La comunidad del rock internacional se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Philip Anthony Campbell, quien fuera el guitarrista emblemático de la banda Motörhead por 31 años. El músico británico perdió la vida el pasado viernes a la edad de 64 años, según informó la agrupación mediante un comunicado oficial emitido a través de sus plataformas digitales.
«No podemos creer que estemos diciendo esto. Con una profunda tristeza tenemos que anunciar que Philip Anthony Campbell ha fallecido. Descansa en paz, Phil. El mundo acaba de perder un inmenso rayo de luz, y estamos desolados»
Campbell, quien se integró a la alineación en 1984, es recordado por ser el integrante más constante del grupo, superado únicamente en permanencia por el legendario líder, vocalista y bajista Lemmy Kilmister. Tras el deceso de Lemmy en 2015 y la consecuente separación de la banda, el guitarrista no abandonó los escenarios y fundó el proyecto Phil Campbell and the Bastard Sons.
En esta agrupación familiar, Campbell compartió escenario con sus propios hijos: Todd, Dane y Tyla. Juntos grabaron diversas producciones discográficas y protagonizaron múltiples giras por todo el globo. Sus excompañeros lo describen como un «maravilloso guitarrista, compositor e intérprete», destacando además que el músico «llevaba a Motörhead en las venas» y poseía un gran sentido del humor y amor por la vida.
Trayectoria de una leyenda del heavy metal
Nacido el 7 de mayo de 1961 en Pontypridd, Gales, el artista se consolidó como una de las figuras más respetadas de la escena del heavy metal británico. Desde su infancia mostró destreza con las cuerdas, influenciado por el rock clásico y el hard rock de la década de los setenta, lo que lo motivó a participar en diversas agrupaciones locales antes de alcanzar el éxito profesional.
Durante el cierre de los años setenta y el inicio de los ochenta, Campbell formó parte de Persian Risk, banda ligada al movimiento de la New Wave of British Heavy Metal. Con ellos empezó a cimentar su reputación en el circuito del Reino Unido, ganando el reconocimiento que eventualmente lo llevaría a las grandes ligas de la música pesada.
En 1984 se produjo su gran punto de inflexión profesional al unirse a Motörhead para cubrir la vacante dejada por el guitarrista Brian Robertson. Su aporte fue vital para definir el sonido característico de la banda en trabajos icónicos como ‘Orgasmatron’, ‘1916’, ‘Bastards’ y ‘Bad Magic’. Su lealtad al proyecto se mantuvo firme desde su ingreso hasta la disolución final del grupo en 2015.
Finalmente, su legado discográfico más reciente incluyó álbumes como ‘The Age of Absurdity’ (2018) y ‘We’re the Bastards’ (2020). A través de estas obras, el músico logró preservar la esencia de su antigua agrupación, alternando material de su autoría con los himnos inmortales del repertorio creado junto a Lemmy.
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