Guayaquil se convirtió en el epicentro del pop latino de los 2000. Con un lleno total, las agrupaciones marcaron el regreso de una era ante un público que coreó cada éxito de principio a fin.
El Centro de Convenciones de Guayaquil se transformó anoche en una verdadera máquina del tiempo. En una velada cargada de emociones y recuerdos, las agrupaciones Kiruba y Kudai se apoderaron del escenario para ofrecer un espectáculo que saldó una deuda pendiente con sus fanáticos ecuatorianos.
El esperado regreso de las «reinas» de casa
La noche se encendió con el esperado regreso de Kiruba a los grandes escenarios. Mariela, Diana, Cecilia, María José y Gabriela aparecieron en escena cobijadas por una ovación ensordecedora, demostrando que, tras dos décadas de trayectoria, la química del quinteto surgido de Popstars permanece intacta.

El concierto destacó no solo por los éxitos pop, sino por una inesperada apuesta por la música nacional. Uno de los momentos más memorables ocurrió durante la interpretación de “Dame”, donde Luana Bacigalupo, hija de María José Blum, sorprendió al público tocando el rondador junto a su maestro. La velada continuó sumando talento local: Daniela Rueda invitó a la guitarrista Jenny Villafuerte para una íntima ejecución de “Alma”, mientras que un enérgico cuerpo de baile se encargó de elevar la temperatura del recinto. El cierre de las colaboraciones estuvo a cargo de Dicapo, quien acompañó a las artistas en una refrescante versión de la “Cumbia del olvido”.
El repertorio fue un viaje en el tiempo que incluyó hits icónicos como “Camina”, “Me pierdo”, “Se me fue”, “Quisiera” y “Mirando como un bobo”. Conmovidas, las integrantes agradecieron el respaldo incondicional de su ciudad natal: «Guayaquil, ustedes son nuestra casa», expresaron antes de despedirse con una coreografía que puso a bailar a todos los asistentes, sellando una noche histórica para el pop ecuatoriano.
Kudai: El grito de una generación
Cerca de la medianoche, las luces se tornaron oscuras y los primeros acordes de rock-pop melancólico anunciaron a los chilenos y a la ecuatoriana de Kudai. Pablo, Bárbara, Nicole, Tomás y Gabriela saltaron al escenario derrochando la estética y energía que los convirtió en el fenómeno juvenil más importante de la década pasada en Sudamérica.

El quinteto no dio tregua y entregó himnos generacionales como ‘Escapar’, ‘Tú’ y ‘Tal vez’. La audiencia, compuesta mayoritariamente por adultos jóvenes que crecieron con sus letras, acompañó a la banda en unísono perfecto. ‘Sin despertar’ fue el clímax de la noche cuando ambas bandas se unieron para cantarla juntas, provocando lágrimas y encendiendo las linternas de miles de celulares que iluminaron el Centro de Convenciones.
Una producción a la altura
El evento destacó por una producción impecable: pantallas gigantes de alta definición, juegos de luces sincronizados y un sonido que permitió disfrutar la potencia vocal de ambas agrupaciones.
La asistencia fue masiva, demostrando que tanto el pop ecuatoriano como el legado de Kudai siguen vigentes. La jornada concluyó con un sentimiento agridulce: la satisfacción de haber vivido un show de primer nivel y la nostalgia de una época que, al menos por una noche, volvió a cobrar vida en Guayaquil.
Por: Rocío Armendáriz
Fotos: Parada Juvenil