que cualquier posible demora en el encuentro se debería a factores logísticos y no a la solicitud estadounidense para que China patrulle el Estrecho de Ormuz. Existe la posibilidad de que el presidente Trump permanezca en Washington D.C. para supervisar de cerca las acciones militares vinculadas al conflicto con Irán, en lugar de viajar al extranjero para reuniones bilaterales.

En el marco de su visita a París, el titular del Tesoro sostuvo un diálogo con el vice primer ministro de China, He Lifeng. La reunión fue descrita como un encuentro productivo, marcando la sexta sesión de consultas económicas entre ambos representantes. Bessent destacó la estabilidad de este canal de comunicación, reafirmando que las conversaciones bilaterales en materia económica continuarán a pesar de los desafíos comerciales y geopolíticos actuales.

La política de Washington, según reiteró el secretario, está diseñada para prevenir interrupciones bruscas en el flujo de recursos energéticos globales. Aunque la Armada de los Estados Unidos no ha aumentado su presencia de forma inmediata en la región del Golfo Pérsico, el objetivo central permanece en el resguardo del suministro global mientras se monitorean de cerca los focos de tensión regional y la evolución de los enfrentamientos.

El plan estratégico contempla factores de oferta y demanda en el corto plazo. Movimientos como la exención a Moscú son respuestas a necesidades urgentes del mercado y no tendrán un carácter permanente una vez resueltas las urgencias. El Secretario del Tesoro reconoció que la diversificación de rutas es esencial para amortiguar los golpes de posibles crisis comerciales, especialmente considerando que la mayor parte del petróleo del Golfo Pérsico tiene como destino primordial el continente asiático.

«Todas estas medidas quedan enmarcadas en el objetivo de asegurar que el mundo cuente con suficiente petróleo y derivados, dado el peso del abastecimiento energético en la estabilidad de la economía global»

Asimismo, el funcionario sostuvo que la cooperación o los acuerdos temporales con naciones como Irán o Rusia se gestionan basándose exclusivamente en requerimientos de seguridad y abastecimiento internacional, mientras persistan escenarios de inestabilidad.

Finalmente, para la administración estadounidense, el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto neurálgico e irreemplazable para el comercio de crudo. Las acciones recientes denotan un enfoque pragmático donde se valora la fluidez del acceso al petróleo por encima de la aplicación estricta de sanciones. Washington busca mantener esta flexibilidad operativa mientras persista la incertidumbre geopolítica, garantizando el suministro a los países más dependientes de las importaciones de hidrocarburos, como India o China.

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